Capitulo V. Generacion del '37.

Breve Resumen

El video explora la construcción de la nación argentina en el siglo XIX y los ideales de la Generación del 37, un grupo de intelectuales que buscaba formar una identidad nacional. Se discuten sus conflictos con el régimen de Juan Manuel de Rosas, sus esfuerzos por modernizar el país y las paradojas que enfrentaron en el camino hacia el progreso.

  • La historia de la construcción de la nación argentina.
  • La influencia del Romanticismo y el conflicto con Rosas.
  • La obra de Sarmiento y Alberdi sobre la identidad nacional.

La construcción de una nación en el siglo XIX

Argentina fue concebida como una nación nueva durante el siglo XIX, luego de ser parte del Imperio Español. Diferentes grupos tenían visiones sobre cómo debería construirse el país. El video plantea preguntas sobre los ideales y sacrificios de estos grupos, reflejando el ciclo de ilusiones, conflictos, éxitos y fracasos en la búsqueda de una identidad nacional.

La Generación del 37 y el Romanticismo

En 1837, intelectuales como Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez y Domingo Faustino Sarmiento se unieron en Buenos Aires para crear un espacio de discusión literaria y política, influenciados por el Romanticismo europeo. Buscaban superar el conflicto entre unitarios y federales, pero sus ideales los llevaron al exilio tras confrontar a Juan Manuel de Rosas. Su objetivo era elaborar un modelo que armonizara las tradiciones locales con las ideas progresistas de Europa.

El conflicto político con Rosas

La Generación del 37 se encontró con la figura dominante de Rosas, lo que generó un distanciamiento entre ellos. Alberdi inicialmente apoyó a Rosas, considerándolo una expresión genuina del pueblo. Sin embargo, tras varios fracasos y cambios políticos, su postura evolucionó y se posicionó en contra del régimen rosista, contribuyendo a la oposición desde el exilio.

El enigma de la Revolución de Mayo

Sarmiento y Alberdi reflexionaron sobre el desenlace de la Revolución de Mayo. Ambas figuras se dieron cuenta de que, a pesar de haber luchado por ideales de libertad e igualdad, Argentina estaba sumida en guerras civiles y un gobierno despótico. Propusieron que el conocimiento era la clave para entender y resolver las contradicciones de la vida nacional, mientras enviaban un mensaje sobre la necesidad de cambios profundos para modernizar el país.

El choque de culturas

Sarmiento argumentó que el conflicto entre civilización y barbarie era fundamental para entender la historia argentina, destacando el choque entre las culturas urbanas y rurales. Presentó a Facundo Quiroga como un símbolo de las costumbres populares que llevaron al país a sumergirse en la barbarie. Mientras tanto, Alberdi insistía en que había dos Argentinas: una modernizada y otra enraizada en la cultura colonial, abogando por una transformación económica a través de la modernización y el capital europeo.

El legado de la Generación del 37

La Generación del 37 dejó una profunda huella en la cultura argentina, estableciendo una conexión entre la literatura y la política. Crearon imágenes y conceptos que han perdurado en la historia, tales como la noción de pampa y barbarie. A pesar de ser la primera generación de intelectuales con un alcance nacional, la relación entre intelectuales y el poder político sigue siendo una pregunta relevante en la concepción de la nación argentina.

Resume cualquier video de YouTube en segundos

Obtén resúmenes como este de cualquier video, en tu idioma, con la app gratuita Summ.

Descargar en el App Store
Disponible en Google Play

Transcripción

Transcripción completa de “Capitulo V. Generacion del '37.”. Haz clic en una marca de tiempo para abrir el video en ese momento. ¿Necesitas otro video? Usa el generador de transcripciones de YouTube.

0:02 Argentina es un país que fue pensado, planeado, soñado. En el siglo XIX, distintos grupos impulsaron proyectos para construir una nación nueva en lo que había sido una porción del Imperio Español. Este ciclo repasa esos proyectos. ¿Qué querían sus impulsores? ¿Por qué hubo gente dispuesta a dar la vida por esas ideas? ¿Cómo le fue a esos proyectos? ¿Qué nos dejaron? Buscamos respuestas a esas preguntas. Es un ciclo sobre ideas, ilusiones, conflictos, éxitos y fracasos.

