0:01 [música] Gracia y paz, amados hermanos, y bienvenidos a un nuevo día de nuestra lectura bíblica en un año. En el día de hoy te encuentras en este vídeo que es la lectura número 16. Significa o bien que ya llevas 16 días seguidos leyendo la Biblia este año, que a lo mejor ya es más de lo que habías hecho el año pasado, significa que a lo mejor te estás sumando ahora y no quiero que pienses que si no lo has leído antes no vale la pena. Lo importante es leer todos los días y con nosotros así te
0:46 animas a hacerlo de una manera disciplinada. O también significa que aunque hayas caído en el camino, no has desistido y quieres retomar la lectura. Sea cual sea el caso, me alegro y te animo a seguir adelante. Así que es un gozo tenerles leyendo la palabra de Dios juntos nuevamente. Hoy quiero que veamos lo que nos toca leer. Es el día 16 de nuestro plan. Nos toca Job capítulo 3940. 41 y 42, hermanos. Entramos ya en la estoy aquí, aquí, aquí. Entramos ya en la segunda columnita. Segunda, parece poco, ¿eh?
1:33 Pero ya hemos acabado la primera. Entramos en la segunda columna de nuestro plan. Pues eso ya es algo bueno, eso ya es es un avance. Ya poquito a poco vamos avanzando con la palabra. Así que vamos directos a nuestra lectura de hoy. Job capítulo 39, 40, 41 y 42. Seguidamente pues al final pues una reflexión breve de un par de minutos, como siempre para llevarnos algo al corazón y luego oramos y a disfrutar del día meditando en lo que hemos leído el día de hoy. Así que, amados hermanos, digo a disfrutar del día. Cuando vean este vídeo en España son las 10 de la noche, pero ustedes muchos lo están viendo a mediodía, 3 de la tarde, 4 de
2:18 la tarde, todavía les queda día por delante. Vamos entonces a orar, a pedir que el Señor bendiga este tiempo con su palabra y vamos a hacer nuestra lectura del día de hoy. Señor, queremos darte gracias por la vida de cada hermano que está participando a esta lectura. Gracias porque tú mueves nuestros corazones a leer tu palabra. Podríamos hacer tantas cosas ahora, ver una película, ponernos la televisión, ponernos un vídeo de YouTube que no sea tu palabra, pero Señor decidimos separar un tiempo para tu palabra porque para nosotros es importante. Es importante para conocerte, para caminar contigo. Es importante, Señor, para alimentar nuestro espíritu. Así que te pido,
3:03 Señor, que nos sigas dando fuerzas para perseverar, nos sigas ayudando a seguir adelante con este propósito. Que sigas, Señor, manteniendo firmes a mis hermanos que se han sumado al propósito de leer tu palabra todo este año, todos los días y que también tu palabra de fruto en nuestra vida. Que salgamos de este año leyendo tu palabra cada día más santificados también. Que tu Espíritu Santo vaya obrando a través de las lecturas. Y te pedimos todo esto en el nombre de Jesús. Amén. Amén y amén. Vamos entonces, amados hermanos, y empezamos con nuestra lectura de hoy en Job capítulo 39. Y dice así la palabra de Dios. ¿Conoces tú? Recuerden que estamos ahora
3:51 en el momento en que Dios está tratando con Job. Job había estado diciendo, "¿Quién me diera a mí hablar con Dios? ¿Quién me diera poder tener una charla con el Señor y que me explique qué está pasando aquí? que yo le cuente porque creo que no está acertado lo que me está haciendo, porque yo estoy caminando rectamente y quiero saber qué está pasando y por qué Dios hace esto. Así que Dios ha llegado y lo vimos ayer en el último momento, Dios le dice, "Bueno, ahora te voy a hablar desde el torbellino." Dice que el Señor habló a Job desde un la voz del desde un torbellino. Y ahí el Señor empezó a hacerle preguntas a Job y hoy seguimos en esa misma dinámica. Entonces, seguimos con Dios dirigiéndose hacia Job. Y mira qué le dice Job 39. Dice
