Transcripción completa de “¿Cómo las palabras pueden transformar el mundo? | Paula Salerno | TEDxCONICETRosario”. Haz clic en una marca de tiempo para abrir el video en ese momento. ¿Necesitas otro video? Usa el generador de transcripciones de YouTube.
0:00 Transcriptor: Sebastian Betti Revisor: Lidia Camara de la Fuente Si nos preguntan de qué está hecha la sociedad, probablemente respondamos que está hecha de personas, de instituciones, de historia, de ideas. Todos estos elementos tienen algo en común: el lenguaje. ¿Se dieron cuenta de que cada vez que usamos el lenguaje estamos dándole forma a la sociedad? Déjenme contarles del día que yo me di cuenta de esto. Estando en el secundario, un profesor nos dijo:
0:45 "Uds. no son alumnos porque alumno significa sin luz". "A" significa sin, "lumno" viene del latín lumen/luminis que significa luz. Uds. no son alumnos, son estudiantes. Durante toda nuestra vida escolar nos habían estado insultando cada vez que nos llamaban y este profesor no solo no nos insultaba sino que además nos ayudó a construir nuestra identidad. ¿Cómo? Nos dio una función: así como el amante, ama, y el dibujante, dibuja, el estudiante, estudia. Y nos pusimos a estudiar, solo para esa materia, pero bueno... Fue un gran logro el de este hombre que solo con dos palabras
1:33 persuadió a un grupo de 30 sátrapas adolescentes de que se pusieran a estudiar. Estuvo muy bien. Muy bien con la excepción de que alumno no significa sin luz. La palabra del latín significa alimentar. El alumno es el que se alimenta de conocimientos. Lo haya querido o no, este profesor nos persuadió con base en una mentira. ¿Cómo hizo? Porque esa mentira era verosímil y además porque la presentó de una manera muy atractiva. Primero, estableció una oposición: Uds. no son esto sino, esto. Nos dio una nueva definición de alumnos y después introdujo la palabra mágica estudiante. Por contraste, el estudiante es el que sí tiene luz.
2:20 Por supuesto, el hecho de que nos estuviera halagando fue importante en cambiar nuestra conducta, era como una especie de demagogia, pero en pequeña escala. Además, su idea sobre nosotros no la dijo como una opinión, la dijo como una certeza: Uds. son esto. Entonces introdujo una nueva escala de valores en la cual ser alumno era peor que ser estudiante, es decir, estudiar te hace mejor persona, así nos persuadió. Pero, ¿qué pasa si las palabras no se dirigen a un grupo de 30 personas, sino a uno de cien o de mil? ¿Y qué pasa si se dirigen a personas basándose en una mentira? Estoy segura de que varios de los que están acá
3:07 me creyeron cuando dije "alumno es sin luz". ¿Qué pasa cuando los discursos en lugar de lograr hechos positivos generan efectos negativos? Como los discursos que incitan a la guerra o los que reproducen desigualdades, sociales, de clase, de género. Si nosotros mediante el lenguaje tenemos el poder de darle forma a la sociedad, ¿no tendríamos que estar creando una sociedad que nos guste? Pero si miramos alrededor vemos que el mundo está lleno de desigualdades, hay violencia, hay pobreza, hay machismo, hay injusticias. ¿Qué podemos hacer para protegernos de estas palabras y ayudar a construir la sociedad que queremos? Un discurso es como una varita mágica.
3:54 Primero a simple vista es un simple palito de madera pero, si sabemos usarla, podemos cambiar la realidad. De la misma forma un conjunto de palabras con puntos, comas, mayúsculas, puede parecer insignificante, pero si los examinamos a fondo encontramos que todos los discursos tienen un secreto escondido. Siempre dicen mucho más de lo que parecen decir. Para valernos de los discursos y cambiar la realidad hay que descubrir ese secreto. Por suerte, a diferencia de las varitas mágicas, los discursos no están en los cuentos de hadas, están en nuestro mundo y nosotros mismos podemos crearlos y usarlos. Quizás Uds. están pensando en el discurso de algún político famoso, o de alguna persona reconocida.
