DEJA QUE PASE • Un mensaje de Jeshua acerca de la entrega

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Resumen Breve

Yeshua comparte un mensaje central: "Deja que las cosas pasen". Esta enseñanza anima a la confianza y la rendición sagrada, reconociendo la fuerza divina en cada momento. Se enfoca en vivir en el presente y aceptar la vida tal como se presenta. Dejar que las cosas fluyan no es pasividad, sino un acto de amor y confianza que promueve un estado de serenidad y desapego de resultados específicos.

  • Dejar que las cosas pasen implica entrega, confianza y reconocimiento de lo divino.
  • Vivir en el presente y aceptar la vida con fe es fundamental para la paz interior.

Deja que las cosas pasen

Yeshua se presenta y comparte su mensaje sobre la importancia de dejar que las cosas fluyan. Aunque pueda parecer una actitud pasiva, implica una profunda confianza en la fuerza divina y en el proceso de la vida. Esta entrega no se debe confundir con la resignación, sino que es un acto consciente de permitir que el flujo divino actúe en nuestras vidas, ayudándonos a experimentar la esencia sagrada de cada situación.

Se explica que el apego a los resultados puede provocar sufrimiento y que al soltar estas expectativas, se puede descubrir una alegría interior que no depende de condiciones externas. Al dejar que las cosas ocurran, uno puede encontrar la sabiduría y el espacio necesario para que el verdadero propósito de la vida se revele, permitiendo que el amor se manifieste en el día a día.

La importancia de vivir en el presente

Yeshua subraya la relevancia de vivir en el ahora, donde se puede experimentar la gracia y la presencia divina. Al aceptar cada situación, incluso las desafiantes, se puede aprender y crecer. La invitación es acoger las circunstancias con mansedumbre y buscar qué lecciones pueden ofrecer. Este enfoque ayuda a reconocer que incluso en la incertidumbre, hay una poderosa conexión con lo divino, lo que permite avanzar paso a paso.

Coraje y confianza en el proceso divino

Dejar que las cosas pasen requiere coraje para soltar el control y aceptar la voluntad divina. Yeshua señala que, aunque puede haber la tentación de luchar por metas, lo importante es encontrar el equilibrio entre la acción y la pausa. Cuando se siente la necesidad de actuar, se debe hacer con confianza y desde un lugar de calma, recogiendo la energía necesaria para avanzar.

Además, al practicar el desapego de los resultados, se experimenta una liberación interna, lo que permite una vida más ligera y auténtica. Esta entrega a la corriente de la vida fomenta una paz interior que no depende de factores externos, promoviendo relaciones más sanas y un amor genuino hacia los demás.

La llamada a vivir en confianza y amor

Yeshua concluye proyectando que dejar que las cosas pasen facilita un estilo de vida en armonía con la confianza, el desapego y el amor. Invita a transformar la ansiedad en aceptación y reconocer que cada experiencia cuenta con un propósito superior. A través de prácticas invocativas, como tomarse un momento antes de reaccionar o respirar profundamente durante momentos de estrés, uno puede cultivar una fe más sólida. Con esta fe, se permite que la luz interior brille, transformando tanto a uno mismo como a su entorno.

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Transcripción

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0:06 Amados amigos, yo soy Yeshua. Hoy vengo a compartiros un mensaje que me gustaría que [música] sintierais muy dentro de vuestro corazón. Un mensaje que se resume en lo siguiente: "Deja que las cosas pasen." [música] A primera vista, dejar que las cosas pasen puede parecer pasivo e incluso conformista, pero en realidad encierra un profundo [música] llamamiento a la confianza, la rendición sagrada y el reconocimiento de la fuerza divina que actúa en cada instante de la vida. Quiero explayarme para que veáis con claridad cómo esta enseñanza puede transformar vuestra manera de sentir, de

0:54 vivir y de experimentar la presencia de Dios en todo. Dejar que las cosas pasen implica entregarse al flujo divino, [música] pero no se trata de una renuncia derrotista. La entrega de la que os hablo es un acto de total confianza y rendición [música] amorosa. Es como un susurro interior que declara, "Padre, madre, estoy [música] dispuesto a fluir en tu corriente. Confío en tu sabiduría y en tu cuidado. En el mundo muchas veces se os enseña a luchar, a forzar, a competir, haciéndoos creer que el esfuerzo y el control es lo

1:39 que garantiza los resultados. Pero yo os sugiero que disolváis toda tensión proveniente del ego, que soltéis la obsesión por dominar [música] cada detalle de vuestra realidad. Cuando os liberáis de esa carga, emergenidad y la claridad que provienen de la comunión con el ser superior. Dejar que las cosas pasen no significa cruzarse de brazos y abandonar la responsabilidad, sino permitir amorosamente que la vida que corre a través de vosotros acontezca, reconociéndola como sagrada y perfecta en su esencia. Cuando os [música] digo, "Dejad que las

