0:00 La guerra perfecta es la que se gana sin disparar una sola bala y sin lanzar una sola bomba. Una guerra oculta, invisible, que no precisa de aparatosas invasiones territoriales, porque se ha logrado algo mucho más eficaz, la invasión silenciosa de las mentes. A mediados del siglo XX, el psiquiatra Jus Merl publicó uno de los trabajos más exhaustivos en el campo de la psicología del control mental. En su obra expuso con gran precisión las técnicas de intromisión psíquica y manipulación de la percepción que los totalitarios habían desplegado en la época de las grandes guerras mundiales. En palabras de Merlud, con estas técnicas se pretendía tomar posesión tanto de los patrones nerviosos más simples como de los más complicados del hombre. Es la
0:47 batalla por la posesión de las células nerviosas. es coerción y conversión forzada mediante lemas, estereotipos verbales y fórmulas que imprimen reflejos en las mentes que previamente fueron destrozadas. El totalitario quiere primero la respuesta requerida de las células nerviosas, luego el control del individuo y, finalmente, el control de las masas. Aunque han pasado 70 años desde la publicación del trabajo de Merl, los poderes totalitarios que hoy tienen el control global siguen usando los mismos principios. Como veremos a lo largo del vídeo, naturalmente disponen de tecnologías mucho más avanzadas, pero sus premisas siguen siendo las mismas. Se trata de fracturar las mentes de las masas para poder condicionarlas.
1:33 Demolición y programación. Esta es la dinámica sobre la que se asienta el sistema global de intervención psicológica con el que implantan pensamientos y programan comportamientos. A finales del siglo XIX, el premio Nobel ruso Iván Paulov llevó a cabo sus famosos experimentos con una campana y un perro. Cada vez que Paulo alimentaba al perro hacía sonar una campana. Después de muchas repeticiones, el estímulo de la campana generaba la misma respuesta que la comida. Al escucharla, el animal salivaba. O dicho de otro modo, para el perro campana y comida eran casi la misma cosa. La teoría del reflejo condicionado de Paulov pronto fue aplicada en seres humanos y para sorpresa de los investigadores
2:19 comprobaron que nuestra capacidad para ser condicionados era notablemente mayor que la de los perros. En manos de personas con ambición totalitaria, este campo de experimentación tenía el potencial para convertir a grandes masas humanas en autómatas al servicio de sus programadores. Y así fue. El auge de los movimientos totalitarios del siglo XX fue posible gracias a la implementación a escala masiva de estas técnicas de manipulación y control mental. El ideal de la psicología totalitaria es domar a los hombres, convertirlos en herramientas voluntarias en manos de sus líderes. Al igual que el entrenamiento, la domesticación tiene como objetivo automatizar las acciones. A diferencia de la formación, no requiere la
3:05 participación consciente del alumno. Algunos creen ingenuamente que el ocaso de los regímenes totalitarios puso fin a esta psicología del control mental, pero lo cierto es que fue justo al revés. Tras las guerras mundiales, esta área experimentó su mayor grado de perfeccionamiento y se convirtió en la forma predilecta de dominio de masas. Esto no quiere decir, por supuesto, que los conflictos bélicos hayan dejado de ser relevantes. Siguen estallando por doquier y seguirán haciéndolo, pero su razón de ser es cada vez más propagandística. Por debajo de la disputa territorial y económica está la verdadera batalla, la posesión de las mentes, que siempre se sirve de los mismos principios. Todas las operaciones psicológicas del
3:51 pasado, el presente y el futuro repiten y repetirán siempre dos grandes patrones que suceden simultáneamente. La demolición psíquica con estímulos negativos y el condicionamiento con estímulos positivos. un patrón de caos que destruye y un patrón de esperanza que construye. Al mismo tiempo que las mentes son atacadas y despedazadas con negatividad, también son expuestas a una programación hipnótica que, mediante el uso manipulativo de sentimientos edificantes, implementan nuevos esquemas en los vacíos psíquicos que van quedando.
4:38 [música] La demolición de la mente se logra mediante la creación de caos psíquico. Se trata de inducir un desorden constante en los procesos mentales, produciéndose así lo que Merl llamó menticidio, palabra que deriva de mens, mente y caedere, matar. El núcleo de la estrategia del menticidio es quitar toda esperanza. La víctima está completamente sola y la mente se instala en una condición de esclavitud y sumisión. Y existen tres vías principales de estimulación negativa para suscitar este caos demoledor: aislamiento y división, confusión e infantilización.