4:41 Déjenme darles tres ejemplos muy cercanos en los cuales se usaron los discursos para darle forma a la sociedad. El primer ejemplo tiene que ver con la educación. Imaginemos que se avecina un examen, un examen importante, nos preparamos un montón, nos esforzamos y nos va mal. ¿A quién no le pasó? "Pero si estudié, leí un montón". Yo soy docente y, cuando viene un alumno así desconcertado, quisiera tener el superpoder para viajar adentro de su cerebro y mirar en vivo y en directo qué es lo que hace su mente cuando lee. Un grupo de analistas del discurso de la Universidad de Buenos Aires tuvo la misma fantasía que yo y se puso a estudiar las notas que tomaban los alumnos
5:27 a partir de los textos que leían. Notaron que los apuntes eran estructuralmente distintos. En algunos se narraban hechos: los alumnos iban mencionando cada una de las ideas del autor en orden temporal. En otros apuntes se mostraba un campo de batalla en el cual se enfrentaban la postura del autor con las posturas de otros autores y además se contaban los argumentos que se usaban para discutir. Estos apuntes que mostraban las discusiones y los argumentos eran muy pocos. Los apuntes que narraban hechos eran la mayoría y esta mayoría era la que tenía peores notas. ¿Qué nos dicen esto? Las formas de escribir reflejan formas de leer.
6:13 Los analistas no les preguntaron a los estudiantes qué es lo que les parecía más difícil en la lectura porque ni ellos lo sabían. Pero analizando sus textos pudieron descubrir cuál era el problema: lo que le parecía más difícil a los estudiantes era encontrar las discusiones en los textos que leían. Entonces, los analistas propusieron nuevas maneras de enseñar a leer y escribir en la universidad, capacitaron a profesores de lectura y escritura, produjeron material nuevo que tendía a las dificultades y habilidades de los estudiantes para que ellos aprendieran a encontrar las discusiones en los textos y también explicarlas por escrito. Además, desarrollaron talleres de lectura y escritura en el ingreso universitario que fueron reconocidos a nivel regional y que lograron una impresionante mejora en los estudiantes.
6:58 Estos investigadores, además, fueron convocados para el asesoramiento y la producción de material por instituciones públicas y privadas de todo el país, que hoy en día, gracias a estos estudios, están usando herramientas producidas a partir del análisis del discurso. Para el segundo ejemplo les voy a pedir que me acompañen al siglo V a.C., al nacimiento de la retórica. En ese momento, en Sicilia, había dos tiranos que querían poblar la ciudad de Siracusa. Como eran tiranos, la ocuparon por la fuerza: deportaron a sus habitantes, expropiaron casas y terrenos y se quedaron con todo. Después cuando los tiranos fueron derrocados se quería volver a la situación anterior,
7:46 pero en ese momento no había escrituras ni contratos de propiedad. ¿Quiénes eran los dueños originales de las casas? ¿De dónde a dónde se extendían los terrenos de unos y de otros? Entonces, para resolver este problema, ahí crearon la retórica. Cada ciudadano, tenía que hablar en público defendiendo sus derechos de propiedad. Fíjense el poder que tiene el discurso. El que era más elocuente recuperaba su casa. Si no lograbas que el auditorio estuviera de tu lado, perdías. Hoy en día, aunque sí hay escrituras y contratos de propiedad, sigue habiendo disputas por este tipo de cosas. Hace poco, dos personas se asociaron para llevar adelante un negocio inmobiliario
8:31 que consistía en construir un edificio y después explotarlo comercialmente. Cuatro años después, las personas se pelearon y fueron a juicio. Entre las pruebas del juicio había cinco documentos todos a nombre de uno de los socios, pero él decía que no, que eran propios solamente dos documentos y que los otros tres habían sido escritos por una persona que puso su nombre. Para determinar si esto era verdad o era mentira, el juez llamó a una analista del discurso y le pidió que estudiara cuáles eran las semejanzas y las diferencias entre los cinco textos para ver si era posible atribuirlos a un mismo responsable o no. En el análisis se encontraron algunas marcas individuales. Por ejemplo, se usaban guiones para encerrar aclaraciones
9:17 en lugares donde los más común es usar comas. También se usaba el pronombre "les" al final de los verbos como el "salúdoles" cuando es más común decir: "les saludo". También se usaba siempre un mismo conector "asimismo" en vez de decir "también", "además", "y" que eran otras posibilidades. Estos y otros rasgos de estilo fueron encontrados en los cinco documentos. Como eran marcas individuales no había otra conclusión, era muy probable que todos estuvieran escritos por la misma persona, aunque este socio dijera lo contrario. El análisis ayudó a descubrir cuál era el autor de los documentos y a resolver el juicio. El tercer ejemplo es de hace un mes.
