HISTORIA DE ESPAÑA - Antigua y Medieval - Hasta 1492 - (Documental resumen)

HISTORIA DE ESPAÑA - Antigua y Medieval - Hasta 1492 - (Documental resumen)

Resumen Breve

Este video ofrece un recorrido exhaustivo por la historia de España, desde la prehistoria hasta la conquista de Granada en 1492. Se exploran las culturas pre-romanas, la romanización, el reino visigodo, la invasión musulmana, los reinos cristianos, el califato de Córdoba y la formación de los reinos de Castilla y Aragón.

  • Prehistoria y pueblos prerromanos
  • Romanización e Hispania visigoda
  • Al-Ándalus y reinos cristianos
  • Formación de Castilla y Aragón
  • Conquista de Granada y fin de la Edad Media

Introducción

El video presenta una historia de España desde la prehistoria hasta 1492, abarcando un millón de años. Se trata de una recopilación de videos anteriores del canal, con correcciones y contenido adicional. Se invita a los espectadores a explorar los temas en la barra de tiempo y a consultar la bibliografía en el comentario fijado.

Prehistoria en España (hace 1 millón - 1000 a.C.)

Los primeros homínidos llegaron a la península hace un millón de años, incluyendo el Homo antecesor y el Homo heidelbergensis, de los cuales evolucionaron los neandertales. Se han encontrado restos en Atapuerca, Burgos. Los neandertales también practicaban el arte rupestre, como se evidencia en cuevas de Cantabria, Cáceres y Málaga. Los Homo sapiens llegaron a la península hace 40,000 años, interactuando con los neandertales. Durante el Paleolítico, vivían en cuevas, cazaban, recolectaban y pintaban en las paredes, destacando las pinturas de Altamira. Tras la última glaciación, los sapiens salieron de las cuevas, adoptando una vida más agreste. El Neolítico trajo consigo las primeras culturas neolíticas en la Península Ibérica, como la cultura de la cerámica cardial y la cultura de los sepulcros de fosa. El megalitismo y la metalurgia surgieron alrededor del 3500 a.C., marcando el inicio de la Edad de los Metales.

Pueblos Prerromanos - íberos, celtas, celtíberos, vascones (1000-264 a.C.)

Alrededor del 1000 a.C., los celtas, un pueblo indoeuropeo, invadieron la península, trayendo consigo la metalurgia del hierro y la ganadería. Vivían en castros y su organización era tribal y seminómada. Los vascones, un pueblo preindoeuropeo, habitaban la zona de Navarra y hablaban protoeuskera. Los íberos se extendieron por la costa levantina y el valle del Guadalquivir, organizándose en ciudades amuralladas llamadas oppidum. Su sociedad estaba regida por una aristocracia guerrera y se dedicaban a la agricultura, la minería y la artesanía. Los fenicios y griegos fundaron colonias en la costa mediterránea, como Gadir (Cádiz) y Emporion (Ampurias).

Guerras Púnicas (264-202 a.C.)

En el 264 a.C., la Primera Guerra Púnica entre Roma y Cartago tuvo un impacto en Hispania. Tras la derrota cartaginesa, Amílcar Barca conquistó Iberia para obtener recursos, pero murió en el 228 a.C. Su yerno Asdrúbal fundó Cartago Nova (Cartagena). Aníbal Barca atacó Sagunto, provocando la Segunda Guerra Púnica. Aníbal cruzó los Alpes y amenazó Roma, pero los romanos enviaron generales a Hispania para conquistar Cartago Nova. Escipión el Africano derrotó a los cartagineses en el 206 a.C. en la batalla de Ilipa, expulsándolos de la península.

Romanización e Hispania romana (202 a.C. - 411 d.C.)

