0:01 [música] Gracia y paz, amados hermanos, y bienvenidos a un nuevo día de lectura de nuestro plan de lectura en un año. Hoy concretamente el día 20 y sí, soy yo. Lo que pasa es que me he quitado la barba que están acostumbrados a verme porque quería hidratar un poco mi piel y ya está. solamente eso. No he hecho ningún voto, ninguna promesa, ninguna cosa de ese tipo, simplemente un deseo de hidratación de la piel, pero la barba volverá pronto. Así que en las próximas
0:47 lecturas me irán viendo la barba crecer progresivamente. Pero estoy aquí nuevamente con esta cara sin barba para leer con ustedes lo que hoy tenemos que leer, que es el día 20 y nos corresponde Génesis 22, 23, no, Génesis 23, 24, 25 y 26, porque el 22 lo leímos el día de ayer. Así que yo ya tengo marcado mi plan, ya estamos llegando a la mitad de la segunda columna y como siempre les digo, sigan adelante en el propósito de leer la Biblia todos los días y se han caído en el camino, no lo dejen, retórenlo y vamos adelante con la lectura. Además de
1:33 eso, les animo a invitar, amigos. Inviten amigos, familia a sumarse a nuestra lectura. Compártanlo con hermanos de su iglesia que participen. No saben lo bien que va a leer la Biblia todos los días un ratito. Así que vamos a empezar nuestra lectura de hoy orando como siempre, pidiendo la bendición del Señor. Señor, queremos darte gracias por un día más de lectura, por un día más con tu palabra, un día más que estamos seguros que hablarás a nuestros corazones, porque cada vez que abrimos tu palabra y disponemos nuestro corazón a recibirla, hablas con nosotros. Tu Santo Espíritu nos va guiando cada día más y más en la verdad. Nos permite conocerte, nos guía a conocer tu
2:18 voluntad. Y es lo que queremos, Señor, conocerte más en tu palabra, conocer más tu voluntad y vivir así mejor para ti, mejor para tu gloria. Edifícanos hoy, Señor, y lleva este vídeo, esta lectura allí donde tú lo desees. Te pido todo esto en el nombre del Señor Jesús. Amén. Amén. Y amén. Vamos entonces a Génesis, el capítulo 23. Y les recuerdo, estoy utilizando la nueva Biblia de las Américas. Es la traducción que estoy utilizando para el plan de lectura. La que uso normalmente en el despacho es esa. El otro día una persona escribió diciendo, "Ay, se me hace un tanto extraño, tengo Reina Valera." No pasa nada si utilizan Reina Valera. Pueden
3:04 variar algunas palabras, pero pueden seguir con Reina Valera 1960 haciendo la lectura. Pueden utilizar la traducción que les convenga o les guste más, pero habrá alguna diferencia, puesto que nosotros estamos utilizando esta. Y si quieren empezar a hacer exactamente la lectura con la misma traducción, es esa, la nueva Biblia de las Américas. Vamos entonces a seguir con el capítulo 23. Lo último que estuvimos viendo, ¿recuerdan? Era aquel desafío que experimentó Abraham al subir a sacrificar a su hijo bajo pedido de Dios. Pero luego Dios frenó la mano de Abraham para que no sacrificase a Isaac. y de cómo ese esa frase de Dios proveerá
3:49 el cordero para el sacrificio nos hacía pensar en el sacrificio de Jesús en el Calvario por nuestras iniquidades. Vamos entonces a seguir con la lectura y vamos a ver Génesis capítulo 23. Dice así la palabra de Dios. Sara vivió 127 años. Estos fueron los años de la vida de Sara. Sara murió en Kiriat Arba. que es Hebrón en la tierra de Canaán. Abraham fue a hacer duelo por Sara y a llorar por ella. Después Abraham dejó a su difunta y habló a los hijos de Ed. Yo soy extranjero y peregrino entre ustedes. Denme en propiedad una sepultura entre ustedes para que pueda
4:36 sepultar a mi difunta y separarla de delante de mí. Los hijos de él le respondieron a Abraham, escúchenos, Señor nuestro. Usted es un príncipe poderoso entre nosotros, sepulte a su difunta en el mejor de nuestros sepulcros, pues ninguno de nosotros le negará su sepulcro para que sepulte a su difunta. Abraham se levantó e hizo una reverencia al pueblo de aquella tierra, los hijos de Ed, y habló con ellos. Si es su voluntad que yo sepulte aquí a mi difunta, separándola de delante de mí, escúchenme e intercedan por mí con Efrón, hijo de Zoar, para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de ustedes me la dé por un
