Explicación de la Semana Santa

Resumen Breve

Este video ofrece una guía completa sobre la Semana Santa, destacando su importancia como la semana más significativa para los cristianos, donde se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Se invita a los espectadores a reflexionar sobre el amor de Dios y a renovar su fe, abrazando tanto los momentos de alegría como los de sufrimiento.

  • Domingo de Ramos: Celebración de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, invitando a la reflexión personal sobre la necesidad de salvación y el seguimiento de un rey humilde.
  • Triduo Pascual: Jueves Santo (Misa de la Cena del Señor), Viernes Santo (Celebración de la Pasión del Señor), Sábado Santo (Vigilia Pascual) y Domingo de Resurrección, cada uno con sus ritos y significados profundos.
  • Invitación a morir al "hombre viejo" para resucitar con Cristo a una vida nueva, llena de amor y entrega.

Introducción

El video comienza con una introducción a la Semana Santa, resaltando su importancia como la semana más significativa para los cristianos. Durante esta semana, se revive el misterio pascual de Jesucristo, incluyendo su pasión, muerte y resurrección. El objetivo del video es explicar cada día de la Semana Santa de manera concisa, identificando los elementos esenciales para mejorar la vivencia de estos días. Se enfatiza que la meditación en el dolor y el sufrimiento de Jesús es un recordatorio de la mayor demostración de amor en la historia, invitando a renovar el amor a Dios, fomentar el arrepentimiento por los pecados y abrazar la esperanza de una vida nueva.

Domingo de Ramos

El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, conmemorando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Jesús llega desde Betania al Monte de los Olivos y entra en la ciudad, donde es recibido con alegría y honrado con ramas de palmera y olivo. La liturgia de este día incluye la bendición de los ramos y la procesión de entrada, simbolizando la llegada de Jesús como un rey victorioso que cumple su misión de dar la vida por la humanidad. A pesar de su realeza, Jesús elige entrar montado en un burro, mostrando que su reino se basa en la humildad, la mansedumbre y el servicio por amor, no en el poder o la violencia. Durante la misa solemne, se lee la Pasión del Señor, variando según el ciclo litúrgico (Mateo, Marcos o Lucas).

Lunes Santo

El Lunes Santo se centra en el pasaje del Evangelio donde María, la hermana de Marta y Lázaro, unge los pies de Jesús con perfume de nardo y los seca con su cabello. Este acto simboliza la preparación anticipada del cuerpo de Jesús para su sepultura. El Lunes Santo invita a los creyentes a reflexionar sobre cómo también pueden gastar sus vidas por amor a Jesús, siguiendo el ejemplo de María al ofrecer todo lo que tienen sin reservas.

Martes Santo

El Martes Santo se lee el pasaje de la última cena en el Evangelio de Juan, donde Jesús predice la traición de Judas y la negación de Pedro. Este día revela el corazón turbado de Jesús ante la traición de un amigo y la negación de un discípulo cercano. El Martes Santo invita a la reflexión sobre el arrepentimiento, contrastando el arrepentimiento desesperado de Judas con el arrepentimiento lleno de esperanza de Pedro, instando a los creyentes a buscar un arrepentimiento que conduzca a la restauración y la esperanza en Cristo.

Miércoles Santo

El Miércoles Santo se enfoca en la traición de Judas y la preparación de la cena de la Pascua. Jesús instruye a sus discípulos para que preparen la cena, simbolizando la necesidad de prepararse interiormente para el Triduo Pascual. El Miércoles Santo es un llamado a preparar el corazón y el hogar para recibir a Jesús durante estos días santos, invitando a los creyentes a hacer de la Semana Santa una experiencia significativa y personal.

Misa Crismal

La Misa Crismal, celebrada el Jueves Santo o en otro día cercano, es una misa especial del obispo con su presbiterio. Durante esta misa, los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales, reafirmando su entrega a Dios y su vocación. También se bendicen los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y se consagra el Santo Crisma, que se utilizará en los sacramentos. La Misa Crismal simboliza la unidad de la Iglesia y la comunión entre los sacerdotes y el obispo.