4:36 así: "¿Conoces tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿Has observado el parto de las ciervas? ¿Puedes contar los meses de su gestación? ¿O conoces el tiempo en que han de parir? Se encorban, paren sus crías y se libran de sus dolores de parto. Sus crías se fortalecen, crecen en campo abierto, se van y no vuelven a ellas. ¿Quién dejó en libertad al asno montés? ¿Y quién soltó las ataduras del asno veloz? Al cual di por hogar el desierto y por morada la tierra salada. se burla del túmulo, se burla del tumulto de la ciudad y no escucha los gritos del arriero. Explora los montes
5:22 buscando su pasto y anda tras toda hierba verde. ¿Consentirá en servirle el búfalo o pasará la noche en tu pesebre? Puedes atar al búfalo con coyundas para el surco o rastrillar a los valles en pos de ti. Confiarás en él por ser grande su fuerza y le confiarás tu labor. Tendrás fe en él de que te devolverá tu grano y de que lo recogerá de tu era? Baten alegres las alas de la vestruz. ¿Acaso con el ala y plumaje del amor? ¿Por qué abandona sus huevos en la tierra y sobre el polvo los calienta? Se olvida de que algún pie los puede
6:07 aplastar o una bestia salvaje los puede pisotear. Trata a sus hijos con crueldad como si no fueran suyos. Aunque su trabajo sea en vano, le es indiferente, porque Dios le ha hecho olvidar la sabiduría y no le ha dado su porción de inteligencia. Pero cuando se levanta en alto se burla del caballo y de su jinete. Das tú al caballo su fuerza. Revistes su cuello de de crines. Le haces saltar como la langosta. Terrible es su formidable resoplido. Escarva en el valle y se regocija en su fuerza. sale al encuentro de las almas, de las armas, se burla del temor y no se
6:55 acobarda, ni retrocede ante la espada. Resuena contra él la aljaba, la lanza reluciente y la jabalina. Con ímpetu y furor corre sobre la tierra y no se está quieto al sonido de la trompeta. Cada vez que la trompeta suena como que dice Ea y desde lejos olfatea la batalla, las voces atronadoras de los capitanes y el grito de guerra. ¿Acaso por tu sabiduría se eleva el gavilán extendiendo sus alas hacia el sur? ¿Acaso a tu mandato se remonta el águila y hace en las alturas su nido? En la peña mora y se aloja sobre la cima del despeñadero, lugar inaccesible.
7:43 Desde allí acecha la presa. Desde muy lejos sus ojos lo divisan. Sus polluelos chupan la sangre y donde hay muertos allí está ella. Job capítulo 40. Entonces continuó el Señor y dijo a Job, ¿podrá el que censura discutir con el Todopoderoso? El que reprende a Dios, que responda esto. Entonces Job respondió al Señor, yo soy insignificante. ¿Qué puedo yo responderte? Mi mano pongo sobre la boca. Una vez he hablado y no responderé. aún dos veces y
8:31 no añadiré más. Entonces el Señor respondió a Job desde la tormenta, ciña ahora tus lomos como un hombre. Yo te preguntaré y tú me vas a instruir. Anularás realmente mi juicio? ¿Me condenarás para justificarte tú? ¿Acaso tienes tú un brazo como el de Dios y truenas con una voz como la suya? Adórnate ahora de majestad y dignidad. Vístete de gloria y de esplendor. Derrama los torrentes de tu ira. Mira a todo soberbio y abátelo. Mira a todo soberbio y humíllalo y pisotea los impíos donde están.