5:23 precio justo, en posesión para una sepultura. Efrón estaba sentado entre los hijos de Ed. Y Efrón, elita, respondió a Abraham a oídos de los hijos de Ed y de todos los que estaban por la puerta de su ciudad. No, Señor mío, escúcheme. Le doy el campo y le doy la cueva que está en él. A la vista de los hijos de mi pueblo se lo doy, sepulte a su difunta. Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de aquella tierra y a oídos del pueblo de aquella tierra le habló a Efrón. Le ruego que me oiga. Le daré el precio del campo. Acéptelo de mí para que pueda sepultar allí a mi difunta. Efrón respondió a Abraham, "Señor mío,
6:10 escúcheme. Una tierra que vale 400 ciclos, que significa 4,56 kg de plata. ¿Qué es eso entre usted y yo? Sepulte pues a su difunta." Abraham escuchó a Efrón y Abraham pesó la plata que este había mencionado a oídos de los hijos de Ed, 400 ciclos de plata, medida comercial. Así el campo de Farón que está en Macpela frente a Mamre, el campo y la cueva que hay en él, y todos los árboles en el campo dentro de sus confines fueron cedidos. Abraham en propiedad a la vista de los hijos de Ed delante de
6:56 todos los que estaban por la puerta de su ciudad. Después de esto, Abraham sepultó a Sara su mujer en la cueva del campo de Macpela, frente a Mamre, es decir, Hebrón, en la tierra de Canaán. El campo y la cueva que hay en él fueron cedidos a Abraham en posesión para una sepultura por los hijos de Ed. Génesis capítulo 24. Abraham era viejo, entrado en años, y el Señor había bendecido a Abraham en todo. Y Abraham dijo a su siervo, el más viejo de su casa, que era mayordomo de todo lo que poseía. Te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo y te haré jurar por el Señor, Dios de los cielos y Dios de
7:42 la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre las cuales yo habito, sino que irás a mi tierra a mis parientes, y tomarás mujer para mi hijo Isaac. Y el siervo le dijo, "Tal vez la mujer no quiera seguirme a esta tierra. ¿Debo llevar a su hijo a la tierra donde usted vino? De ningún modo debes llevar allá a mi hijo le respondió Abraham, el Señor Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi Padre y de la tierra donde nací, y que me habló y me juró, diciendo, "A tu descendencia daré esta tierra. Él mandará su ángel delante de ti y tomarás de allí mujer para mi hijo. Si la mujer no quiere seguirte, quedarás
8:28 libre de este mi juramento, solo que no lleves allá a mi hijo. El siervo puso la mano debajo del muslo de Abraham, su señor, y le juró sobre ese asunto. Entonces el siervo tomó 10 camellos entre los camellos de su señor y partió con toda clase de bienes de su señor en su mano. Se levantó y fue a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor. El siervo hizo que se arrodillaran los camellos fuera de la ciudad, junto al pozo de agua al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua. Y dijo, "Oh, Señor, Dios de mi señor Abraham, te ruego que me des éxito hoy y que tengas misericordia de
9:14 mi señor Abraham. Yo estoy de pie aquí junto a la fuente de agua y las hijas de los hombres de la ciudad salen para sacar agua. Que sea la joven a quien yo diga, por favor, baje su cántaro para que yo beba y que responda, beba. Y que también daré de beber a sus camellos la que tú has designado para tu siervo Isaac. Por ello sabré que has mostrado misericordia a mi Señor. Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, Rebeca, hija de Betuel, hijo de Milka, mujer de Nacor, hermano de Abraham, salió con el cántaro sobre su hombro. La joven era muy hermosa, virgen, ningún hombre la había conocido. Bajo ella, a la fuente, llenó su cántaro y subió.