2:25 cosas pasen," también os estoy recordando la gran importancia de vivir en el ahora, pues es solo en el presente donde podéis experimentar la gracia, el amor y la guía divina. Aceptar la vida tal como se presenta no implica que tengáis que resignaros, sino reconocer que cada situación, por desafiante que parezca, conlleva un propósito. Ese propósito puede ser de aprendizaje, de sanación o de liberación. En vez de rechazar lo que está ocurriendo, acogedlo con mansedumbre y preguntaos en vuestro interior, ¿qué mensaje o lección [música] hay ahí

3:11 para mí? Estar presentes os brinda la oportunidad de sentir mi [música] presencia y la de padre madre en cada instante. Allí, en el silencio y la calma interna, hallaréis la fe necesaria para avanzar paso a paso, sin anticipar un futuro que todavía no existe, ni aferraros a un pasado que ya se fue. Amados míos, dejar que las cosas pasen exige el desapego de los resultados que anhela vuestra mente. Yo conozco vuestros sueños y las visiones que albergáis en el corazón. Sin embargo, cuando os apegáis a un resultado específico, os cerráis a la posibilidad de un bien mayor o diferente, que tal

3:57 vez vuestros ojos humanos no alcanzan a ver en ese preciso momento. Muchas veces la vida os conduce por senderos inesperados para llevaros a aprendizajes o experiencias [música] que os preparan para vuestra verdadera misión. Si os aferráis y os resistís a esos cambios sufrís. En cambio, al soltar, permitís que la sabiduría divina os guíe a lugares donde vuestra alma realmente florecerá. Al desapegaros sentís un alivio profundo. Vuestras cargas se hacen más livianas y descubrís que la alegría interior no depende de que las cosas sucedan tal y como vuestra mente lo

4:43 planeó, sino de permitir que el amor se exprese en vuestro día a día. La enseñanza de dejar que las cosas pasen estrechamente unida a la fe, ese preciado don que habita en vuestro interior. La fe no es ciega ni ingenua. Es la certeza de que Dios sostiene todos los procesos y que nada escapa a su abrazo amoroso. Os pido que confiéis incluso cuando el panorama sea incierto. Yo estuve en esa condición humana y sentí las dudas y los temores propios de la encarnación. Sin embargo, siempre me

5:29 aferré a la convicción de que la luz de padre madre me conducía, aunque yo fuera incapaz de ver el recorrido completo de inmediato. Dejar que las cosas pasen requiere [música] coraje. Coraje de deshacerse de los mecanismos de defensa, de asumir que no lo controláis todo. Se trata de decir sí a la voluntad divina. Aún sin conocer todos los detalles. Ese es el valor de la verdadera fe. Muchos os preguntaréis cómo se puede conciliar la acción con dejar que las cosas pasen y si uno no debe esforzarse a fin de lograr sus metas. Y la

6:15 respuesta no está en la inacción total, sino en hallar el equilibrio. Cuando sintáis el impulso en vuestro interior, cuando la vida os muestre una puerta abierta o un llamamiento a servir, responded con decisión y alegría y hacedlo desde la certeza interior, no desde la prisa ni la ansiedad. Cuando el alma os pida quietud, cuando percibáis que no es el momento de forzar las cosas, aceptad esa pausa con serenidad, ya que ese es el espacio silencioso donde se renovará vuestra energía, se afinarán vuestras percepciones y se os otorgará la claridad para dar el siguiente paso.

7:03 En ese fluir rítmico entre acción y descanso, hallaréis la melodía de vuestra vida y os daréis cuenta de que en realidad la vida misma actúa a través de vosotros y no sois vosotros quienes debéis sostenerla a la fuerza. Al dejar que las cosas pasen, os conectáis con la libertad de vuestro ser. Ya no vivís a merced de miedos, apegos y resistencias. En vez de eso, empezáis a experimentar una liviandad interior, [música] como si os quitarais un gran peso de encima. Cuando soltáis la constante [música] necesidad de que todo se ajuste a vuestra mente, dejáis de luchar contra

7:49 la realidad. Surgirán desafíos, claro que sí, pero un espíritu sereno afronta cada reto con confianza, sin [música] desgastarse en luchas inútiles. Al no depender de condiciones externas para estar en paz, descubrís una serenidad que nace de vuestro interior y ese estado de armonía se convierte en el fundamento de relaciones más sanas, un servicio más genuino y una expresión de amor constante. Dejar que las cosas [música] pasen es una invitación a vivir en sintonía con la confianza, el desapego, la aceptación y el amor. Os impulsa a trascender el

8:36 miedo y la ansiedad, recordándos que en lo más íntimo de vuestro ser reside una conexión inquebrantable con lo divino. Esa conexión os permite entregaros a la vida sin perder la responsabilidad ni la capacidad de acción. sino más bien ejerciéndolas desde un espacio de [música] serenidad, humildad y apertura. En la práctica cotidiana eso se traduce en gestos simples pero significativos, como deteneros un instante antes de reaccionar, inhalar hondamente cuando el estrés intenta atraparos, contemplar las situaciones con una mirada benévola y confiar en que pase lo que pase, siempre

9:22 hay un propósito más alto. De esa manera aprendéis a vivir con una fe cada vez más sólida, [música] permitiendo que la luz interior se expanda y os transforme a vosotros y a vuestro entorno. No.

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