5:25 Vamos a ver estos tres principios por separado. Paulov descubrió que la mejor forma de desarrollar el reflejo condicionado en perros era aislarlos. Y lo mismo sucede con los humanos. Los individuos aislados también son condicionados con mayor facilidad. ¿Quiere esto decir que debemos estar físicamente aislados? Aunque esto indudablemente ayuda, como ya se pudo comprobar en cierto evento global allá por el año 2020, no es estrictamente necesario. Existe, de hecho, otra forma de aislamiento aún más eficaz, la división ideológica. Los totalitarios notaron que un individuo poseído ideológicamente no
6:13 interactúa de forma pacífica con quienes no comparten su credo. Se queda encerrado, aislado en su pequeña parcela ideológica y esto facilita enormemente la tarea manipulativa del totalitario, que podrá controlar fácilmente el tipo de estimulación negativa con la que destruirá psíquicamente a cada uno de esos colectivos aislados. Poco a poco irá despertando sentimientos de ira, rabia, frustración e indignación y mezclándolos también con pequeñas olas de euforia y entusiasmo, similar a lo que experimenta el ludópata al jugar en un casino. Lograr esto es muy sencillo para el totalitario. Dispone de los medios tecnológicos para distorsionar la realidad y controlar tanto los tiempos como la intensidad de las
6:58 confrontaciones. Los individuos, sea cual sea su ideología, deben ver el enfrentamiento como un fin en sí mismo y no como un medio para lograr algo mejor. Y en ningún caso se permitirá que los bandos hallen puntos de encuentro, dialoguen o muestren una voluntad genuina de iniciar proyectos comunes. El desacuerdo y la ruptura deben ser totales. Pocas cosas destruyen el aparato psíquico con tanta rapidez y eficacia como esta fragmentación y sed de venganza perpetuas. El segundo principio para la demolición psíquica es la confusión, que se logra principalmente torciendo el sentido de
7:43 la lógica. Muchas víctimas del totalitarismo me han dicho en entrevistas que la experiencia más perturbadora que enfrentaron en los campos de concentración fue la sensación de pérdida de la lógica, el estado de confusión al que habían sido llevados y en el que nada tenía validez. Habían llegado al estado pauloviano de inhibición que los psiquiatras llaman desintegración mental o despersonalización. Las víctimas deben perder su capacidad de abordar lógicamente la realidad. Una niebla semántica impregna la atmósfera y las palabras pierden su función comunicativa directa. Nada tiene ya un significado estable y compartido. Bien y mal, verdad y falsedad, realidad
8:29 e ilusión, hombre y mujer, decente y aberrante, bello y grotesco, justo e injusto. La realidad se vuelve tan fluida e indefinida que cada evento cotidiano puede ser convertido en una fuente de shock psicológico. La lógica puede enfrentarse a la lógica, mientras que la ilógica no confunde a quienes piensan con claridad. Y mientras uno sigue buscando un contraargumento razonable para la primera mentira, los totalitarios pueden atacarlo con otra. Al final, el sujeto ya no puede creer nada y se retira a un osco embotamiento niilista. Sus defensas psíquicas quedan derruidas y se vuelve susceptible de creer en cualquier cosa.