10:03 Entonces el siervo corrió a su encuentro y le dijo, "Le ruego que me dé beber un poco de agua de su cántaro. Beba, Señor mío," le dijo ella. Y enseguida bajó el cántaro a su mano y le dio de beber. Cuando había terminado de darle de beber, dijo, "Sacaré también para sus camellos hasta que hayan terminado de beber." Rápidamente vacíó el cántaro en el abrevadero y corrió otra vez a la fuente para sacar agua y sacó para todos sus camellos. Entretanto, el hombre la observaba en silencio, pero para saber si el Señor había dado éxito o no a su viaje, cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio ciclo, 5,7 g, y y dos
10:51 brazaletes que pesaban 10 ciclos, 114 g de oro. Y le preguntó, "¿De quién es, hija?" Dígame, le ruego, ¿hay en su casa, padre, lugar para, ¿hay en la casa de su padre lugar para hospedarnos? Ella le respondió y le dijo, "Soy hija de Betuel, hijo de Milka, el hijo que Milka dio a Nacor. También le dijo, tenemos suficiente paja y forraje y lugar para hospedarles." Entonces el hombre se postró y adoró al Señor y dijo, "Bendito sea el Señor, Dios de mi señor Abraham, que no ha dejado de mostrar su misericordia y su fidelidad hacia mi Señor. El Señor me ha guiado en el camino a la casa de los hermanos de mi Señor. La joven corrió y
11:38 contó estas cosas a los de la casa de su madre. Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán y Labán salió corriendo hacia el hombre a la fuente. Cuando la Labán vio el anillo y los brazaletes en las manos de su hermana y oyó las palabras de su hermana Rebeca que le contó, "Esto es lo que el hombre me dijo." Labán fue al hombre que estaba con los camellos junto a la fuente y le dijo, "Entra, bendito del Señor. ¿Por qué estás fuera? Yo he preparado la casa y un lugar para los camellos." Entonces el hombre entró en la casa y Laand cargó los camellos y les dio paje y forraje y trajo agua para que se lavara los pies él y los hombres que estaban con él. Pero cuando la comida fue puesta delante
12:25 de él para que comiera, dijo, "No comeré hasta que haya dicho el propósito de mi viaje." "Habla", le dijo Labán. Soy siervo de Abraham", comenzó a decir, "Y el Señor ha bendecido en gran manera mi Señor, que se ha enriquecido. Le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. Sara, la mujer de mi Señor, le dio a un hijo a mi Señor en su vejez, y mi Señor le ha dado a él todo lo que pose. Mi Señor me hizo jurar. No tomarás mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito, sino que irás a la casa de mi padre y a mis parientes, y tomarás mujer para mi hijo. Yo dije a mi Señor, tal vez la mujer no quiera seguirme. Y
13:12 él me respondió, el Señor, delante de quien he andado, enviará su ángel contigo para dar éxito a tu viaje y tomarás mujer para mi hijo de entre mis parientes y de la casa de mi padre. Entonces, cuando llegues a mis parientes, quedarás libre de mi juramento. Y si ellos no te la dan, también quedarás libre de mi juramento. Hoy llegué a la fuente y dije, "Oh, Señor, Dios de mi señor Abraham, si ahora quieres tú puedes dar éxito a mi viaje en el cual ando. Yo estoy parado aquí junto a la fuente de agua. Que la doncella que salga a sacar agua y a quien yo diga, le ruego que me dé a beber un poco de agua de su cántaro y ella me diga, beba." Y también sacaré para sus camellos que sea ella la mujer
13:58 que el Señor ha designado para el Hijo de mi Señor. Antes de que yo hubiera terminado de hablar en mi corazón, Rebeca salió con su cántaro en el hombro y bajó a la fuente y sacó agua y yo le dije, "Le ruego que me dé de beber." Y ella enseguida bajó el cántaro de su hombro y dijo, "Ba y daré de beber también a sus camellos." De modo que bebí y ella dio de beber también a los camellos. Entonces le pregunté, "¿De quién eres, hija?" Y ella contestó, "Soy hija de Betuel, hijo de Nacor, que le dio a Luz Milka, y puse el anillo en su nariz y los brazaletes en sus manos. Y me postré y adoré al Señor, y bendije al Señor, Dios de mi padre, de mi señor Abraham, que me había guiado por camino
14:46 verdadero para tomar la hija del pariente de mi Señor para su hijo. Ahora pues, si han de mostrar bondad y sinceridad con mi Señor, díganmelo y yo, y si no, díganmelo también para que vaya yo a la mano derecha o a la izquierda. La y Betuel respondieron, del Señor ha salido esto. No podemos decir que está mal ni que está bien. Mira, Rebeca, está delante de ti. Tómala y vete, y que sea ella la mujer del hijo de tu señor, como el Señor ha dicho. Cuando el siervo de Abraham escuchó sus palabras, se postró en tierra delante del Señor. Entonces el siervo sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rebeca.