9:17 Escóndelos juntos en el polvo, átalos en el lugar oculto. Entonces yo también te confesaré que tu mano derecha te puede salvar. Mira Beemot, al cual hice como a ti, que come hierba como el buey. Su fuerza está en sus lomos y su vigor en los músculos de su vientre. Mueve su cola como un cedro. Entretejidos están los tendones de sus muslos, sus huesos son tubos de bronce y sus miembros como barras de hierro. Es la primera de las obras de Dios. Que solo su hacedor le acerque su espada. Ciertamente alimento le trae los montes y todas las bestias del campo retoan
10:04 allí. Bajo los lotos se echa en lo oculto de las cañas y del pantano. Lo cubren los lotos con su sombra, los sauces del arroyo lo rodean. Si el río ruge, él no se alarma. Tranquilo está, aunque el Jordán se lance hacia su boca. Lo capturará alguien cuando está vigilando. Perforará alguien su nariz con garfios. Job, capítulo 41. ¿Sacarás tú a Leviatán con anzuelo? ¿O sujetarás con cuerdas su lengua? ¿Prás una soga en su nariz? ¿O perforará su quijada con gancho? ¿Acaso te hará
10:51 muchas súplicas o te hablará palabras sumisas? ¿Hará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como siervo para siempre? ¿Jugarás con él como con un pájaro? O lo atarás para tus doncellas. Traficarán con él los comerciantes, lo repartirán entre los mercaderes. Podrás llenar su piel de arpones o de lanzas de pescar su cabeza. Pon tu mano sobre él. Te acordarás de la batalla y no lo volverás a hacer. Falsa es tu esperanza. Con solo verlo serás derribado. Nadie hay tan audaz que lo despierte. ¿Quién pues? podrá estar delante de mí. ¿Quién me ha dado algo para que yo se lo
11:38 restituya? Cuando cuanto existe debajo de todo el cielo es mío. No dejaré de hablar de sus miembros, ni de su gran poder, ni de su agraciada figura. ¿Quién lo desnudará de su armadura exterior? ¿Quién penetrará su doble malla? ¿Quién abrirá las puertas de sus fauces? Alrededor de sus dientes hay terror. Sus fuertes escamas son su orgullo, cerradas como con apretado sello. La una está tan cerca de la otra que el aire no puede penetrar entre ellas. Unidas están una a la otra, se traban entre sí y no pueden separarse. Sus estornudos dan destellos de luz y sus ojos son como los párpados
12:25 del alba. De su boca salen antorchas, chispas de fuego saltan. De sus narices sale humo como de una orilla que hierve, como de una olla que hierve sobre juncos encendidos. Su aliento enciende carbones y una llama sale de su boca. En su cuello reside el poder y salta el desaliento delante de él. Unidos están los pliegues de su carne, firmes están en él e inconmovibles. Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino. Cuando él se levanta, los poderosos tiemblan a causa del estruendo quedan confundidos. La espada que lo alcance no puede prevalecer, ni la lanza
13:13 el dardo o la jabalina. Estima el hierro como paja, el bronce como madera carcomida. No le hace huir la flecha. En ojarasca se convierte para él las piedras de la onda. Como jarasca son estimados los mazos. Se ríe del blandir de la jabalina. Por debajo tiene como tiestos puntiagudos. Se extiende como trillo sobre el lodo. Hace hervir las profundidades como olla. hace el mar como un recipiente de unento. Detrás de sí hace brillar una estela. Se diría que el abismo es blanca cabellera. Nada en la tierra es semejante a él, que
13:58 fue hecho sin temer a nada. Desafía a todo ser altivo. Él es rey sobre todos los orgullosos. Él es rey sobre todos los orgullosos. Job, capítulo 42, último capítulo del libro de Job. Entonces, Job respondió al Señor, "Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas y que ninguno de tus propósitos puede ser frustrado. ¿Quién es este que oculta el consejo sin entendimiento? Por tanto, he declarado lo que no comprendía, cosas demasiado maravillosas para mí. que yo no sabía. Escucha ahora y hablaré. Te
14:45 preguntaré y tú me instruirás. He sabido de ti solo de oídas, pero ahora mis ojos te ven. Por eso me retracto y me arrepiento en polvo y ceniza. Después que el Señor habló estas palabras a Job, el Señor dijo a Elifaz, el temanita, "Se ha encendido mi ira contra ti y contra tus dos amigos, porque no han hablado de mí lo que es recto como mi siervo Job. Ahora pues, tomen siete novillos y siete carneros. Vayan a mi siervo Job y ofrezcan holocausto por ustedes, y mi siervo Job orará por ustedes, porque ciertamente a él atenderé para no hacer con ustedes conforme a su insensatez,
