Lección 8: La fe | Pastor Joel Flores | Comentario de la Escuela Sabática

Joel Flores www.youtube.com

Resumen Breve

Este video es un comentario sobre la lección número ocho de la Escuela Sabática, titulada "La Fe". El pastor Joel Flores explora la naturaleza de la fe, destacando que no siempre se siente fuerte y que las dudas son parte del proceso. Se discute cómo Jesús responde a la fe tanto firme como débil, la importancia de la sinceridad en la fe, y cómo fortalecerla a través de la Palabra de Dios y la comunidad. También se aborda la diferencia entre la fe como sentimiento y como decisión, y la necesidad de depender de Dios en lugar de las emociones. Finalmente, se examina el significado de tener la fe de Jesús y cómo esto impacta la obediencia y la confianza en la vida diaria.

  • La fe no siempre se siente fuerte y las dudas son parte del proceso.
  • Jesús responde a la fe tanto firme como débil, valorando la sinceridad.
  • La fe se fortalece a través de la Palabra de Dios, la oración y la comunidad.
  • La fe es una decisión, no un sentimiento, y debe sostenerse en la fidelidad de Dios.
  • Tener la fe de Jesús implica una entrega total y una dependencia de Él.

Introducción: La Fe y su Significado

El pastor Joel Flores introduce la lección número ocho de la Escuela Sabática, titulada "La Fe". Se encuentra en Hebreos 11:1, que define la fe como la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. La fe no siempre se siente fuerte y puede ser silenciosa, frágil o cuestionada. A pesar de esto, la fe sigue estando presente como una decisión de confiar en Dios, incluso cuando el corazón no lo entiende todo. La lección explorará cómo lidiar con la duda y la incredulidad, cómo construir una fe sólida según las enseñanzas de Jesús, y qué significa tener la fe de Jesús en la vida diaria.

La Fe Visible para Jesús

Jesús no se impresiona por las apariencias externas, sino que mira el corazón. Él reconoce tanto la fe firme como la fe débil y responde a ambas con propósito. La historia de la mujer cananea y el centurión demuestran una fe elogiada por Jesús, mientras que los discípulos a menudo son cuestionados por su temor. Incluso el padre desesperado encuentra compasión en Jesús. La fe no necesita ser perfecta para ser vista por Dios, pero sí necesita ser sincera. Jesús puede fortalecer una fe débil que decide no rendirse. La expresión "Creo, ayuda mi incredulidad" resume la experiencia de muchos creyentes, una fe en proceso que reconoce su fragilidad pero se dirige a Jesús. La fe que Jesús ve no es la que nunca duda, sino la que continúa buscando en medio de la duda. La duda, cuando se alimenta, puede echar raíces profundas, pero la fe toma su lugar como una confianza razonable basada en quién es Dios y en lo que ya hizo.

La Fe como Decisión, no Sentimiento

Una confusión común es pensar que la fe depende de los sentimientos. Sin embargo, la fe no es un sentimiento, sino una decisión, una respuesta, una postura del corazón frente a Dios, incluso cuando las emociones no acompañan. Jesús enseñó que una fe tan pequeña como un grano de mostaza es suficiente para mover montañas. Esta comparación libera de la idea de que se necesita una fe inmensa o emocionalmente fuerte para que Dios actúe. La semilla de mostaza es diminuta, pero tiene vida dentro de sí. La fe es un regalo de Dios y una respuesta del ser humano a su llamado. Es el acto de creer en sí mismo, no el sentimiento que viene después de creer. Esperar sentir para creer es como esperar ver la luz antes de encender el interruptor. La fe actúa primero, incluso en la oscuridad. Permitir que los sentimientos gobiernen la relación con Dios es un error, ya que las emociones son variables e inestables. La fe verdadera permanece incluso cuando el corazón está confundido, la mente no entiende y el alma no siente nada.

Fortaleciendo la Fe

Fortalecer la fe comienza con pequeñas decisiones constantes en lo cotidiano. La fe se construye en la manera en que una persona responde a lo que vive cada día, no solo en momentos extraordinarios. Es fundamental cuidar lo que alimenta la mente y el corazón. La fe se debilita cuando la persona se llena de voces que generan miedo, comparación, angustia y desesperanza. Por el contrario, la fe se fortalece cuando se expone a la verdad y se recuerda quién es Dios y cómo ha obrado antes. Hacer memoria de las experiencias pasadas ayuda a enfrentar el presente con otra perspectiva. Cuando alguien atraviesa un momento de duda, es importante acompañarlo en lugar de corregirlo. La fe se cultiva en un ambiente de confianza, escuchando sin juzgar, validando el proceso y ofreciendo palabras de esperanza. Animar la fe de otro implica llevarlo de regreso a una relación personal con Dios, invitándolo a hablar con sinceridad y expresar sus dudas, dolor y cansancio. La fe se vuelve real cuando deja de ser teoría y se convierte en diálogo.