15:32 También dio cosas preciosas a su hermano y a su madre. Después él y los hombres que estaban con él comieron y bebieron y pasaron allí la noche. Cuando se levantaron por la mañana, el siervo dijo, "Envíame a mi Señor." Pero el hermano y la madre de Rebeca dijeron, "Permite que la joven se quede con nosotros unos días, quizá 10, después se irá." No me detengan", les dijo el siervo, "puesto que el Señor ha dado éxito a mi viaje, envíenme para que vaya mi Señor." "Llamaremos a la joven," respondieron ellos, y le preguntaremos cuáles son sus deseos. Entonces llamaron a Rebeca y le dijeron, "¿Te irás con este hombre?" "Ire", dijo ella. Enviaron, pues a su hermana Rebeca y a
16:18 su nodriza con el siervo de Abraham y sus hombres. Bendijeron a Rebeca y le dijeron que tú, hermana nuestra, te conviertas en millares de miríadas y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen. Rebeca se levantó con sus doncellas y montadas en los camellos siguieron al hombre. El siervo pues tomó a Rebeca y se fue. Isaac había venido a beer la ja roy, pues habitaba en la tierra del Neguep. Y por la tarde Isaac salió al campo a meditar. Alzó los ojos y vio que venían unos camellos. Rebeca alzó los ojos y cuando vio a Isaac, bajó del camello y dijo al siervo, "¿Quién es ese
17:03 hombre que camina por el campo a nuestro encuentro?" "Es mi Señor", le respondió el siervo. Y ella tomó el velo y se cubrió. El siervo contó a Isaac todo lo que había hecho. Entonces Isaac lo trajo a la tienda de su madre Sara y tomó a Rebeca y ella fue su mujer y la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre. Génesis 25. Abraham volvió a tomar mujer y su nombre era Cetura. Ella le dio hijos Simram, Joxán, Medán, Madián, Isbac y Sua. Jocsán fue el padre de Seba y de Dedán. Los hijos de Dedán fueron Asurim,
17:50 Letusim y Leumim. Los hijos de Madián fueron Efa, Efer, Anoc, Avida y Elda. Todos estos fueron los hijos de Cetura. Abraham dio a Isaac todo lo que poseía. A los hijos de sus concubinas, Abraham les dio regalos, viviendo aú él, y los envió lejos de su hijo Isaac hacia el este, a la tierra del oriente. Estos fueron los años de la vida de Abraham, 175 años. Abraham murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo. Sus hijos, Isaac e Ismael lo sepultaron en la cueva de Macpela, en el campo de Frón, hijo de Zoar, elitita, que está frente a Mamre, el campo que
18:36 Abraham compró a los hijos de Ed. Allí fue sepultado Abraham con Sara, su mujer. Después de la muerte de Abraham, Dios bendijo a su hijo Isaac. Y habitó Isaac junto a ver la Jairo Roy. Estas son las generaciones de Ismael, hijo de Abraham, el que Agar la egipcia, sierva de Sara, le dio a Abraham. Estos son los nombres de los hijos de Ismael nombrados por el orden de su nacimiento. El primogénito de Ismael, Nevayot, después Cedar, Adbeel Mipsam Misma Duma Masa Adar Tema, Jetur, Nafis y Cedema. Estos fueron los hijos de Ismael y estos fueron sus nombres por sus aldeas y por
19:24 sus campamentos. 12 príncipes según sus tribus. Estos fueron los años de la vida de Ismael, 137 años. Murió y fue reunido a su pueblo. Sus descendientes habitaron desde Ávila hasta Sur, que está enfrente de Egipto, según se va hacia Asiria. Se establecieron allí frente a todos sus parientes. Estas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham, hijo. Abraham fue el padre de Isaac. Tenía Isaac 40 años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Padán Aráam, hermana de Labán, el arameo. Isaac oró al Señor en favor de su mujer porque ella era estéril y el Señor lo escuchó.