15:33 porque no han hablado de mí lo que es recto como mi siervo Job. Y el if el temanita, y Bildat el suita, y Sofar el Namatita, fueron e hicieron tal como el Señor les había dicho. Y el Señor aceptó a Job. Y el Señor restauró el bienestar de Job cuando este oró por sus amigos. Y el Señor aumentó el doble todo lo que Job había poseído. Entonces todos sus hermanos y todas sus hermanas y todos los que habían conocido antes vinieron a él y comieron con él en su casa. Se condolieron de él y lo consolaron por todo el mal que el Señor le había traído sobre él. Cada uno le dio una moneda, 11.4 g de plata. y cada
16:23 uno anillo de oro. El Señor bendijo los últimos días de Job más que los primeros, y tuvo 14,000 ovejas, 6,000 camellos, 1000 yuntas de bueyes y 1000 asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. Llamó a la primera Gemina, a la segunda Cesia y a la tercera kerenapuc. En toda la tierra no se encontraban mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Su padre les dio también herencia entre sus hermanos. Después de esto, vivió Job 140 años y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos hasta cuatro generaciones. Y murió Job anciano y lleno de días. Mis hermanos, hoy
17:09 cerramos con el libro de Job en nuestra lectura y me da mucha pena que cuando llegamos a este punto nos encontramos que hay personas que lo único que saben sacar del libro de Job es esto. Lo que el te quitó, Dios te lo devolverá multiplicado. Toman esta parte final, esta parte final de que Dios le restituyó más a Job de lo que había perdido. Yo creo que no han entendido el propósito del libro de Job. Si todo lo que sacan del libro de Job es Dios te devolverá multiplicado lo que el te quitó, no han entendido absolutamente nada. Primero, no creo que ningún padre se alegre porque Dios le dé siete hijos más y se haya llevado otros. Imagínese
17:55 que el Señor le dice, "Mira, voy a tratar contigo. Te voy a quitar ahora tu hijo. Me lo voy a llevar. Lo siento, va a pasar una desgracia, pero eh después de tratar contigo, dentro de un año empezará a restaurarse tu vida y te daré dos. ¿Qué te parece? Te voy a quitar uno, pero mañana te voy a dar dos. Ningún padre aceptaría ese trato. Ningún padre aceptaría eso. El libro de Job no es un libro de lo que el quita y Dios devuelve. Primero hemos visto que el solo tocó en Job aquello que Dios le permitía. Todo el tiempo Dios sabía, el Señor, perdón, Job sabía que era el Señor y la mano del Señor la que estaba haciendo todo. Él no entendía el por qué, él no entendía el motivo,
18:42 pero sabía que era el Señor. Desde el principio, Job dijo, "Dios dio, Dios quitó. Bendito sea el Señor." Desde el principio, Job dijo, "Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mal." Ahora el final las personas miran a Job y dice que se compadecen por lo que Dios le había quitado y deciden darle una moneda y un anillo de oro. Pero todo el mundo sabe qué es la mano de Dios. Yo no entiendo como algunos evangélicos solo ven la mano del aquí porque están muy equivocados. El solo tocó aquello que Dios le permitió tocar. Al final vemos a un Job que en el camino hemos visto también que era justo a sus propios ojos, que ha tenido una lucha en el corazón, que no entendía absolutamente nada de lo que pasaba y
19:28 finalmente Dios habla con él. Hoy ha hablado de Bemot, hablado de Leviatán y yo sé que hay mucha cosa en internet sobre esas esa esas bestias, esas criaturas, desde la imagen de un dragón hasta la imagen de algo parecido a un dinosaurio. Algunos han hecho estudios al respecto, pero no es el tema. El tema es que está hablando de animales que ningún ser humano puede controlar, animales que ningún ser humano puede dominar, animales que no tienen miedo ni a una lanza, una jabalina, una espada, a nadie, que nadie los puede someter como puede someter un animal de campo. ¿Cómo? ¿Qué está diciendo Dios sobre todo esto? Yo domino las estrellas, yo domino el sol, yo domino las nubes, yo domino el mar, yo cuido la naturaleza, cuido a los animales, al águila, al