10:03 El día de la manifestación "Ni una menos" yo me junté a comer con unas amigas y la hija de ellas, de cuatro añitos, me dijo que en el jardín estaban preparando un acto escolar al que los nenes tenían que vestirse con remera y pantalón y las nenas, con minifalda y top. El tema de conversación de la cena fue por qué la nenas tenían que ir vestidas diferentes de los nenes y por qué tenían que mostrar el cuerpo. Mis amigas me contaron que habían hablado con las demás mamás del jardín y les habían propuesto cambiar el vestuario. La respuesta fue: "¡Pero si van a quedar divinas!" Esa era la razón, que la diferencia entre los hombres y las mujeres es que la mujer tiene que estar divina. Y no es que estas mamas decían: "¡Ay, qué bárbaro el machismo,
10:49 qué ideología fenomenal!" Al contrario, están explícitamente en contra, Pero entonces ¿por qué avalan la idea de mujer basada en la belleza física? Y, de última, ¿por qué los nenes no dependen del vestuario para estar divinos? Con estas preguntas en la cabeza, el día siguiente me puse a analizar las noticias que publicaron los diarios acerca de la manifestación. Todas estaban abiertamente a favor del paro de mujeres y de ni una menos. Una contaba a qué hora había empezado la manifestación, en qué calles había transcurrido, cuántas personas habían ido, qué agrupaciones estaban. Contaban también cuanto salían los pins y las remeras que se vendían, que había puestos de choripanes, que la gente entraba en los baños de los bares. ¿Qué dice todo esto de la violencia de género?
11:39 Nada, dice que esta marcha es igual a cualquier otra marcha. Sin embargo, en la primera parte la noticia asume y reconoce el rol activo de las mujeres que luchan. Esto se veía en los verbos; decía: "las mujeres protestaron, se manifestaron, salieron a las calles, suspendieron las tareas". Además, repetía la causa de la lucha: "contra la violencia de género, contra la desigualdad" y marcaba el rechazo con la palabra "contra". Si esta noticia estaba repudiando la violencia de género, ¿por qué usa más de la mitad de su espacio en contar detalles secundarios? Probablemente para generar empatía con el grupo más amplio de lectores del diario
12:24 y para entretenerlos. El problema es que al darle tanto lugar a los detalles, la ideología y el repudio quedaban en un segundo plano. Igual que las mamás del jardín, no creo que la persona que escribió esta noticia sea machista, pero sí que vive en una sociedad machista y que repite sus discursos sin cuestionarlos. Los diarios queriendo sumarse a la causa de las mujeres lo único que hicieron fue darle un lugar secundario y algunas incluso repetían esa postura que pensaban que estaban denunciando. Lo mismo hace tu vecina cuando te pregunta si tu novio, varón, heterosexual, te ayuda con la casa. No te está preguntando si vos y tu novio limpian la casa. ¿Por qué dice tu novio y no dice Uds.?
13:10 ¿Por qué dice "ayudar" y no dice "limpiar"? ¿Por qué dice te ayuda y no te pregunta si vos lo ayudas a él? Porque presupone que la que tiene que limpiar es la mujer y que el hombre puede decidir si colabora o no colabora. Esa pregunta, aunque esté hecha con la mejor de las intenciones, es machista. "Mi novio no me ayuda con la casa, la casa es de los dos". Todos, todos los discursos tienen un secreto y ese secreto no está en la información que transmiten. Está en cómo dicen lo que dicen. Supongamos que el lenguaje es un baúl que está lleno de palabras, de signos de puntuación, de reglas de ortografía.
13:56 Cada vez que hablamos o que escribimos abrimos el baúl y elegimos qué palabra usar, qué puntos poner, qué frases armar. ¿Con qué criterio elegimos? Para analizar el discurso hay que hacer un ejercicio de imaginación. Hay que ver qué es lo que el discurso dice, y que es lo que no dice. Hay que pensar, ¿esto mismo de qué otra forma podría decirse? ¿Cuál sería la diferencia? Imaginemos un mundo en el que todos tengamos el poder de entender y de construir discursos para cambiar la realidad. Discursos que mejoren la educación como los apuntes de los estudiantes; discursos que eviten las injusticias para que todos tengamos una voz; discursos que eliminen las desigualdades para que hombres y mujeres
14:44 tengamos los mismos derechos. Cuando queramos volver a decir nuestras palabras pensemos bien cuáles vamos a elegir para ayudar a construir la realidad que queremos y para estar cada vez más cerca de decir lo que realmente queremos decir. Hagamos como los alumnos que se alimentan de conocimientos, no se quedan con opiniones y estemos siempre con los ojos bien abiertos y la mente alerta. ¡Muchas gracias! (Aplausos)