Triduo Pascual

El Triduo Pascual comprende los tres días más importantes del año litúrgico: Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo, culminando en el Domingo de Resurrección.

Jueves Santo: Misa de la Cena del Señor

El Jueves Santo se celebra la Misa de la Cena del Señor, recordando la Última Cena de Jesús con sus discípulos. La liturgia incluye la lectura del Evangelio de Juan 13, donde Jesús lava los pies de sus discípulos, demostrando su amor hasta el extremo y su humildad como servidor. Este acto invita a los creyentes a ser servidores y a practicar el servicio a los demás. Después de la comunión, se traslada la reserva eucarística a un lugar especial, donde se invita a los fieles a la adoración durante la noche.

Viernes Santo: Celebración de la Pasión de Señor

El Viernes Santo se conmemora la Pasión del Señor. Según la tradición, no se celebran sacramentos excepto la unción de los enfermos y la penitencia. La celebración de la Pasión del Señor incluye la entrada en silencio del sacerdote, la liturgia de la palabra, la adoración de la cruz y la sagrada comunión. Se invita a los creyentes a meditar en la Pasión y Muerte de Cristo, contemplando la mayor demostración de amor de la historia. Se sugiere poner nombre a la propia cruz y abrazarla con Cristo, ofreciéndola por la salvación del mundo.

Sábado santo - La soledad de María

El Sábado Santo es un día de espera y soledad, donde la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, esperando su resurrección. Una tradición importante es la meditación de la soledad de María, acompañando a la Virgen junto al sepulcro de su Hijo. Esta meditación ayuda a los creyentes a enfrentar los momentos de sufrimiento, tribulación y muerte con misericordia, pasión, esperanza y caridad, aprendiendo de María a no llenarse de resentimiento o amargura.

Vigilia Pascual

La Vigilia Pascual, celebrada en la noche del Sábado Santo, es la mayor y más noble de todas las solemnidades, marcando el inicio del Domingo de Resurrección. La celebración comienza con el lucernario, donde se enciende un fuego fuera del templo y se bendice el cirio pascual, simbolizando la luz de Cristo que ilumina el mundo. La liturgia incluye el pregón pascual, un canto de alabanza y acción de gracias, la lectura de siete lecturas del Antiguo Testamento y la celebración de los sacramentos del bautismo y la eucaristía.

Domingo de Resurrección

El Domingo de Resurrección se celebra con una misa solemne, aunque sin los ritos específicos de la Vigilia Pascual. Se celebra la octava de Pascua durante ocho días, como un gran domingo de Pascua.

Morir con Cristo para resucitar con Cristo

El video concluye con una reflexión sobre cómo vivir la Semana Santa, invitando a participar del misterio pascual de Cristo, renovando el acto de amor de Cristo y muriendo al "hombre viejo" para resucitar con Cristo a una vida nueva. Se anima a abrazar la propia cruz y a morir al pecado, deseando resucitar con Cristo a una vida de amor y entrega.

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Transcript

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0:00 Mucha alegría poder compartir con vosotros la Semana Santa y es la semana más importante del año a los cristianos. Es en la que realmente se resume el misterio pascual de Jesucristo y renovamos la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Lo que voy a hacer en este directo es intentar ir explicando todos los días bastante rápido, pero viendo qué tiene de esencial para que así nos ayude a virlo mejor. narraciones de la pasión de Jesucristo con introducciones largas como diciendo que lo más importante es ver la y y contemplar la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que ahí está condensado todo. Porque muchas veces pensamos, "¿Y por qué los católicos

0:47 meditamos tanto dolor, tanto sufrimiento?" Bueno, lo que estamos haciendo es recordar la mayor demostración de amor de la historia de la humanidad. Y por eso nosotros queremos renovar todos los años los misterios centrales de nuestra fe, esos momentos de un amor tan grande para así que renovar nuestro amor a Dios, también fomentar nuestro dolor de amor por nuestros pecados, pero con esperanza para así poder resucitar a una vida nueva. Y eso es un poco lo que se nos invita en toda esta Semana Santa, que es vivir el misterio pascual, el misterio del paso, ¿no? el paso de Jesús al Padre que nos abre las puertas del cielo. Comenzamos con el Domingo de Ramos, ahí comienza la Semana Santa en la que hacemos presente la entrada triunfante