La Fe de Jesús

En Apocalipsis 14:12, se menciona que el pueblo de Dios guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús. Esto no presenta dos elementos separados, sino una unidad: obediencia y fe que van juntas. La fe de Jesús no reemplaza la obediencia, sino que la llena de vida. Tener la fe de Jesús va más allá de creer en doctrinas correctas o cumplir normas externas; significa vivir una experiencia diaria con él, donde Cristo no solo es el objeto de la fe, sino la fuente de la fe. Es permitir que su manera de confiar en el Padre también sea nuestra manera de confiar en él. Nuestra fe puede ser débil e inestable, pero siempre encontrará firmeza en él. Jesús no solo nos enseña a creer, sino que nos concede participar de su propia fe. Ya no se trata de esforzarse para tener una fe perfecta, sino de permanecer conectados a aquel cuya fe nunca falló. En esa conexión, la obediencia surge del amor, la confianza de la convicción y la perseverancia de la dependencia de Cristo.

Conclusión: Decidiendo Vivir con Fe

Es posible que te reconozcas en esa mezcla de deseo y lucha, queriendo una fe firme pero sintiendo que a veces vacila. La fe no es un sentimiento, sino una decisión que se sostiene en el tiempo y depende de quién es Dios. Incluso una fe pequeña puede crecer cuando se alimenta correctamente. La duda no es enemiga de la fe, sino parte del proceso. Dios responde tanto a la fe fuerte como a la fe débil que decide nunca rendirse. Animar a otros implica acompañar con amor y llevarlos de vuelta a una relación sincera con Dios. La fe de Jesús no es solo creer en él, sino permitir que su misma forma de confiar en el Padre también se forme en nosotros. No dejes que tu fe dependa de emociones ni de circunstancias. Elige acercarte a Dios aún con dudas y pide que él forme en ti la fe que Jesús tuvo. Cuida tu corazón, alimenta tu mente con la verdad y permanece en la verdad, incluso cuando no sientas nada. Una fe vivida así te sostiene en el presente y te prepara para permanecer firme hasta el fin.

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Transcript

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0:08 [música] Hola, ¿qué tal? Soy el pastor Joel Flores y este trimestre en el comentario de la lección de Escuela Sabática, que en mi canal de YouTube estamos buscando crecer en nuestra relación con Dios de forma práctica. Vamos al título de la lección número ocho que corresponde esta semana, la fe. Así de simple. El versículo central se encuentra en Hebreos 11:1. Me acompáñense en la lectura. La fe es la certeza de lo que esperamos, la convicción de lo que no vemos. La fe no siempre se siente fuerte y eso también forma parte del camino. Hay días en los que uno parece firme,

0:54 uno parece estar seguro, casi natural y otros en las cuales la fe se vuelve silenciosa, frágil, incluso cuestionada. Tal vez has orado sin sentir respuesta, has esperado sin ver resultados o has tenido que seguir adelante con más preguntas que certezas. Pero incluso en esos momentos la fe sigue estando allí, no como una emoción constante, sino como una decisión profunda de seguir confiando en Dios aún cuando el corazón no lo entiende todo. Detente por un momento y mírate. Mira lo que hay dentro. Tu fe hoy te acerca a Dios o te hace sentir distante, la estás viviendo como

1:40 una carga o como un refugio. La fe no es ausencia de dudas, es confianza en medio de las dudas. Y aunque a veces parezca pequeña como una semilla de mostaza, pues en las manos de Dios tiene el poder de poder sostenerte, de poder transformarte y darte dirección cuando todo en la vida parece incierto. Así que en esta semana estudiaremos qué hacer con la duda y la incredulidad, cómo se construye una fe sólida según las enseñanzas de Jesús y sobre todo, ¿qué significa realmente tener la fe de Jesús en la vida diaria? Correcto. Vamos a la lección del día lunes. [música]

2:27 La fe no siempre es visible para quienes nos rodean, pero nunca pasa por desapercibida para Jesús. A lo largo de los evangelios vemos que él no se impresiona por apariencias externas ni por declaraciones superficiales de creencia, porque él mira el corazón. Algunos afirmaban creer en Jesús, pero Jesús conocía lo que realmente había dentro de ellos. Cuando nosotros comparamos distintas historias, allí descubrimos que Jesús reconoce tanto una fe firme como también una fe débil y responde, obviamente a ambas con propósito. Por ejemplo, la mujer cananea persevera contra todo obstáculo y por su fe es elogiada.