1:26 En 1837, un grupo de jóvenes pensadores se presentó como una nueva generación que venía a superar el conflicto entre unitarios y federales. Eran oriundos de distintas provincias, como el tucumano Juan Bautista Alberdi, los porteños Esteban Echeverría y Juan María Gutiérrez o el sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento. Seguían las ideas de un movimiento cultural muy fuerte en la Europa de principios del siglo XIX, el Romanticismo. que había surgido como un intento de atenuar los excesos de racionalismo de la Ilustración y también rescataba los sentimientos y la pasión. La generación del 37 tradujo el romanticismo al Río de la Plata y, siguiendo sus ideas, se dedicó a participar en la política de la época. Eso los llevó a chocar con la figura dominante de la época, Juan Manuel de Rosas. Los románticos

2:14 intentaron unir a todos los opositores a él y organizaron varios levantamientos. Por eso pasaron muchos años en el exilio. En el medio de su actividad permanente y de sus fracasos constantes, se dedicaron a pensar cómo había que construir una nación para el Río de la Plata. Hacia 1837, un grupo de jóvenes letrados se reunía en Buenos Aires en el Salón Literario patrocinado por el librero Marcos Sastre. El propósito central era discutir ideas y fundar una sociedad de pensadores. Entre ellos estaban Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría y Juan María Gutiérrez. Luego se

3:01 agregaría al grupo una figura fundamental, que no compartía el salón porque no estaba en esa ciudad, Domingo Faustino Sarmiento. Muchos de ellos habían sido formados en las instituciones educativas creadas en el período ribadaviano, iniciado en Buenos Aires en 1820, y allí entraron en contacto con algunas de las ideas iluministas. Una que los influenció significativamente era la certeza de que todas las naciones se orientaban de manera lineal hacia una meta, el progreso. Pero estos jóvenes se adscribieron a un movimiento intelectual con otras ideas sobre la cultura, la sociedad y la política, el romanticismo. con el que había tomado contacto en Francia Esteban Echeverría, que fue el

3:50 primer líder del nuevo grupo en Buenos Aires. A diferencia del iluminismo, los románticos hacían hincapié en la necesidad de reconocer a cada nación como una unidad diferenciada, con costumbres e historias propias. Los románticos se interesaban en el camino particular que cada nación recorría para realizarse como tal. Los jóvenes románticos del Río de la Plata, que hoy conocemos como la Generación del 37, se preguntaron por un modelo de nación apropiado para el país. ¿Cómo concretar en nuestro suelo las mejores ideas europeas teniendo en cuenta los hábitos y la cultura locales? El mundo de nuestra vida intelectual será a la vez nacional y

4:36 humanitario. Tendremos siempre un ojo clavado en el progreso de las naciones y el otro en las entrañas de nuestra sociedad. El tema de la generación del 37 es que eran pocas personas y no se notaba lo que hacían en la ciudad, pero era qué idioma hay que hablar, cómo es la relación del castellano con el idioma de España, cuál es la relación entre guerra y política, qué actitud tomar en general frente a la cultura y frente a las novelas, si hay que escribir novelas o un libro único con una sola empresa pedagógica, para todo el modelo de educación de un país. Y finalmente, si es necesario, construir una vida política posterior a las grandes guerras de la emancipación y también

5:26 posterior a la construcción de un consenso, como diríamos hoy, la palabra tampoco se emplea, entre las dos grandes fuerzas cuyos antagonismos la generación las veía como dignos de ser superados por una propuesta de mayor interés que conjugue los antecedentes federales y unitarios del país, tema que se arrastraría muchas décadas después también en la consideración de los grandes debates argentinos. Rosas es alguien a ser indagado por la generación. En el caso de Alberti lo considera un individuo no filosófico pero que puede comprender a la generación. A eso llega el atrevimiento del joven Alberti, incluso es el último en exilarse. puesto que en esas reuniones también concurre el principal escritor rosista de la época, que era

6:16 el napolitano Pedro de Ángeles. También concurre el autor del himno, que era un personaje rosista. De modo que no está claro en esa Buenos Aires, en la reunión de un grupo cultural, de un grupo intelectual, como diríamos hoy, la palabra en ese momento no se emplea, no está claro, digo, cuál era la situación frente al gobierno. Quien pretendiera pensar la política local en esos años debía enfrentarse con una figura insoslayable, Juan Manuel de Rosas, gobernador de la provincia de Buenos Aires de 1829 a 1832 y entre 1835 y 1852. Fue un hombre con tanto poder que pudo controlar el destino político de Buenos Aires