1:34 de Jesús en Jerusalén. Y entonces lo que recordamos es ese hecho que Jesús viene desde Betania, llega al monte de los Olivos, que ya se ve Jerusalén y va bajando, va bajando por el monte de los Olivos, cruza el torrente Cedrón y en ese camino y al entrar en la ciudad santa, por probablemente por la puerta de David, van un montón de personas a recibirle y entonces le echan ramas eh de palmera, ramas de olivo, como alfombrando el suelo para recibirle con alegría. Entonces aquí eh la liturgia que hemos vivido estos días, el Domingo Ramos tiene una primera parte que es la bendición de los ramos y la procesión de entrada. Haces comparar un poco esa entrada de Jesús como soldado victorioso

2:20 que viene a cumplir su misión, a dar su vida por nosotros. Muchas veces me dicen, "Bueno, sería como Gladiator, como Brave Harlega a su última batalla para salvarnos, pero realmente lo hace una forma muy especial. Sería un escándalo para los romanos porque Jesús la forma que tiene entrar es primero le reciben los pobres de Yahé, no los fariseos, los saduceos, los romanos, sino los pobres de Yahvé que le dan la entrada a la ciudad como el Mesías esperado, como el rey que viene a salvarnos. Y entonces él entra, pero elige un borriquito para entrar. Eh, quizá un soldado romano, un emperador romano, cuando venía de esas grandes batallas a Roma, venía todo el mundo a clamarle, iba montado en el caballo más alto y más grande para que se le viera. Y Jesús

3:07 escoge un borriquito para recordarnos que sí, que Jesús es rey, es el Mesías esperado, pero que él viene a reinar no a través del dominio, del poder, de la violencia, sino a través de la humildad, de la mansedumbre y del servicio por amor. Y entonces es muy llamativo que escoge un porriquito humilde, pero entra como rey. A mí me fascina este día que es de la primera parte y la segunda parte, el domingo de Ramos tenemos la la misa solemne y se lee la pasión del Señor. Entonces, depende del ciclo A, B y C, se lee Mateo, Marcos o Lucas. Y entonces una cosa interesante que hacen muchos autores, por ejemplo, el obispo Barron, es cada año eh destaca los

3:53 elementos que tiene cada pasión, que son diferentes a la a a la otra narración. Entonces, por ejemplo, si vamos a a leer la de Lucas, pues va a recordar que siempre está hablando de oración, que Lucas es fundamentalmente el que habla de misericordia. Solo en Lucas aparece que suda sangre en el huerto de los Olivos. Solo en Lucas aparece esa frase, esa primera, las siete palabras de Jesús, que es, "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen." Y solo en Lucas aparece ese diálogo con el buen ladrón que le dice, "Hoy estarás conmigo en el paraíso." Es muy interesante fijarnos el Domingo Ramos que se lee la pasión del Señor. Entonces, yo aquí quería destacar tres cosas del Domingo de Ramos. Lo primero, lo que hemos dicho, la entrada de Jesús como rey, Mesías esperado, que

4:40 viene a salvarnos. Y entonces Jesús entra en Jerusalén acompañado por todas estas personas que le reciben. Y hay que estar muy atentos porque nos recuerda que como dice el Papa Francisco, nosotros seguimos a un rey, pero un rey que está crucificado. Su trono es el patíbulo de la cruz y su corona no está hecha de oro o de joyas, sino que es una corona de espinas. Entonces, nosotros seguimos a un rey. Sí. Es más, Pilato, tú le dices, "Tú eres rey." Y Jesús le dice, "Tú lo has dicho, yo soy rey, pero mi reinado no es de este mundo. Yo no he venido a reinar con el poder, con el dominio. Yo he venido a conquistar los corazones de los hombres con el amor de Dios." Y el amor se demuestra en el sufrimiento, en el sacrificio. Y por eso

