Breve Resumen
El pastor JRS predica sobre la importancia de obedecer a Dios y no amar al mundo, basándose en 1 Juan 2:15-17. Advierte sobre la infiltración del mundo en la iglesia y la necesidad de mantener la santidad y el primer amor por Cristo. Insta a la iglesia a mantenerse firme en la verdad bíblica, a pesar de las presiones del mundo y las falsas enseñanzas, y llama a un avivamiento y a la restauración de los altares espirituales.
- Obediencia a Dios sobre el mundo
- Mantener la santidad y el primer amor
- Restauración de los altares espirituales
Introducción y Agradecimientos
El pastor JRS expresa su gratitud a Dios por la oportunidad de estar en la iglesia local y saluda a los pastores, ministros y a la iglesia central que lo acompañan. Menciona su alegría al escuchar sobre el hermano Santos y su compromiso de aplicar las enseñanzas bíblicas en Honduras. Comparte su agradecimiento por estar en una nueva área y pide oración por los desafíos enfrentados, incluyendo un accidente de un pastor y problemas con un vehículo de la iglesia.
La Iglesia Bajo Ataque
El pastor relata un accidente grave que sufrió el pastor Santo Villalta, quien fue impactado por un conductor a alta velocidad, y cómo Dios lo protegió milagrosamente. También menciona que una de las camionetas de la iglesia sufrió daños considerables. Afirma que estos incidentes son señales de que la iglesia está del lado de Dios y que el enemigo está incómodo. Anima a los presentes a perseverar en el evangelio, recordando que no hay victoria sin cruz.
¿A Quién Tengo Que Obedecer?
El tema central del mensaje es "¿A quién tengo que obedecer?". El pastor lamenta que la iglesia esté coqueteando con el mundo y que sea difícil encontrar lugares donde se predique la verdad. Afirma que el Espíritu Santo ya se ha dado cuenta de esta situación y que Dios levantará hombres y mujeres para defender la palabra. Insta a la iglesia a no comprometerse con el mundo, sino a mantenerse fiel a Dios y a la Biblia.
No Améis al Mundo
El pastor enfatiza la importancia de no amar al mundo, citando 1 Juan 2:15. Expresa que Dios siente dolor y traición por aquellos que, habiendo sido rescatados del pecado, ahora coquetean con él. Critica la liberalización de muchas iglesias y la falsa enseñanza de que Dios solo mira el corazón. Llama a la iglesia a elegir entre obedecer a Dios o a las tendencias mundanas.
La Verdad que Libera
El pastor denuncia las enseñanzas que minimizan el pecado y critica las prácticas mundanas que se han infiltrado en la iglesia. Aclara que amar a las personas del mundo es diferente a amar el sistema satánico que lo domina. Afirma que la verdad de Dios es la que libera, santifica y regenera, y que la iglesia debe adherirse a ella sin compromisos.
Tiempos Críticos y Revelación Divina
El pastor describe los tiempos actuales como críticos debido a la falta de oración, ayuno y lectura de la palabra. Advierte que el Espíritu Santo comenzará a revelar pecados ocultos dentro de las iglesias. Comparte una experiencia personal en la que sintió angustia y habló sobre el adulterio en su iglesia, lo cual fue confirmado posteriormente por otro ministro.
No Te Tuertas
El pastor insta a la iglesia a no amar al mundo ni las cosas que están en él, sino a mantenerse llena del Espíritu Santo y en oración. Anima a los creyentes a agarrarse de la mano de Dios y a no torcerse, aunque otros lo hagan. Afirma que aquellos que aman al mundo no tienen el amor del Padre en ellos, sin importar sus títulos o logros.
El Templo del Espíritu Santo
El pastor explica que cuando una persona viene a Cristo, los demonios se van, pero pueden regresar si encuentran la casa (el corazón) adornada y barrida, es decir, en desobediencia. Advierte que el demonio puede regresar con siete espíritus peores. Insta a los creyentes a no soltarse de Jesús y a escribir la palabra en lo más profundo de sus corazones.
Deseos de la Carne y del Mundo
El pastor enfatiza que los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida no provienen del Padre, sino del mundo. Defiende la importancia de vestir decorosamente y mantenerse en la Biblia. Llama a la iglesia a hacerle la guerra al diablo y a participar en la batalla espiritual de los últimos días.
Profecías Verdaderas y Falsas
El pastor critica las profecías falsas y el evangelio de la prosperidad, donde se profetiza por ofrendas. Afirma que los verdaderos hombres de Dios no se venden ni se dejan presionar por el dinero. Llama a obedecer al Dios que dice "sed santos porque yo soy santo" y a buscar la santificación completa del espíritu, alma y cuerpo.
Convertirse a Dios
El pastor cita a Jeremías, instando a la iglesia a convertirse a Dios y no al mundo. Anima a los creyentes a no torcerse, desviarse o morir espiritualmente, sino a mantenerse firmes alabando a Dios. Afirma que Dios cela a su iglesia porque es su amada y que el arrebatamiento está cerca.
Bodas con el Cordero
El pastor habla sobre las bodas con el Cordero y el reino milenial de Cristo en la tierra. Anima a la iglesia a aborrecer el pecado y a guardarse para Dios, sin importar lo que digan los demás. Recuerda que todo lo que hay en el mundo no proviene del Padre y que debemos hacernos del lado de Dios.
Elías y la Decisión
El pastor expresa su deseo de que vuelvan los tiempos de Elías, quien desafió al pueblo de Israel a elegir entre Dios y Baal. Cita 1 Reyes 18:21, preguntando "¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?". Insta a la iglesia a dejar de coquetear con el mundo y a decidirse por seguir a Dios.
Arreglando el Altar
El pastor enfatiza la necesidad de arreglar el altar de Jehová, que está arruinado. Aclara que el problema no es el púlpito, sino el corazón. Afirma que sin un altar arreglado, Dios no acepta sacrificios. Recuerda que el mundo pasa, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
No Eres Del Mundo
El pastor declara que la iglesia no es del mundo y que Jesús dijo que el mundo los aborrece por predicar la palabra. Comparte una experiencia personal en la que confrontó a un hombre casado que estaba cortejando a una mujer soltera en su iglesia. Afirma que no torcerá las escrituras para complacer a nadie.
Llamado al Altar y Oración
El pastor hace un llamado al altar para aquellos que necesitan a Jesús o necesitan oración. Anima a los creyentes a no vivir de la opinión ajena y a ponerse en las manos de Dios. Afirma que el Espíritu de Dios está avisando a la iglesia que ha estado coqueteando con el mundo y que es tiempo de quebrantarse y buscar su ayuda.
Urgencia y Preparación
El pastor siente una urgencia de Dios y declara que las cosas no están bien. Afirma que hay una emergencia en la iglesia porque no está esperando a Jesús. Llama a la iglesia a prepararse para los fuertes ataques del enemigo y a clamar por la unción del Espíritu Santo.
Unción y Bendición
El pastor ora por la iglesia, pidiendo la unción del Espíritu Santo y la bendición de Dios sobre los siervos, pastores, líderes y todo el pueblo. Agradece a Dios por la oportunidad y entrega la parte al pastor de la iglesia.