7:05 e imponerse sobre el resto del país como ningún otro antes. El romanticismo aconsejaba poner un ojo en las entrañas de la patria. Entonces, era necesario dirigir la mirada a Rosas. En un principio, Alberti procuró que las nuevas ideas de la generación se acercaran al régimen rosista. Su objetivo era sintetizar los postulados de los unitarios y federales y superar sus falencias, para terminar con el desgarramiento político interno. Rosas no estuvo dispuesto a escuchar nuevas ideas ni a adoptar una posición conciliadora. La ruptura entre el gobernante y la joven generación se tornó inevitable y los miembros de ésta, que en general compartían

7:52 una misma formación educativa, el interés por discutir ideas novedosas y la pasión por la política, compartieron también el exilio. de rasgo permanente que es presentarse como una suerte de orientadores de la política, de consejeros del príncipe. Entonces en un principio, aunque esto no siempre suele ser recordado, algunos de ellos, Alberti sobre todo, apoyaban a Rosas y pensaban que Rosas era una expresión genuina, y en eso se mostraban románticos, una expresión genuina del Estado Social rioplatense. Muy rápidamente, cuando se produce una serie de acontecimientos que desembocan el bloqueo francés en 1838, Alberti abjura esa propuesta, incluso se va de Buenos Aires, se va hacia Montevideo y apoya fervientemente el bloqueo francés contra Rosas. Entonces, uno puede ver una sinuosidad, no solo

8:41 en Alberti, sino en otros, en cuanto a las opciones políticas, pero el rasgo que más permanece, sobre todo en la década del 30 y del 40, es la idea de que ellos... están en condiciones de poder ser quienes encabecen o dirijan cualquier proyecto político. ¿Por qué? Porque tienen un acceso privilegiado al conocimiento. Alberti dice en 1836, 1837, Rosas, considerado filosóficamente, no es un despota que descansa sobre bayonetas. Es una expresión genuina del pueblo. Muy poco tiempo después, Rosas es un despota que descansa sobre bayonetas. Pero lo que no cambia es la idea de Alberti, que es él y su grupo quien tiene que decir a los demás qué es lo que deben hacer. Ellos plantean que, tanto románticos, que una nación se distingue por poseer ciertos rasgos que la identifican frente

9:28 a otras naciones. El problema es que se encuentran que ellos no logran determinar cuáles son esos rasgos. Entonces la nación, para el caso de los románticos rioplatenses, y esto va a ser parte de las paradojas que animaron a este grupo, que fueron varias y muy importantes, en vez de ser una herencia que viene del pasado, como podía ser para buena parte de los románticos europeos, que buscaban remontar tradiciones de la Edad Media, más bien es una apuesta hacia el futuro. La nación es algo a construir más que algo heredado. A partir de su distanciamiento con Rosas, la generación del 37 intentó derrotarlo de todas las formas posibles. Promovió la alianza con Francia cuando ésta se enfrentó al

10:13 gobernador de Buenos Aires en 1838. Pese a que muchos enemigos de Rosas veían con malos ojos asociarse a una potencia extranjera. Alberdi y Echeverría intentaron coordinar, desde el exilio, a todos los descontentos y alentaron los levantamientos contra Rosas que se sucedieron en distintos espacios de la Confederación entre 1839 y 1843. Pese a su esfuerzo, todos iban a fracasar. Desde el exilio, las soluciones se tornaron más complicadas para los jóvenes románticos y así los problemas se volvieron más visibles. Sarmiento planteó en su obra Facundo

10:58 el problema político que debería pensar la generación del 37. ¿Por qué luego de la Revolución de Mayo, que fue realizada en nombre de ideales ilustrados, libertad, igualdad, fraternidad, el país se vio asolado por las guerras civiles y por un régimen despótico? La pregunta era un desafío porque suponía un enigma. Sarmiento y Alberti confiaban en que al detectar las causas que lograran explicar esa paradoja, las claves de la vida nacional serían más nítidas. Así, el solo hecho de conocerlas ya promovería los cambios necesarios para hacer de la Argentina una nación moderna. Ambos razonaban como románticos, pero también como iluministas,

11:45 porque creían que el saber era la llave para toda liberación. Tener saber era un requisito necesario para acceder al poder, puesto que daba el derecho a mandar. La inteligencia americana quiere también su Bolívar, Susan Martin. La filosofía americana, la política americana, el arte americano, la sociabilidad americana, son otros tantos mundos que tenemos por conquistar. Para los miembros de la generación del 37 había que encontrar una respuesta al drama argentino. Es decir, el de una revolución que había abierto un proceso histórico