20:11 Y Rebeca, su mujer, concibió. Los hijos luchaban dentro de ella y ella dijo, "Si esto es así, ¿para qué vivo yo?" y fue a consultar al Señor. Y el Señor le dijo, "Dos naciones hay en tu seno y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas. Un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor." Cuando se cumplieron los días de dar a luz, había mellizos en su seno. El primero salió rojizo todo su cuerpo de bello y lo llamaron Esaú. Y después salió su hermano con su mano asida al talón de Esaú y lo llamaron Jacob. Isaac tenía 60 años cuando Rebeca dio a luz a los
20:57 mellizos. Los niños crecieron y Esaú llegó a ser diestro cazador, cazador, hombre de campo. Pero Jacob era hombre pacífico que habitaba en tiendas. Isaac amaba a Esaú porque le gustaba lo que cazaba, pero Rebeca amaba a Jacob. Un día, cuando Jacob había preparado un potaje, Esaú vino agotado del campo. Entonces Esaú dijo a Jacob, "Te ruego que me des a comer un poco de ese guisado rojo, porque estoy agotado. Por eso lo llamaron Edom. Véndeme primero tu primogenitura", le contestó Jacob. "Mira, yo estoy a punto de morir", le dijo Esaú. "¿De qué me sirve entonces la primogenitura?" "Júramelo primero,",
21:43 replicó Jacob. Esaú se lo juró y vendió su primogenitura a Jacob. Entonces Jacob dijo a Esaú, entonces Jacob dio a Esaú pan y guisado de lentejas. Él comió y bebió, se levantó y se fue. Así despreció Esaú la primogenitura. Génesis capítulo 26. Y hubo hambre en la tierra, además del hambre anterior que había ocurrido durante los días de Abraham. Entonces Isaac se fue a Gerard, donde vivía Abimelec, rey de los filisteos. El Señor se le apareció a Isaac y le dijo, "No desciendas a Egipto. Quédate
22:30 en la tierra que yo te diré. Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré. Porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras y confirmaré contigo el juramento que juréa tu padre Abraham. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y daré a tu descendencia todas estas tierras. En tus simientes serán bendecidas todas las naciones de la tierra. Porque Abraham me obedeció y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Habitó pues Isaac en Gerar. Cuando los hombres de aquel lugar preguntaron acerca de su mujer, Isaac dijo, "Es mi hermana,
23:17 porque tenía temor de decir, es mi mujer. Porque pensaba, no sea que los hombres del lugar me maten por causa de Rebeca, pues es hermosa de apariencia." Y sucedió que después de haber estado ellos allí largo tiempo, Abimelec, rey de los filisteos, murió, miró por una ventana y vio a Isaac acariciando a Rebeca, su mujer. Entonces Abimelec llamó a Isaac y le dijo, "Ciertamente ella es tu mujer. ¿Por qué pues dijiste mi hermana?" "Porque me dije, no sea que yo muera por causa de ella." Respondió Isaac. Y Abimelec dijo, "¿Qué es esto que nos has hecho? Porque alguien del pueblo fácilmente pudiera haberse
24:03 acostado con tu mujer y hubieras traído culpa sobre nosotros." Abimelec ordenó a todo el pueblo. El que toque a este hombre a su mujer, de cierto morirá. Isaac sembró en aquella tierra y cosechó aquel año cento por uno. Y el Señor lo bendijo. Isaac se enriqueció y siguió engrandeciéndose hasta que llegó a ser muy poderoso, porque tenía rebaños de ovejas, vacas y mucha servidumbre. Y los filisteos le tenían envidia. Todos los pozos que los siervos de su padre habían cavado en los días de su padre Abraham, los filisteos los cegaron llenándolos de tierra. Entonces Abimelec dijo a Isaac, "Vete de aquí, porque tú