20:15 gavilán, al búfalo, al avestruz. Yo los he creado. Incluso es interesante porque vemos una clase de fauna, biología, el Señor diciendo, "Mira, la bestruz funciona así, el buey funciona así, el águila funciona así porque Dios los ha hecho." Y luego habla de unos seres, unas bestias, unas criaturas que nadie domina, que ni siquiera reyes poderosos pueden con ellos. Y el Señor dice, "De alguna manera, yo los hice y yo soy mayor." Dios está exhibiendo su majestad ante Job y luego de alguna forma dice, "Bueno, Job, ¿qué tienes que decirme? Tantas ganas tenías de hablar conmigo, debatir conmigo, que yo te justifique. Ahora me tienes aquí delante, ya me has escuchado, ¿ahora qué me vas a decir?" Y qué termina Job diciendo nada. Dice, "Es
21:02 muy interesante." Dice, "Bueno, pongo la boca en mi mano y me callo." De alguna forma, Job mira todo y dice, "Mejor me quedo callado. Ya he entendido que no soy Dios. Ya he entendido que yo no soy el dueño de la sabiduría. Ya he entendido que yo no soy el dueño de nada. Ya he entendido, ya he entendido que el Señor tenía un propósito, que de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven, que todavía no había conocido personalmente quién es Dios. Y al final ese era el propósito. Desde el principio, el propósito de Dios era ese, que Job llegase al punto de decir, "De oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven. Ahora te conozco de verdad. Ahora te veo de verdad."
21:49 Y eso es lo que Dios quería hacer. Y ahí sí Dios decide luego restaurar a Job y lo hace de una manera asombrosa. Corrige a los amigos, dice a los amigos, "¿No habéis dado una con vuestras palabras? torpes, insensatos, necios. No habéis hablado y Dios dice, "No habéis hablado lo correcto, no habéis hablado lo que está bien sobre mí." Y sabéis quién va a orar por vosotros, va a orar Job. Va a orar Job. Porque si Job no ora por vosotros, pondré mi mano sobre vosotros y pesará. Ahí van. Job ora por ellos. ¿Qué está haciendo Dios? Está aceptando, como dice el texto. Y Dios aceptó a Job. Y sabes, si tú eres salvo hoy, si yo soy salvo, es precisamente por eso, porque
22:35 Dios nos ha aceptado. No hay otra, porque nosotros no aceptamos a Dios. Es Dios el que decide aceptarnos a nosotros. Y si somos salvos es por eso, porque Dios te aceptó y me aceptó. Y así Dios honró a Job, alguien que desde el principio ha dicho, "Jobntegro, recto, temeroso de Dios." Y lo honra de esa manera. Esos amigos que dijeron, "Seguro que tienes pecado. Seguro que por detrás hay algo que no está bien." Ahora Dios los lleva para que Job ore por ellos, se humillen ante Job y Dios termina restaurando a Job. Esto no se trata de que Dios te va a devolver lo que te quitó el Esto se trata de conocer a Dios. De oídas te
23:21 había oído, pero ahora mis ojos te ven. Esto se trata de que Dios acepte a Job como nos ha aceptado a nosotros y no por nuestros méritos, nos ha aceptado por Cristo. Un gozo la lectura de hoy que cerramos como siempre con una oración y esperando verte mañana en un día más de lectura bíblica. Señor, te damos gracias por esta lectura de hoy, por tu perfecta palabra. Gracias porque así como a Job, a nosotros también nos aceptaste un día por medio de Cristo, por los méritos de Cristo, porque nosotros no había ningún mérito para ser aceptados por ti. Y gracias porque así como Job te hemos podido conocer también
24:06 hemos podido decir, "Ahora mis ojos te ven." Porque sí, Señor, te hemos conocido en Cristo. Y te damos gracias porque podemos decir, "Yo conozco a Dios. Yo no solo leo de Dios. Yo no solo escucho sobre Dios, yo conozco a Dios. Y te damos gracias porque eso es porque tú te has revelado a nosotros, te has presentado a nosotros y nos has dado fe para creer en ti y conocerte por medio de Cristo. Y siempre estaremos agradecidos por eso, porque sabemos que no lo hemos merecido, pero por amor, misericordia y gracia nos lo has concedido. Sigue dándonos, Señor, firmeza y ayudándonos a perseverar en leer tu palabra cada día. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén. Amén y amén.
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