5:27 vamos a acompañar a Jesús en estos momentos en los que entra como rey salvador montado en el borriquillo. Y entonces vais a ver que entra y en un montado la gente empieza a cantar, "Hosana! Bendito el que viene el nombre del Señor, ¿verdad? Que lo hemos lo hemos celebrado ayer, ¿no? Bendito que viene el nombre del Señor. ¡Hosanna en las alturas! Bendito el que viene, eh, el Mesías esperado en el nombre David, ¿no? Y entonces este hosana, ¿qué significa? Hosana significa sálvanos, Señor. Hosana es sálvanos hoy, Señor. Llamada de esperanza, que Jesús nos salve. Y por tanto, yo comenzaría la Semana Santa entrando con Jesús en Jerusalén y pensando, ¿de qué me tiene que salvar Jesús? ¿De qué me tiene que salvar Jesús

6:13 en mi vida? pues de un pecado que me tiene esclavizado, un vicio o algo que me tiene apegado. Eh, a veces estoy con pues que me cuesta aceptar una cruz o un sufrimiento. A veces necesito que me salve porque tengo resentimiento en mi corazón y no consigo perdonar. Jesús, necesito que me salves. Siempre me ha impresionado que el Papa Francisco decía que uno no es verdaderamente cristiano hasta que no se siente salvado por Jesucristo. Y por eso tú y yo hoy queremos acompañarle y tenemos, verdad, el borrico, las palmas, los ramos de olivo que que que y el hosana, él osana por todas partes que viene a decir, "Señor, ven a salvarnos." Y por tanto nosotros queremos comenzar el domingo de

6:58 Ramos muy pendientes de esta entrada de Jesús en Jerusalén. Ahora hay un episodio muy especial para entender la teología del Domingo de Ramos. Y esto se lo voy a tomar al venerable Fulton Shin, que él decía, que es brillante, que la narración de San Juan, esto solo lo cuenta San Juan, que cuando Jesús ya le dicen, "El hosana, bendito el que viene en nombre de David", y entonces le dicen a los fariseos, "Oye, y cuando entran en el templo, oye, que la gente no diga esto, Jesús." Y entonces él dice, "Es que si callan estos gritarán las piedras como diciendo, es que ha llegado el momento, ha llegado la hora. Hoy entra el Mesías y entonces sucede algo muy interesante que os invito a que me acompañéis y es que aparecen unos

7:45 griegos en escena y los griegos van a a ver a Felipe, que es el de tradición helénica, el apóstol de la tradición helénica, y entonces e llega él y y Felipe va a Andrés y Andrés y Felipe llevan a los griegos a Jesús. Y entonces no sabemos lo que los griegos le dijeron a Jesús. No lo sabemos, pero sí sabemos la respuesta de Jesús, que es la teología del Domingo de Ramos y de la Semana Santa. ¿Qué dice Jesús? Dice, "E, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no da fruto, pero si cae en tierra y muere, da mucho fruto, porque el que guarde su vida la perderá, pero el que pierda su vida la encontrará." Y entonces uno se pregunta, ¿qué le dirían

8:32 los griegos? Entonces, el venable Fulton Shin decía que probablemente los griegos llegarían a Jerusalén, irían en busca de Jesús y le dirían, "Jesús, tú eres el gran maestro de la sabiduría que estamos esperando. No ha habido nadie como tú. Ven con nosotros, Atenas. Ahí valoramos a los grandes sabios. No entres en Jerusalén, te van a matar. Mira que los fariseos, los saducesas víboras, eh, esos sepulcros blanqueados están esperando para matarte. No entres en Jerusalén. No tiene sentido. Ven con nosotros a Grecia, ven con nosotros Atenas. Ahí nosotros valoramos a los grandes filósofos. Desde que envenenamos a Sócrates con la cicuta, nunca más hemos vuelto a despreciar a los grandes sabios. Ven con nosotros, Atenas, ahí te