24:51 eres mucho más poderoso que nosotros." Isaac se fue de allí, acampó en el valle de Gerard y se estableció allí. Isaac volvió a cabar los pozos de agua que habían sido cabados en los días de su padre Abraham. Porque los filisteos los habían cegado después de la muerte de Abraham y les puso los mismos nombres que su padre les había puesto. Cuando los siervos de Isaac cabaron en el valle, encontraron allí un pozo de aguas vivas. Entonces riñieron los pastores de Jer los pastores de Isaac, diciendo, "El agua es nuestra." Por eso él llamó al pozo Essec, porque habían reñido con él. Cavaron otro pozo y también riñieron por él. Por eso lo llamó Sidna. Y se
25:39 trasladó de allí y cabó otro pozzo y ya no riñieron por él. Por eso lo llamó Reobot, porque dijo, "Al fin el Señor ha hecho lugar para nosotros y prosperaremos en la tierra." De allí Isaac subió a Berseba. El Señor se le apareció aquella misma noche y dijo, "Yo soy el Dios de tu padre Abraham. No temas, porque yo estoy contigo y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de mi siervo Abraham. Y allí Isaac construyó un altar e invocó el nombre del Señor y plantó allí su tienda y allí abrieron los siervos de Isaac un pozo. Entonces Abimelec vino a él desde Gerard con su
26:25 consejero Auzat y Conficol, jefe de su ejército. Y les dijo Isaac, "¿Por qué han venido a mí ustedes que me odian y me han echado de entre ustedes?" Y ellos respondieron, vemos claramente que el Señor ha estado contigo. Así es que dijimos, hay ahora un juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, de que no nos vas a hacer ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y solo te hemos hecho bien y te hemos despedido en paz. Tú eres ahora el bendito del Señor. Entonces él les preparó un banquete y comieron y bebieron. Muy de mañana se levantaron y se hicieron mutuo juramento. Entonces Isaac los despidió y
27:14 ellos fueron de su lado en paz. Aquel mismo día, los siervos de Isaac llegaron y le informaron acerca del pozo que había acabado y le dijeron, "Hemos hallado agua." y lo llamó Seba. Por eso el nombre de la ciudad es Berseba hasta el día de hoy. Cuando Esaú tenía 40 años, se casó con Judith, hija de Beeri, elitita, y con Basemat, hija de Elón elitita. Y ellas hicieron la vida insoportable para Isaac y para Rebeca. Llegamos aquí a nuestra lectura de hoy, pero sin antes de marcharnos, antes de marcharnos, perdón, me gustaría que
27:59 pensemos en dos o tres cosas que me resultan interesantes. La primera es que Génesis siempre ha destacado mucho la gracia de Dios sobre el pueblo al que Dios llama. Porque cuando vemos a Abraham, vemos que Abraham, fruto del miedo, miente al decir que Sara es su hermana. Repito, ya sé que me dirán, "Bueno, es su media hermana, pero sabemos por qué lo hace. Por miedo, por perder su vida quizás si decía que era su mujer. Incluso es capaz de poner a su mujer en riesgo, sabiendo que cualquier hombre se podría haber acostado con ella solamente por preservar su vida." Pero, ¿quién es el que impide que los hombres lleguen a tocarla? ¿Quién es el que la aguarda? Dios. ¿Y cómo sale de esos
28:45 lugares? No sale mal. Dios siempre hace que salga bendecido, que salga con riquezas, que salga más rico prácticamente de como entró, porque es despedido además con vacas, con bienes, con cosas. Cuando nosotros miramos a Isaac, vemos la misma historia. Isaac vuelve a llegar a territorio donde se encuentra Abimelec, que es un título, así como llamaban al de Egipto, faraón. Abimelec es un título. Es un título y pasa exactamente lo mismo. Ve a su mujer, ve que es bonita y tiene miedo de que lo maten. Así que diremos que eres mi hermana. Y vuelve a pasar lo mismo. La mujer queda en riesgo y quién interviene para que no pase nada más allá, el Señor. Y encima salen de allí despedidos.