3:14 El centurión sorprende a Jesús con una confianza poco común, mientras que los discípulos, a pesar de caminar con él, muchas veces son cuestionados por su temor. Incluso el Padre desesperado encuentra en Jesús no rechazo, sino compasión. Y esto revela que la fe no necesita ser perfecta para ser vista por Dios, pero sí necesita ser sincera. Jesús obra no solo en respuesta a una fe fuerte, también puede fortalecer una fe débil aquella que decide no rendirse. Nuestra expresión debería ser la de Marcos 9:24. Ahí el texto dice, "Creo,

4:00 ayuda mi incredulidad." ¿Sabes que este clamor resume la experiencia de muchos creyentes? No es una declaración de una fe perfecta. sino de una fe que está en proceso, una fe que lucha, una fe que reconoce su fragilidad, pero aún así se dirige a Jesús y eso es suficiente para que Cristo pueda actuar. La fe que Jesús ve no es la fe que nunca duda, sino la fe que en medio de la duda continúa permaneciendo, continúa buscando. Pero también existe una batalla silenciosa, obviamente en el interior del ser humano. La duda cuando es alimentada

4:47 puede echar raíces profundas. No se trata de negar las preguntas ni de rechazar la razón, porque Dios mismo nos invita a dialogar, a pensar, a comprender. Pero llega un punto en que la lógica tiene un límite y es allí donde la fe toma su lugar, no como un salto irracional, sino como una confianza razonable basada en quién es Dios y en lo que ya hizo. Es como intentar explicarle a un bebé cómo una nave espacial llega a la luna. [resoplido] Simplemente él no lo va a entender. Pero eso no significa que no exista una nave espacial, que no sea real. El hecho de que nuestra mente sea

5:32 limitada no hace que la verdad deje de existir. Simplemente significa que necesitamos humildad para poder aceptar. Aunque no podemos entender todo ni abarcar por completo, pues la fe existe. Así que hoy es momento de tomar una decisión. Que la fe no solo sea lo que se dice creer, sino lo que Jesús puede ver en el corazón. una fe real que se expresa en confianza, en búsqueda constante y sobre todo en una entrega sincera delante de Dios. Cuando la razón llega a su límite, la invitación es continúa confiando. Aunque no todo entiendas, decide

6:18 permanecer. Elige una fe que no depende de tener todas las respuestas. Elige una fe que te sostenga en una relación verdadera con Dios. ¿Te atreves hoy a tomar esa decisión? Dios te bendiga por esa decisión. Vamos a la lección del día martes. [música] En la experiencia cristiana, una de las confusiones más comunes es pensar que la fe depende de aquello que yo siento. Y muchas personas evalúan su relación con Dios basándose en emociones. Si sienten paz, creen que tienen fe. Si sienten vacío o distancia, piensan que su fe ha desaparecido. ¿Sabes? Pero esta idea, aunque

7:04 extendida, es profundamente equivocada. ¿Por qué razón? Porque la fe no es un sentimiento, es una decisión, es una respuesta, es una postura del corazón frente a Dios, incluso cuando las emociones no acompañan. Mir lo que dijo Jesús en Mateo, capítulo 17, versículo 20. El texto dice así. Jesús les dijo, "Por vuestra poca fe, porque de cierto os digo que si tuvierais fe como un grano de mostaza, diréis a este monte, pásate de aquí allá y se pasará, y nada os será imposible." Jesús enseñó que una fe tan pequeña como la de un grano de mostaza es suficiente para poder mover montañas.