Tras la Segunda Guerra Púnica, los romanos dividieron la península en Hispania Citerior y Ulterior. Tiberio Sempronio Graco pacificó a los celtíberos, mientras que las Guerras Lusitanas vieron la resistencia de Viriato. La Tercera Guerra Celtíbera culminó con la destrucción de Numancia en el 133 a.C. Quinto Sertorio lideró una rebelión contra Roma en Hispania, pero fue derrotado por Pompeyo, quien fundó Pamplona. Durante las Guerras Cántabras, el emperador Augusto conquistó Cantabria y Asturias, dividiendo Hispania en tres provincias: Tarraconensis, Baetica y Lusitania. La romanización transformó la península, adoptando la cultura, lengua y leyes romanas. Se construyeron infraestructuras como acueductos, puentes y calzadas. Intelectuales como Séneca y emperadores como Trajano surgieron de Hispania. El cristianismo se extendió, y figuras como San Fermín ganaron importancia. En el 380, el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano.

Invasiones germánicas (411 - 476)

En el 411, las invasiones germánicas marcaron el fin de la Hispania romana. Tribus como los vándalos, suevos y alanos se establecieron en la península. Los visigodos, liderados por Alarico, saquearon Roma en el 410. Valia, sucesor de Alarico, pactó con Roma y expulsó a vándalos y alanos de Hispania, estableciendo el reino visigodo de Tolosa en el sur de Francia en el 418.

Reino Visigodo (476 - 720)

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente en el 476, el reino visigodo se proclamó independiente. Eurico, rey visigodo, conquistó gran parte de la península ibérica y estableció un código legal. Alarico II fue derrotado por los francos en la batalla de Vouillé en el 507, obligando a los visigodos a trasladar su capital a Toledo. Leovigildo unificó gran parte de la península y promovió la cultura romana. Recaredo, su hijo, se convirtió al catolicismo en el 587, unificando religiosamente el reino. El reino visigodo se organizaba en torno a la figura del monarca electivo y contaba con instituciones como el aula regia y los concilios. En el 711, la invasión musulmana marcó el fin del reino visigodo.

Valiato de Al-Ándalus (711-756)

A partir del 711, los musulmanes del califato omeya conquistaron la península ibérica, iniciando el valiato de Al-Ándalus. El valí era el gobernador de esta provincia del califato, con capital primero en Sevilla y luego en Córdoba. Los musulmanes llamaron Al-Ándalus a las zonas que controlaban, mientras que el resto de Hispania se llamó Isban. Hubo conflictos entre árabes y bereberes por el desigual reparto de tierras.

Los inicios del Reino de Asturias, de Pelayo a Alfonso II (718-791)

En el 718, Don Pelayo lideró una rebelión contra los musulmanes en Asturias, marcando el inicio del reino de Asturias y de la Reconquista. Tras la batalla de Covadonga en el 722, Pelayo se convirtió en el líder de los astures. Alfonso I, yerno de Pelayo, expandió el reino hacia Galicia, Álava, Vizcaya y el norte de Burgos. Fruela I, hijo de Alfonso, se enfrentó a los vascones y fundó el monasterio de San Vicente de Oviedo. Tras un período de reyes menos importantes, Alfonso II el Casto trasladó la capital a Oviedo y promovió el arte prerrománico asturiano.

El Emirato de Córdoba (756-929)

En el 756, Abderramán I, un príncipe omeya, escapó de la masacre de su familia y se proclamó emir independiente de Córdoba, estableciendo el emirato independiente de Córdoba. Abderramán I consolidó su poder y se enfrentó a rebeliones internas. La capital del emirato fue Córdoba, donde se construyó la mezquita. La sociedad andalusí se dividió en árabes, bereberes, muladíes y mozárabes, cada uno con diferentes derechos y obligaciones.

El Reino de Asturias, de Alfonso II a Alfonso III, y Castilla (791-910)

Alfonso III el Magno continuó la expansión del reino de Asturias, repoblando territorios y enfrentándose a los musulmanes. Se fundaron ciudades como Zaragoza. Se desarrolló el arte prerrománico asturiano y se promovió la cultura. Sin embargo, los últimos años de su reinado fueron caóticos debido a las rebeliones de sus hijos.