29:31 Tanto es así que al final vemos como quieren hacer un trato con Isaac de que no nos vas a hacer nada porque tú eres el bendito del Señor. Vemos que con Abraham y con Isaac se repite la misma historia, el mismo patrón, el mismo pecado, incluso el mismo miedo, pero también vemos que se repite el mismo favor de Dios. Por un lado vemos la influencia de un padre sobre un hijo. Al final, ¿de dónde sacaría el hijo la idea de mentir y decir que era su hermana? ¿De dónde habría escuchado que eso le podría librar de la muerte? ¿De quién había aprendido esa historia? Seguramente ya había escuchado lo que había pasado en el pasado con Abraham y Sara. Seguramente ya había escuchado
30:17 sobre esa historia y tomó el mismo ejemplo para aplicarlo. Muchas veces los hijos acaban replicando las acciones de los padres, pero lo que está claro es que nunca ha sido mérito que Abraham fuese escogido por Dios. Nunca ha sido mérito que Isaac fuese escogido por Dios. Y tampoco veremos que sea mérito que Jacob fuese escogido por Dios. Siempre ha sido gracia. La historia del pueblo de Dios, nuestra historia es una historia de gracia. Porque así como Abraham, Isaac, en el camino fallan, en el camino tropiezan, tú y yo también fallamos. Tú y yo también a veces nos acobardamos, tú y yo a veces también tropezamos. Pero, ¿qué sigue mostrando Dios sobre nosotros? Dios sigue
31:03 mostrando su gracia. Dios sigue mostrando su favor. Y eso es algo maravilloso. Nuestra historia es una historia de gracia como lo fue la historia de Abraham, Isaac, Jacob, David y todos los demás hombres de Dios. Nuestra historia también lo es. Otra cosa muy curiosa que vemos en el pasaje es como ya se anuncia el nacimiento de Jacob y Esaú. Y desde el principio Dios ya le dice a su madre que de ahí van a salir dos naciones. Incluso le le anuncia el hecho de que el mayor servirá al menor. Luego seguidamente vamos a ver cómo Esaú vende su primogenitura y el texto termina enfatizando. Así Esaú despreció
31:50 su primogenitura. No la vendió simplemente la despreció. algo que era un regalo, porque tú no eliges ser el primogénito. ¿Quién te regala ser el primogénito? Es el Señor. Es un regalo. En aquella época la primogenitura era muy importante. Hoy quizá en nuestra cultura occidental no tiene tanto valor. Se tratará a todos los hijos por igual, incluso a la hora de repartir herencia. Pero en cuanto en aquel tiempo, en aquel contexto y cultura, la primogenitura daba deberes y derechos. tenías más responsabilidades que tus otros hermanos, pero también tenías más derechos, sobre todo en temas de herencia, el día que tu padre falleciera. Pero Esaú desprecia el regalo de la primogenitura. La bendición que Dios le
32:37 había concedido de ser el primogénito es despreciada. ¿Tú crees realmente que Saú se moría de hambre? Como cuando dice, "¿Para qué quiero la primogenitura si me voy a morir de hambre?" Un hombre que estaba comiendo todos los días, que había salido a cazar, no se moría de hambre, simplemente le apetecía más comer que lo que valoraba la primogenitura. Y eso ya nos muestra que Saú y todos los que saldrían de Esaú sería un pueblo que desprecia las cosas espirituales. Sin embargo, Jacob quiere esa primogenitura, quiere algo espiritual, quiere algo que tiene valor delante de Dios. Ya, pero Juan Manuel la manera como lo obtiene es fea. Igual que luego, ¿cómo va a obtener la bendición de su padre? Lo sé. Por eso vemos algo ahí. Vemos que Dios tratará con Jacob y