7:51 Esta comparación es poderosa porque nos libera de la idea de que necesitamos una fe inmensa, grande, intensa o una fe emocionalmente fuerte para que Dios pueda actuar. La semilla de mostaza es diminuta, es casi insignificante a simple vista, pero tiene vida dentro de sí. Así es la fe. No depende de su tamaño aparente, sino de su origen y de su crecimiento. Una fe pequeña pero viva, una fe que está conectada con Dios, tiene el potencial de transformar cualquier realidad. Sin embargo, esa fe no está llamada a permanecer estática, no está llamada a permanecer pequeña. Debe crecer, debe

8:36 desarrollarse, debe fortalecerse con el tiempo. Ahora, no a partir de las emociones, sino de una relación constante con Dios. Entonces, desde el inicio, la fe es un regalo y también es una respuesta. Efesios 28 enseña que nosotros somos salvos por gracia, por medio de la fe. Y dice, "Y esto no proviene de nosotros, sino que es un don de Dios." ¿Sabes qué significa? Que nadie puede decir que no tiene fe porque Dios nos ha dado. Dios en su amor ya ha dado a cada persona una medida de fe y a través del Espíritu Santo, pues continúa trayendo el corazón humano hacia él. La fe entonces no es algo que inventamos, sino es algo que

9:21 respondemos. Es el sí del ser humano frente al llamado de Dios. Es abrir la puerta cuando él toca. Y aquí es donde debemos hacer una distinción crucial. La fe no es el sentimiento que viene después de creer, sino es el acto de creer en sí mismo. Muchas personas esperan sentir algo especial para comenzar a confiar en Dios, pero el orden es inverso. Primero se cree. Luego muchas veces vienen los sentimientos como consecuencia. Esperar sentir para creer es como esperar ver la luz antes de poder encender el interruptor. Entonces, la fe actúa primero incluso en la oscuridad.

10:08 Es por eso que uno de los mayores errores de la vida espiritual es cuando permitimos que los sentimientos comiencen a gobernar nuestra relación con Dios. Las emociones son variables, son inestables, son influenciadas incluso por circunstancias como el cansancio, problemas o incluso factores físicos. Entonces, si la fe dependiera de esas circunstancias, pues sería imposible sostener una relación firme con Dios. Pero la fe verdadera permanece incluso cuando el corazón está confundido, cuando la mente no entiende y cuando el alma ya no siente nada. [resoplido] Es en esos momentos donde la fe deja de ser teoría y se convierte en una

10:54 experiencia real. Por eso es que hoy es el tiempo de tomar una decisión. Deja de basar la fe en aquello que sientes y comienza a sostener tu fe en quién es Dios. No esperes sentir que está cerca de Dios para buscar a Dios. Tú tienes que buscarlo primero confiando que la cercanía va a ser una consecuencia. Entonces, tienes que decidir no interpretar el silencio como ausencia ni la dificultad como abandono, sino aprender a mirar más allá de las circunstancias y sobre todo aferrarte a la fidelidad de Dios. También este es un buen momento para poder decidir

11:40 construir una fe madura. Elige creer cada día. Toma las promesas de Dios y haz las tuyas. Lee la Biblia como una verdad viva, no solamente como un información. Decide confiar incluso cuando todo parece incierto, porque la fe no es un sentimiento pasajero, es una convicción profunda que puede sostener toda la serie de tu vida. [resoplido] Vamos para la lección del día miércoles. [música] La pregunta que la lección busca responder en este día es, ¿cómo puedes fortalecer tu fe o animar a alguien cuya fe siempre está vacilando?

12:25 Fortalecer la fe no comienza con grandes acciones, sino con pequeñas decisiones, pero constantes. La fe se construye en lo cotidiano, en la manera en que una persona responde a lo que vive cada día. No crece solamente cuando hay momentos extraordinarios, sino que esta crece cuando hay fidelidad silenciosa, cuando tú eliges confiar aunque no entiendas, cuando decides orar aún cuando no tienes ganas, cuando vuelves a Dios, incluso después de fallar. La fe se fortalece cuando se practica, no cuando uno espera sentirla. No solo eso, mira lo que dice Romanos, capítulo 10, versículo 17. Así pues, la fe es por el oír y el oír la palabra de Dios. ¿Qué

13:14 nos está queriendo decir este versículo? Que también es fundamental cuidar aquello que alimenta la mente, aquello que alimenta el corazón. La fe se debilita cuando la persona se llena de voces que generan miedo, comparación, angustia desesperanza. Ahora, por el contrario, la fe se fortalece cuando se expone a la verdad, cuando recuerda quién es Dios y cómo ha obrado antes. Hacer memoria de las experiencias pasadas, de las respuestas recibidas, de aquellos momentos en que Dios te sostuvo, pues te va a ayudar a enfrentar el presente mirando desde otra perspectiva, porque la fe mira hacia atrás para poder seguir caminando hacia delante. Ahora,