12:31 cuyo curso parecía desviarse de los objetivos y de las expectativas iniciales. Y revisaron la historia política del país, en especial los años de guerra civil, debido a la cual Rosas consolidó su poder. Una vez en el exilio, definieron que lo que había que hacer era analizar las causas que habían hecho posible el enfrentamiento entre unitarios y federales. Para Alberdi y Sarmiento había que encontrar una clave que explicase estos desgarros y pudiera revelar los aspectos que operaban en la realidad histórica sin que los actores lo supieran. Para la generación del 37, el error había sido el desconocimiento que las generaciones políticas anteriores demostraron sobre las singularidades

13:17 de la realidad nacional. Sarmiento afirmaba que los unitarios y los ribadavianos no conocían el contexto en el que proyectaban las reformas sociales inspiradas en el iluminismo. La resolución del enigma era detectar que había dos países en uno, con características culturales opuestas. El triunfo que se había conseguido por las armas en las guerras de independencia también debía conseguirse en la cultura y en la sociedad. Es propio del romanticismo una suerte de afección por el pueblo. La impresión de que las verdades, los secretos, las claves para explicar una cultura, una sociedad, se encuentran en

14:02 las vidas del pueblo, no en la vida de las élites, no en algún otro rasgo de una cultura, sino en las costumbres populares, en sus hábitos. El Facundo de Sarmiento, escrito en 1945, obedece a este programa. Para Sarmiento, en ese momento la Argentina, una Argentina que no lograba constituirse como tal, que aún no era república, que no podía ser república, el secreto para hacer de la Argentina un espacio más justo, social, cultural y políticamente, tenía que ver con la exploración de las costumbres populares. Su libro en gran medida es una cartografía de esas costumbres populares alrededor de una figura, que es la figura de Facundo. ¿Por qué? Porque justamente para Sarmiento Facundo, que ya había muerto 10 años atrás, expresaba, condensaba esas costumbres populares.

14:51 Después de todo lo que sucedió en nuestro siglo XIX y después de todo lo que sucedió en el siglo XX en la Argentina y en el mundo, difícilmente uno pueda simpatizar con las nociones de civilización y barbarie tal cual como las piensa Sarmiento. Entre otras cosas porque sabemos que esta palabra tan notable and almost an emblem of the culture of the 19th century, which was the word civilization, also produced massacres, also produced disasters. Therefore, I insist, we cannot look at it with a certain suspicion. In the title of the book and in the development of the book, one of the predominant reading has to do with the union between civilization and barbarism, not the opposition between the civilization and the barbarian. Hay

15:37 una lectura posterior a Sarmiento que lo que hizo fue resaltar la tensión irreconciliable entre estos dos principios, cultura letrada, cultura popular. No hay unión posible, una tiene que aplastar a la otra, la cultura letrada aplastar a la cultura popular, la civilización a la barbarie. No obstante, en el texto de Facundo, estas dos cuestiones tienden en más de una oportunidad, probablemente las más felices del texto, a encontrar sus puntos de unión. Puntos de unión que mucho tiene que ver con la biografía del propio Sarmiento. Sarmiento que gustaba que se lo llamara Doctor Montonero, juntando en una única expresión lo civilizado y lo bárbaro. Personaje que sabía que tenía una educación de autodidacta y que al mismo tiempo tenían vestidas que eran más propias de un gaucho bárbaro que de un hombre de la civilización.

16:30 Sarmiento alegaba que el desenlace trágico de la Revolución de Mayo era causa del choque entre dos culturas distintas, la de la campaña pastoril y la de la ciudad. La ciudad había convocado a los pueblos interiores, a las masas rurales, para hacer la revolución y así todos lucharon contra la corona española. Pero después del triunfo, las masas rurales, los gauchos, se emanciparon y se enfrentaron a la ciudad. Sarmiento afirmó que las costumbres y hábitos que tenían esas masas rurales eran hostiles a cualquier orden moderno, asentado en una economía de mercado y regido por una constitución liberal. Definía a la campaña como el núcleo geográfico del despotismo,

17:17 donde era imposible el desarrollo de un mercado capitalista. Afirmó que la extensión es el mal que aqueja a la Argentina, y con esa frase resumía su consideración de que en la campaña no estaban las bases mínimas para construir una república moderna. Tomó como referencia de su explicación a un personaje de esa misma campaña, el caudillo riojano Facundo Quiroga. Eligió contar el drama de la revolución narrando la biografía de Quiroga porque los románticos creían en la existencia de grandes hombres. Estos condensaban en su figura todo el espíritu de una época. Contar la vida de Quiroga era así exponer a la vez los motivos por los que la revolución terminó