33:23 a lo largo de Génesis veremos que el Jacob que acaba no es el Jacob que empieza. Pero algo está claro. Jacob quiere cosas espirituales. Jacob quiere bendición. Jacob quiere primogenitura. Esaú quiere comida. El Saú quiere cosas de aquí, cosas de ahora. Y al final sabemos que lo que Dios había dicho se cumpliría. El mayor serviría al menor. Pero algo que Pablo dice más adelante en el libro de Romanos nos da un poco más de luz todavía de lo que acabamos de leer hoy. Dios dice que afirma a Jacob Amé y a Esaú aborrecí. Así que muestra claramente todo lo que sucede era parte de un plan y propósito de Dios y de una elección soberana que había hecho sobre
34:09 Jacob. Porque algo que deja claro Pablo en su carta a los romanos es esto. Antes de que hubieran nacido, antes de que hubieran hecho nada bueno ni malo, Dios ya dijo, "A Jacob amé y a Esaú aborrecí para que se entendiese que no era por nada que harían, no era por cualidades ni mérito, sino por pura gracia de Dios." Así como nosotros no estamos hoy aquí delante de la Biblia leyendo la palabra y queriendo crecer en santidad porque tenemos más méritos que otros, sino porque hemos sido vasos receptores de la gracia de Dios. Y una última reflexión rápida que quiero que se lleven a casa. Cuando nosotros vemos en la lectura la elección de la esposa de Isaac, Abraham pide a su siervo que le
34:55 haga un juramento. Curioso la forma como juran, poniendo la mano sobre bajo el muslo, ¿no? Que eso se hará en más de una ocasión en el libro de Génesis y era una forma como decir, "Te lo prometo, te lo juro." Pero hay algo que Abraham destaca, que sea alguien de nuestra familia, que no sea de un pueblo extraño, porque hay algo que desde el principio Dios ha dejado claro en su palabra. No te unas en yugo desigual. Obviamente ahora vivimos en otro periodo de la historia. Hay leyes contra el incesto y cosas similares, pero hay algo que se mantiene en el Antiguo Testamento y se mantiene en el Nuevo Testamento. No te unas en yugo desigual. No cometan el error de buscar matrimonio con personas que no
35:41 son del pueblo de Dios, porque Dios dice que de ahí no saldrá nada bueno. Y esas son cosas que desde Génesis ya podemos reflexionar, recordar y aplicar en nuestra vida. Oremos y demos gracias por nuestra lectura de hoy. Señor, te queremos dar gracias por este tiempo de lectura que hemos podido compartir. Gracias porque tu palabra siempre nos alimenta y a pesar de que Génesis es un libro de siglos de historia pasada, sigue teniendo aplicaciones para nuestra vida. Ayúdanos a considerar estas cosas que hoy hemos visto. Recordar la gracia que hemos recibido. Recordar, Señor, cómo nosotros estamos aquí por mérito, sino por tu elección. por tu gracia, por tu bondad. Recordar, Señor, cómo somos
36:28 un pueblo de fe, no infalible, que descansa también en tu misericordia. Y también, Señor, recordar que el yugo desigual es algo que desprecias y no quieres para nosotros, para que nadie, Señor, cometa el terrible error de buscar en las tinieblas a alguien con quien se unirán en una sola carne, cuando tú prefieres que alguien de la luz busque solamente en un pueblo de la luz alguien con quien unirse hasta que la muerte los separe. que tu palabra siga siendo la guía para nuestras vidas y que no seamos solamente oidores, sino hacedores de tu palabra. Es lo que te pido en el nombre de Jesús. Amén. Amén y amén. [música]