14:00 cuando hablamos de fe, no debemos pensar solamente en la nuestra, sino también cómo ayudamos a alguien cuya fe está tambaleando. ¿De qué manera podemos ayudar? Cuando alguien atraviesa un momento de duda, más que intentar corregirlo, lo importante es acompañarlo. La fe no se impone. La fe se cultiva en un ambiente de confianza. Entonces, es bueno escuchar sin juzgar, validar el proceso, ofrecer palabras que apunten a la esperanza. Esto puede marcar una gran diferencia. Muchas veces una persona no necesita explicaciones profundas. A veces apenas queremos que alguien nos

14:47 recuerde que no estamos solos, que la lucha que tenemos no es el final de nuestra historia. A veces solo necesitamos de alguien que nos recuerde que Dios está presente aún cuando no percibimos. Entonces, animar la fe de otro también implica llevarlo de regreso a lo esencial, a una relación personal con Dios, invitarlo a hablar con sinceridad, sin filtros ni frases religiosas, a expresar sus dudas, su dolor, su cansancio. La fe se vuelve real cuando deja de ser teoría y se convierte práctico, se convierte en diálogo y en ese espacio honesto, poco a poco, el corazón se va abriendo nuevamente a la confianza. Y finalmente es importante entender que

15:33 la fe no siempre te va a hacer sentir fuerte o se va a sentir fuerte. Habrá días en que parecerás débil, incluso habrá días en que parece que Dios está ausente. Pero la fe madura no depende de la intensidad del momento, sino depende de la dirección del corazón. Mientras una persona siga volviendo a Dios, aunque sea con dudas, su fe continúa viva. Y muchas veces lo que parece una fe frágil, en realidad es una fe que está aprendiendo a ser profunda. Por eso hoy tú puedes decidir cuidar lo que alimenta tu corazón, elegir la verdad por encima del miedo y volver a Dios aún con dudas,

16:18 porque él es tu apoyo. Ahora, qué bueno es que podamos ser también apoyo de aquel que tiene una fe débil. Y recuerda, la fe crece no cuando todo es fácil, sino cuando elegimos permanecer, incluso cuando no sentimos nada. Vamos a la lección del día jueves. [música] Una de las expresiones más conocidas en Apocalipsis se encuentra en el capítulo 14, versículo 12. Vamos a leer el texto. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. ¿Sabes que en el contexto del fin de este mundo, el mensaje de los tres

17:03 ángeles presenta una identidad clara del pueblo de Dios? Dice que no solo guarda sus mandamientos, sino que también posee la fe de Jesús. Bueno, ¿qué significa esta expresión exactamente? Si tú prestas atención, este versículo no presenta dos elementos separados, sino una unidad, obediencia y fe, que van caminando juntas. La fe de Jesús no reemplaza la obediencia, sino que la llena de vida. Es un corazón que honra a Dios, no por obligación, sino como fruto de una relación viva con él. Cuando se habla de la fe de Jesús, no se trata simplemente de tener fe en

17:49 Jesús, sino de participar de la misma fe que Jesús tuvo. Y la fe que Jesús tuvo no dependía de circunstancias favorables, sino de una entrega total. Un clásico ejemplo es el que encontramos en Mateo 26, cuando en Getsemaní Jesús expresó, "No sea como yo quiero, sino como tú quieres." Es por eso que tener la fe de Jesús va más allá de creer en doctrinas correctas o cumplir normas externas. Significa vivir una experiencia diaria con él, donde Cristo no solo es el objeto de la fe, sino es la fuente de la fe. Es permitir que su manera de confiar en el Padre también

18:35 sea nuestra misma manera de confiar en él. Es entender que nuestra fe muchas veces puede ser débil, inestable, pero siempre va a encontrar firmeza en él. Jesús no solo nos enseña a creer, sino que por su gracia nos concede a participar de su propia fe. Como dice en Apocalipsis capítulo 5, versículo 9, él es digno y esa dignidad sostiene lo que nosotros no podemos sostener por nosotros mismos. Y sabes que esto transforma completamente nuestra relación con él. Ya no se trata de esforzarse para tener una fe perfecta, sino se trata de permanecer conectados a aquel cuya fe nunca falló. Y en esa conexión nuestra

19:20 experiencia cambia porque comenzamos a obedecer no por presión, sino por amor. Comenzamos a confiar no por emoción, sino por convicción. comenzamos a perseverar no por fuerza propia, sino por la dependencia de Cristo. Entonces, la pregunta que surge es, ¿cuánto deseas vivir tú esa clase de fe? No como un ideal lejano, sino como una realidad presente. Por eso hoy tú puedes decidir acercarte a Dios con humildad, a pedir la fe de Jesús como una necesidad real, hacer de él una oración viva. Ahora, tú puedes en este momento decir, "Señor, yo sé que sin fe es imposible agradarte."