9:18 esperamos en el Areópago. No entres en Jerusalén. Y entonces Jesús le tiene que explicar a los griegos cuál es su misión, pero a los griegos no les puede citar la escritura porque para ellos no es una autoridad la escritura. Le podría citar Isaías 53 al 55 cuando habla del siervo de Yahé, el Mesías que va a sufrir. Podría citarle alguno de los salmos, pero eso no es una autoridad para ellos. Entonces Jesús, brillante como es, ¿verdad? sabio nuestro Señor le dice, "Os voy a explicar mi misión con el otro libro que tenemos los católicos. Tenemos la Sagrada Escritura y tenemos el libro de la creación." Y entonces dice, "Os voy a explicar mi misión con el libro de la creación." Y les dice, "Pues igual que si el grano de trigo no

10:04 cae en tierra y muere, no da fruto, pero si cae en tierra y muere, es enterrado. Ahí da mucho fruto y renace." Y entonces Jesús les está diciendo que él ha venido, sí, a dar su vida por amor, pero para dar mucho fruto. Le está explicando el el misterio pascual, el misterio de que va a sufrir la pasión, que va a morir, que va a ser sepultado, pero que va a resucitar para dar el mayor fruto, el fruto abundante que es nuestra salvación. Y además les dice el secreto de la vida cristiana y el secreto de la felicidad. Esa paradoja que decía Chesterdon, que decía, "Porque el que guarde su vida la perderá, pero el que pierda su vida la encontrará." Y nos dice Jesús, el camino de la

10:50 felicidad es entregar la vida por amor, como yo voy a hacer ahora en Jerusalén, el dar la vida por los demás, el entregar la vida, porque como dice el Concilio Vaticano Segundo, el ser humano solo encuentra sentido a su vida en la plena donación de sí mismo a Dios y a los demás. Entonces, Jesús nos está diciendo la clave de todo ahí a los griegos en esa entrada en Jerusalén. Ese es el misterio. Y dice, "No encontrarás la felicidad en el dinero, en el poder, en los placeres de forma desordenado, una vida cómoda. No encontrarás la felicidad en la fama, en el honor, sino que la felicidad, el sentido de todo está en dar la vida por amor. Por eso Jesús nos está invitando a dar la vida con él, morir para resucitar. Y por eso

11:38 nos encontramos el domingo de Ramos y me quiero detener aquí porque me parece muy importante en que encontramos dos cosas. Máxima alegría, ¿verdad? Porque aparecen el hosana, un montón de gente recibiendo. Llega el Mesías, lo las palmas, los ramos de olivo, los cantos le le aclaman como el Mesías. Pero a la vez el domingo de Ramos leemos la pasión del Señor completa y es máximo el dolor. Y por tanto el digamos que la puerta que nos hace entrar en la Semana Santa nos hace enfrentarnos a las dos realidades de nuestra vida. A una a que hay momentos de alegría y hay momentos de dolor. Hay momentos de cruz, hay momentos de resurrección. Entonces, Jesús nos está invitando cómo

12:25 tenemos que vivir los momentos de alegría y los momentos de cruz. Los momentos de gozo, de alegría, lo viviremos como Jesús. Lo abrazaremos por amor, pero nos subiremos al borriquillo para ser mansos y humildes, para no crecernos y para que toda esa alegría sea para darnos a los demás. Pero cuando llegue el sufrimiento, en vez de intentar negarlo o resignarse, lo abrazaremos con Jesús y lo ofreceremos por la salvación del mundo. En el fondo, Jesús nos está enseñando y y nos da este marco de entrada para la Semana Santa. Esta es la invitación, Domingo de Ramos, entrar con Jesús en Jerusalén para esa lucha, la lucha con uno mismo, pero la lucha por dar la vida por amor y así