La Marca Hispánica - Aragón, Pamplona y los Condados Catalanes (785-1004)

Tras la invasión omeya, la parte noreste de la península ibérica formó parte de la marca hispánica, una zona colchón de los francos carolingios. Esta marca se dividió en pequeños condados, como Aragón, Sobrarbe, Ribagorza, Rosellón, Cerdaña, Besalú, Gerona, Osona, Barcelona, Pallars y Urgel. El condado de Pamplona (Navarra) también estuvo integrado dentro del ducado franco de Gascuña.

El Reino de León hasta Bermudo III (910-1037) + Fernán González y el Condado de Castilla

Tras la muerte de Alfonso III, el reino de Asturias se dividió entre sus hijos, dando origen al reino de León. García I, Ordoño II y Fruela II fueron los primeros reyes de León. Durante este período, el condado de Castilla ganó importancia, especialmente bajo el liderazgo de Fernán González, quien logró unificar varios condados y establecer una dinastía hereditaria.

El Califato de Córdoba (929-1031) - Abderramán III y las campañas de Almanzor

En el 929, Abderramán III se proclamó califa independiente de Bagdad, dando origen al califato omeya de Córdoba. Abderramán III consolidó su poder y promovió la cultura y la ciencia. Su sucesor, Alhakén II, continuó con esta política. Sin embargo, el califato entró en crisis bajo el gobierno de Hisham II, quien dejó el poder en manos de Almanzor, un caudillo militar que lanzó numerosas campañas contra los reinos cristianos.

Sancho III el Mayor rey de Pamplona y Fernando I (1004-1065)

En el 1004, Sancho Garcés III el Mayor se convirtió en rey de Pamplona y expandió su reino, controlando gran parte del norte de la península ibérica. A su muerte, sus territorios se dividieron entre sus hijos. Fernando I, hijo de Sancho III, se convirtió en rey de Castilla y León.

El Condado de Barcelona y los Condados Catalanes (992-1164) - Ramones y Berengueres y Ermesenda de Carcasona

Tras la ruptura con los francos, el condado de Barcelona ganó independencia bajo el gobierno de Condes como Ramón Borrell y Berenguer Ramón I. Ermesenda de Carcasona, esposa de Berenguer Ramón I, ejerció gran influencia en el gobierno. Se redactaron las Usatges de Barcelona, un conjunto de leyes y costumbres.

1ºs Reinos de Taifas y los Almorávides (1031-1147)

Tras la caída del califato de Córdoba en 1031, Al-Ándalus se dividió en los primeros reinos de taifas. Estos reinos, gobernados por diferentes dinastías, se enfrentaron entre sí y tuvieron que pagar parias a los reinos cristianos del norte. Ante el avance cristiano, algunos reinos de taifas pidieron ayuda a los almorávides, un imperio bereber del norte de África, quienes invadieron la península y unificaron Al-Ándalus bajo su dominio.

El Reino de Aragón y la Conquista de Pamplona (1035-1104)

Tras la muerte de Sancho III el Mayor, su hijo Ramiro I heredó el condado de Aragón y lo convirtió en reino. Ramiro I expandió el reino hacia el sur, pero murió en la batalla de Graus en 1063. Su sucesor, Sancho Ramírez, continuó con la expansión y conquistó Pamplona en 1076, uniendo ambos reinos.

El Reino de León: Alfonso VI y el Cid Campeador (1065-1109)

Tras la muerte de Fernando I, su hijo Alfonso VI heredó el reino de León y se convirtió en uno de los reyes más importantes de la historia de España. Durante su reinado, se produjo la conquista de Toledo en 1085, un hito clave en la Reconquista. También destacó la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, un caballero castellano que luchó tanto para cristianos como para musulmanes y que conquistó Valencia, creando su propio señorío.

El Reino de Aragón: De Alfonso I el Batallador a Petronila (1104-1164)

Tras la muerte de Sancho Ramírez, su hijo Alfonso I el Batallador heredó el reino de Aragón y Pamplona. Alfonso I fue un rey guerrero que conquistó Zaragoza en 1118 y expandió el reino hacia el sur. Sin embargo, al morir sin herederos, el reino de Aragón pasó a Ramiro II el Monje, quien casó a su hija Petronila con Ramón Berenguer IV, uniendo dinásticamente Aragón y el condado de Barcelona.