9:20 Y el tercer principio para la creación de caos mental es la infantilización. El individuo es llevado a un estado de perpetua inmadurez y dependencia. Como Peter Pan, esta mentalidad infantil le hace sentirse sobrepasado por la realidad, por el dolor e incertidumbre que la vida conlleva y busca la forma de escapar de ella replegándose hacia sí mismo. El puer a Eternus se encierra mentalmente en el yo y el cuerpo, que necesariamente debe cooperar con la mente en esta búsqueda de evasión se vuelve adicto al placer sensual. El goce corporal se convierte en su nunca jamás particular, donde todo es cómodo y predecible. El escapismo mental no puede sostenerse
10:07 solamente con imaginaciones acerca de lo que el mundo debería ser y no es. Para mantener esta fantasía, cuerpo y mente se unen en la búsqueda compulsiva de placeres carnales hasta que los deseos quedan situados en el centro de la identidad. Yo soy lo que yo deseo y más allá de eso no hay nada o al menos nada que valga la pena. El gozo carnal y la concupiscencia absorben toda su atención como si se tratara de dioses tiranos que exigen adoración fanática. Esta supremacía extrema del yo, además de destruir la sique de las personas, también rasga el tejido social. Las llamadas identidades intermedias que existen entre el individuo y el estado,
10:52 matrimonio familia vecindad comunidades, etcétera, desaparecen poco a poco, como estamos viendo por doquier, la mentalidad individualista considera que estas identidades subsidiarias son irrelevantes, ya que no le sirven en su búsqueda de placer hedonista y satisfacción del deseo. Además, un yo endiosado no soporta la idea de cualquier identidad que esté por encima de sí mismo, así que las desecha, las ofrece en sacrificio a esos falsos dioses del deseo y con ello elimina todo aquello que existía precisamente para protegerlo del leviatán. Un individuo sin familia, sin comunidad, sin vínculos, queda completamente indefenso ante el aplastante poder de
11:37 los tiranos. [música] Si la demolición de la mente se enfoca en crear caos y desorden, el proceso de condicionamiento pretende lograr precisamente lo opuesto, la promesa de un orden perfecto que despierta sentimientos de esperanza y anhelo. Al tiempo que rompen las mentes con desorden, los totalitarios presentan también la solución ideal a todos esos conflictos que ellos mismos crearon artificialmente. Una agenda con la que entre todos
12:24 edificaremos un estado perfecto y omnipotente, capaz de satisfacer todas nuestras necesidades materiales y disolver todos los peligros que hoy nos acechan. La agenda es el nuevo evangelio que conduce a la tierra prometida, el estado paraíso. Si la demolición de la mente robaba las esperanzas, el condicionamiento vuelve a ofrecer esperanzas, creando así los altibajos mentales y emocionales idóneos para el control de masas. Este proceso de condicionamiento mental es principalmente un proceso dialéctico. Las promesas de un mundo mejor, al no tener todavía una realidad material concreta, deben sustentarse mediante el lenguaje. A través de simplificaciones
13:09 excesivas y eslóganes repetidos hasta la saciedad, los totalitarios van implantando ciertos patrones psíquicos y moldeando las mentes hasta que los sujetos quedan dialécticamente atados con su milagrosa agenda, como si de un hechizo se tratara. Repetir mecánicamente sus suposiciones y sugerencias. Esta es la fórmula simple para el condicionamiento político de las masas. Las opiniones ya preparadas llegan a las células nerviosas e implantan un patrón fijo de pensamiento en el cerebro. La sugestión continua y la hipnosis lenta a raíz de la comunicación masiva mecánica, promueven la uniformidad de la mente. El hombre ya no piensa en valores personales, ya no
13:55 tiene consideraciones acerca de aquello que su intuición moral le indica, piensa cada vez más en aquello que le transmiten los medios de comunicación y lo va convirtiendo poco a poco en el pináculo de su escala moral. Las consignas dialécticas, sin embargo, son insuficientes por sí solas. Los seres humanos necesitamos ver cómo esas abstracciones ideológicas y lingüísticas adquieren materialidad y se vuelven algo tangible. Necesitamos ver a líderes que sepan encarnarlas. Por eso los ingenieros de la opinión pública se sirven de lo que Merlou llama hipnotistas, figuras prodigiosas que encandilan fácilmente a las masas y se vuelven un ejemplo a seguir por muchos.
14:41 En el campo de lo político, los hipnotistas suelen ser figuras mesiánicas que aparecen en el momento perfecto, el punto de máxima tensión social para poner fin al caos y desesperación fabricados por los tiranos. Al ofrecer una solución simple, rápida y aparentemente infalible, los hipnotistas [carraspeo] se ganan de inmediato la confianza del pueblo que deposita en ellos todas sus esperanzas. Cegados por su cálido fulgor, las masas no pueden ver sus intenciones ocultas. En un país donde el caos es generado por unos niveles de crimen absolutamente insostenibles, el hipnotizador lo elimina de un plumazo con medidas drásticas, pero altamente eficaces. En un país donde el caos es generado por