18:03 en guerras civiles y en el despotismo rosista. Su Facundo, Civilización y Barbarie, quiso ser la biografía de un caudillo para explicar la biografía del país. El libro, como todo el mundo lo recuerda empieza con una frase en la que está la palabra extensión el mal que aqueja a la argentina extensión que tiene sarmiento por extensión filosóficamente extensión es equivalente a espacio es decir el espacio que tiene la argentina es la extensión más adelante en el curso del del facundo define o precisa la

18:50 noción de espacio como naturaleza. Es decir, respondiendo a una filosofía en boga, la filosofía llamada fisiocrática, que consistía en que el hombre puede transformar la naturaleza. Sarmiento sostiene que la naturaleza en este país, en Argentina, ha sido pródiga, pero ha sido mal aprovechada. y que ese espacio en el que la naturaleza prodigaría todos sus bienes está ocupado por un concepto que es el de la pampa. Pampa que es equivalente en la tradición ya marcada por Esteban Echeverría, es equivalente a

19:38 desierto. Las dificultades se vencen, las contradicciones se acaban a fuerza de contradecirlas. A Sarmiento, la figura de Quiroga, le sirvió como estrategia para definir aquello que creyó oculto y que él vendría a revelar con su Facundo. Es decir, el comportamiento de las masas rurales que se incorporaron y lucharon en el proceso independentista. Ellas constituyeron la base social de los caudillos. Para Alberdi, en cambio, otras causas explicaban el desenlace trágico de la revolución. El

20:23 enfrentamiento no estaba entre el campo y la ciudad, sino entre Europa y la barbarie. Afirmó que todo lo que no es europeo es bárbaro y explicó que como la acción de Europa en América se había diseminado en forma desigual, Argentina se dividía en dos regiones. Una de ellas, la Argentina del litoral, tenía contacto comercial con países más modernos. La otra, la Argentina mediterránea, estaba privada de ese contacto y se anclaba a la cultura colonial. Eran dos territorios con tiempos distintos. En un mismo país, decía Alberti, convivían dos siglos, el XIX y el XV.

21:12 Quizás el aspecto más importante en el cual tanto Sarmiento y Alberti coinciden, pasa por ese punto. La idea de que el gran programa de política económica que tiene que llevar adelante la Argentina es transformar sus estructuras productivas, modernizarlas, capitales e inmigrantes, y todo eso tiene que venir fundamentalmente de Europa. Y eso significa que la economía que ha crecido, sobre todo, gracias a la apertura comercial que tuvo lugar después de 1810, tiene que continuar desarrollándose, pero tiene que al mismo tiempo sufrir una radical transformación que tiene que ser producto de ese proceso de modernización, europeización, desarrollo del

21:58 capitalismo, como lo llamaríamos en nuestros días. Los Románticos, en su trayecto de exilios y derrotas transitorias, construyeron imágenes de nuestro país que alimentarían buena parte de los proyectos que aparecieron después de la derrota de Rosas en Caseros en 1852. Esas imágenes se incorporaron, con diversas valoraciones, a nuestra cultura. Aún hoy resuenan palabras como desierto, pampa, barbarie, las dos argentinas, caudillismo, entre otras. Es que instalaron la idea misma de nación argentina, aunque dicha idea resulte, todavía hoy, objeto de interminables controversias.

22:49 Los miembros de la generación del 37 fueron los primeros intelectuales que pueden definirse como tales, a diferencia de los anteriores letrados ligados con la burocracia o con el clero. Fueron la primera generación de intelectuales de alcance verdaderamente nacional porque estaba formada por gente proveniente de distintas provincias. Actuaron fuertemente en la política y dejaron una pregunta abierta que tuvo una larga vida en Argentina. cuál es la relación entre los intelectuales y el poder político. A la vez fueron los fundadores, junto con los autores del género gauchesco, de la literatura nacional y de la crítica literaria nacional. La forma que tuvieron de mirar al país, con un ojo hacia adentro y otro hacia afuera, hacia Europa, tuvo una larga influencia en la cultura argentina. Y algunas claves que dieron para pensar la nación, en particular la idea de civilización y barbarie, fueron muy influyentes, dado que hasta

23:37 hoy se sigue utilizando muchas veces para entender la Argentina.

Share

Más resúmenes de videos