Del Reino de León a la Corona de Castilla (1109-1230)

Tras la muerte de Alfonso VI, su hija Urraca heredó el reino de León y se casó con Alfonso I el Batallador de Aragón. Sin embargo, el matrimonio fue un fracaso y Urraca se alió con su hijo Alfonso VII, quien se convirtió en rey de León tras la muerte de su madre. Alfonso VII se proclamó emperador de Hispania y luchó contra los almorávides.

El Reino de Navarra, hasta los Capeto (1134-1285)

Tras la muerte de Alfonso I el Batallador, el reino de Pamplona se separó de Aragón y García Ramírez IV fue nombrado rey. Su sucesor, Sancho VI el Sabio, se alió con Castilla y perdió territorios como La Rioja, Vizcaya y Álava. Tras la muerte de Sancho VI, el reino de Navarra pasó a la dinastía francesa de Champaña.

El Imperio Almohade y los últimos Reinos de Taifas (1147-1269)

En el siglo XII, los almohades, un nuevo imperio bereber, invadieron Al-Ándalus y derrotaron a los almorávides. Los almohades establecieron un gobierno rigorista y se enfrentaron a los reinos cristianos del norte. Tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, el imperio almohade se desintegró y surgieron los terceros reinos de taifas.

La Corona de Aragón: de Alfonso II a Jaime I el Conquistador (1164-1276)

Alfonso II el Casto heredó el reino de Aragón y el condado de Barcelona, consolidando la corona de Aragón. Su sucesor, Jaime I el Conquistador, expandió la corona hacia el Mediterráneo, conquistando Mallorca, Valencia y otros territorios.

La Corona de Castilla: De Fernando III a Pedro I el Cruel (1230-1369)

Fernando III el Santo unió los reinos de Castilla y León en 1230, creando la corona de Castilla. Fernando III conquistó Córdoba, Sevilla y otros territorios musulmanes. Su sucesor, Alfonso X el Sabio, promovió la cultura y la ciencia, pero su reinado estuvo marcado por conflictos internos. Pedro I el Cruel se enfrentó a una guerra civil contra su hermanastro Enrique de Trastámara, quien finalmente lo asesinó y se convirtió en rey.

La Expansión de Aragón por el Mediterráneo (1276-1410)

Pedro III el Grande expandió la corona de Aragón por el Mediterráneo, conquistando Sicilia. Su hijo Alfonso III continuó con esta política. Durante este período, los almogávares, unas tropas mercenarias aragonesas, participaron en numerosas campañas militares en Grecia y Asia Menor.

El Reino Nazarí de Granada (1238-1492)

Tras la desintegración del imperio almohade, Muhammad I fundó el reino nazarí de Granada en 1238. El reino nazarí, vasallo de Castilla, floreció cultural y económicamente, construyendo la Alhambra y otros monumentos. Sin embargo, las luchas internas y la presión de los reinos cristianos del norte debilitaron el reino.

El Reino de Navarra: Dinastías Capeto y Evreux (1285-1464)

Tras la muerte de Enrique I, el reino de Navarra pasó a la dinastía francesa de Evreux. Durante este período, Navarra se vio envuelta en conflictos internos y guerras con Castilla y Aragón.

Los Trastámara en Castilla (1369-1474)

Tras el asesinato de Pedro I el Cruel, Enrique II de Trastámara se convirtió en rey de Castilla, iniciando una nueva dinastía. Los Trastámara consolidaron el poder real y se enfrentaron a la nobleza.

Los Trastámara en Aragón (1410-1479)

Tras la muerte de Martín I el Humano, Fernando de Antequera fue elegido rey de Aragón en 1412, iniciando la dinastía Trastámara en la corona de Aragón.

Los Reyes Católicos hasta 1492 (1469-1492)

El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 unió dinásticamente ambas coronas, creando la monarquía hispánica. Los Reyes Católicos consolidaron el poder real, conquistaron el reino nazarí de Granada en 1492 y financiaron el viaje de Cristóbal Colón a América, marcando el fin de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna.

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