15:28 ideologías radicales cuyos excesos hunden la economía, el hipnotizador aparece con su motosierra para cortar por Lozano con todas esas redes clientelares que estaban desangrando al pueblo y promete instaurar un paraíso de perpetua libertad que llegará en su debido momento si somos pacientes y serviles. En un país donde el caos es generado por una inmigración ilegal absolutamente descontrolada, el hipnotizador promueve que nada más llegará al poder levantará muros más altos que los de la mismísima Babilonia. En un país donde el caos es generado por instituciones corruptas que llevan décadas drenando a un pueblo sumido en la miseria, el hipnotizador viene para deshacer de una vez por todas el antiguo
16:15 pacto de corruptos e instaurar una nueva primavera. El hipnotista político, en definitiva, debe alinearse con las aspiraciones más populares dentro de las masas y darles algo que resuelva de inmediato eso que ya no soportan o al menos algo que parezca resolverlo. Evidentemente, las soluciones de estos hipnotistas no van a satisfacer a todo el mundo. Siempre habrá grupos ideológicos que se indignarán por sus medidas. No hay problema, ellos también tendrán su propio falso Mesías. Todas las áreas del espectro ideológico contarán con sus propios hipnotistas. Allá donde el pueblo está harto de los excesos de la derecha, aparece el Mesías de izquierda. Allá donde el pueblo está
17:01 harto de los excesos de la izquierda, aparece el Mesías de derecha. De esta forma la alternancia de poder en los gobiernos no es un problema para los totalitarios, ya que la agenda avanzará imparable en todos los casos. Por la izquierda o por la derecha, el hipnotista sabrá qué debe hacer para instaurar la agenda totalitaria. Pero no solo de hipnotistas políticos, vive el sistema, las celebridades, los hipnotistas culturales, son esenciales, pues también encarnan algo que las masas anhelan ver materializado. Y es gracias a estas figuras que ciertos puntos de la agenda quedan legitimados ante grandes muchedumbres. Hay hipnotistas para mujeres
17:46 desencantadas con sus relaciones amorosas, hipnotistas para hombres hartos de los excesos de ciertas ideologías, hipnotistas para quienes sufren de ecoansiedad climática, hipnotistas para quienes sueñan con un mundo futurista y una humanidad interestelar que ya no puede ser tocada por la enfermedad y vive para siempre. Todo hipnotista embeleza a las masas porque promete traer renovación y quienes lo adoran quedan cegados por su resplandor, pudiendo así sugestionar a sus siervos mentales para que acepten ciertas cosas que de otro modo no hubieran abrazado y justifiquen lo injustificable. Se puede hipnotizar diariamente al grupo con ruidos, con prensa, radio y
18:32 televisión. Con miedos y pseudoentusiasmos se puede inculcar cualquier engaño. Los delirios cuidadosamente implantados son difíciles de corregir. El razonamiento ya no tiene valor porque el tipo de pensamiento inferior más animal se vuelve sordo a cualquier pensamiento de un nivel superior. Si queremos resistir ante el abrumador empuje de los totalitarios, Merl sostiene que el primer paso es familiarizarnos con estas dinámicas que están usando contra nosotros. Si no somos capaces de reconocer cómo nosotros mismos estamos fomentando la división, diseminando confusión, cayendo en la infantilización y secundando el individualismo, y cómo estamos también
19:18 dejándonos seducir por falsos Mesías, estaremos al servicio de esos mismos poderes oscuros que quieren arrancarnos el alma mientras nos contamos la fábula de que somos disidentes del sistema. La formación contra el lavado de cerebro debe realizarse de forma muy exhaustiva. Podemos construir defensas internas contra el control del pensamiento y contra el aluvión diario de sugestiones. Con la ayuda de una buena y repetida instrucción, las personas pueden familiarizarse con los conceptos. Entonces se desarrollan las defensas perceptivas. Aprendemos a detectar la propaganda falsa y no la escuchamos. Un hombre con un profundo conocimiento de sí mismo, consciente de sus propios conflictos internos y consciente también
20:05 de lo que el enemigo está tratando de hacerle, está preparado para afrontar y resistir el ataque. Interrogué a muchas personas que sufrieron las torturas de las prisiones y campos de concentración nazis. Aquellos que se entendieron a sí mismos, que estuvieron dispuestos a aceptar el peligro y el desafío, y que se dieron cuenta, aunque fuera vagamente, de lo bestial que puede ser el hombre, pudieron soportar la desgarradora experiencia del campo de concentración. no fueron derrotados por su propia perplejidad inocente y su falta de conocimiento de sí mismos y de los demás, sino que fueron protegidos por su conocimiento y su vigilancia inquisitiva. Pero hay otros factores que también juegan un papel importante. Mis
20:51 investigaciones me han dejado muy claro que aquellos que pueden resistir, que pueden mantener su fuerza en circunstancias marginales, nunca se sienten solos. Hay en ellos un conocimiento de amar a otros y ser amados. Y este conocimiento no se limita al amor por la familia o los amigos. Las personas en las que una fe religiosa está viva y profundamente arraigada tienen este mismo sentido de pertenencia, de ser necesitados, de ser amados.