20:06 como dice Hebreos 11:6, "Así que yo vengo a ti creyendo que eres fiel, que respondes a aquellos que te buscan, porque la fe de Jesús no se logra, se recibe, no se fabrica, se cultiva en una relación con él." [resoplido] Y cuando esa fe habita en el corazón, se convierte en el fundamento firme para permanecer hasta el fin. Vamos a la conclusión de la lección de esta semana. [música] Es muy posible que al llegar hasta aquí te reconozcas en esa mezcla de deseo y lucha. Quieres una fe firme, pero a veces sientes que tu fe vacila. Anhelas confiar completamente, pero hay momentos en que la duda, el silencio, las

20:51 circunstancias pesan más [música] y eso no te aleja de Dios, te acerca a una fe real. Es en esos momentos donde el corazón aprende a depender, a buscar, [música] a permanecer, aún cuando no todo se entiende. A lo largo del estudio de esta semana vimos que la fe no es un sentimiento, es una decisión [música] que se sostiene en el tiempo. No depende de aquello que tú percibes, sino de quién es Dios. También comprendimos que incluso una fe pequeña [música] puede crecer cuando esta se alimenta correctamente y que cuidar lo que hay en el corazón [música] es esencial. También entendemos que la duda no es enemiga de la fe, sino es parte del

21:37 proceso [música] y que Dios responde tanto a la fe fuerte como también a la fe débil que decide nunca rendirse, sino siempre permanecer. Aprendimos [música] que animar a otros implica acompañar con amor y llevarlos de vuelta a una relación sincera con Dios. Y finalmente descubrimos que la fe de Jesús no es solo creer en él, sino permitir que su misma forma de confiar en el Padre [música] también se forme en nosotros y así podamos vivir una experiencia diaria donde él es el centro y él es el fundamento de la vida. Entonces, ahora la decisión es tuya. Detente un momento y pregúntate [música] con total honestidad, ¿qué harás con tu fe a partir de

22:23 [música] hoy? No la dejes dependiendo de emociones ni de circunstancias. Elige acercarte a Dios aún con [música] dudas y tú puedes pedir que él forme en ti la fe que Jesús tuvo. Decide cuidar tu corazón, alimentar [música] tu mente con la verdad y permanecer en la verdad. Incluso cuando no sientes nada, da ese paso hoy, porque una fe [música] vivida así no solo te sostiene en el presente, sino que te [música] prepara para permanecer firme en el tiempo del [música] fin y hasta el fin. Qué extraordinaria la lección de esta semana, que el Señor pueda ayudarnos a tener una fe firme, perseverante y

23:09 podamos confiar tanto [música] en él, a tal punto de que al final podamos tener no solo la fe en Jesús, [música] sino la fe de Jesús. Podemos orar. Gracias, Señor, por tu palabra [música] y porque durante esta semana hemos entendido cómo es importante [música] que aquella fe que comienza pequeña pueda crecer, mas también los momentos de debilidad tú nos acompañas. [música] Si nosotros aún permanecemos y no nos rendimos. Pedimos que tu Santo Espíritu nos ayude a creer. Cuántas promesas tuyas las hemos leído, [música] repetido, memorizado, pero no las creemos. Enséñanos a tener fe. Nuestra fe puede ser pequeña,

23:55 insignificante, más que [música] al momento de permanecer en tu presencia esta pueda crecer y que al final podamos con alegría tener la misma fe que tuvo Jesús. Entregamos [música] nuestro corazón, nuestras dudas e inquietudes para que tú nos ayudes en este [música] proceso a desarrollar una fe fuerte y firme en el nombre de Jesús. Amén. Qué placer haber compartido contigo una vez más la lección de esta [música] semana. Dios te bendiga. Si Dios lo permite, nos encontramos la próxima semana con un nuevo [música] resumen de la lección de Escuela Sabática. Un grande abrazo y no te olvides, junto a tu familia, disfruta [música] de una escuela sabática en una iglesia adventista del séptimo día,

24:42 donde [música] una vez más hablaremos sobre este tema principal. Ahora estás preparado para poder opinar, para poder intervenir, [música] para poder decir cuánto aprendiste de la lección de esta semana. Dios te bendiga. Hasta la próxima. M.

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