13:12 poder resucitar a una vida nueva el domingo de resurrección. Por tanto, el domingo de Ramos, un día precioso. Ayer lo vivimos. Yo en la parroquia en la que estoy hicimos una hicimos una procesión con Jesús montado en el borriquillo y venía un montón de gente con los ramos, con las pavas. Entonces cantábamos el hosana y todos subiendo las ramas, los olivos, porque estamos recordando esa entrada de Jesús en Jerusalén y lo que iba a vivir. Entonces es muy bonito. Lo he colgado en Instagram, pues me hizo mucha gracia cómo es ese ese paso tan bonito, ¿no? De ya sabéis que en España hay muchísima costumbre de procesiones, de pasos y demás, ¿no? Entonces me encantó. Y yo iba acompañando en el monumento por las calles, decía, "Qué grande es el Señor, qué bonito estés pasando por aquí, te estamos aclamando." Y yo decía, "Señor, ven a salvarnos.

13:58 Señor, yo te necesito en mi vida. Tanta gente aquí te necesita. Ven a salvarnos. ¡Hosanna! Bendito el que viene nombre del Señor. Gracias que es mi salvador. Por tanto, aquí tenemos el Domingo de Ramos, la entrada. No me voy a detener más porque ya es suficiente y quiero poder en una hora hablar de toda la Semana Santa. Entonces hemos empezado el domingo de Ramos y luego tenemos tres días intermedios que es el lunes santo, el martes santo y el miércoles santo. Entonces voy a ir muy rápido. lunes santo, que sería hoy, digamos, leemos el pasaje del evangelio en el que Jesús va a Betania 6 días antes de la Pascua y María, la hermana de Marta y de Lázaro, le unge los pies con un perfume de nardo que era muy caro y eh se los enjuga con

14:45 su cabellera. Y este es un signo precioso. La teología que hay detrás es que se está María se está adelantando para embalsamar el cuerpo de Jesús que va a morir, que va a ser sepultado y por tanto está adelantando su sepultura. tiene un significado muy profundo y para mí el lunes santo es el día que para recordar que tú y yo como María también queremos gastar la vida por amor a Jesús. Y entonces hay un vais a ver que en esa conversación del evangelio de hoy, Jesús está en casa de de de Lázaro, de Marte, de María y entonces llega María con un frasco de perfume que costaría el sueldo de uno o dos meses de esa época. Y entonces ella

15:33 va a embalsamar el cuerpo de Jesús. Pero fijaros cómo lo hace. No, no echa una gotita y luego otra gotita para que por la lentitud del ofrecimiento viéramos lo grande de su acción, sino que lo rompe, lo lo destroza y le da todo el perfume a Jesús para manifestar así que gasta la vida. Y entonces aparece Judas, que es un personaje que el lunes, martes y miércoles santo aparece y Judas dice, "Pero este no se puede haber dedicado a los pobres." Y entonces San Juan en el evangelio dice, "No le importaban los pobres, es que era un ladrón. Era un ladrón." Y entonces dice, decía Fulton Shin, Judas que sabía el precio de todas las cosas y el valor de ninguna, no se

16:19 da cuenta del valor de esa acción que está haciendo esta mujer y que Jesús quiso recoger en el evangelio por la importancia que tiene. Le está preparando para su muerte. Por eso es un detalle precioso que Jesús en Betania es ungido, porque los judíos en esa época cuando alguien moría y era enterrado en el sepulcro tiraba, ¿no?, y rompían, ¿no?, el frascos de perfume nardo como que fuera embalsamado. Entonces, por tanto, el lunes santo nos encontramos este evangelio. Yo recomiendo una homilía de venerable fullon que se llama Wasting Your Life, gastar la vida para el día lunes santo. Me parece brutal meditando este evangelio. Número número dos, martes santo. Entonces, en el martes santo, voy a ir rápido, me vais a disculpar para intentar, bueno, generar esa inquietud,

17:07 pero para hacer como una visión completa la Semana Santa y luego ya cada uno podrá vivirla despacito, porque tenemos todos los días, ¿no? Martes Santos se lee el pasaje de la última cena de Juan X en el que Jesús dice que se turba y predice dos cosas que le rompan el corazón y y su pasión. Entonces, eh lo que hace es que predice dos cosas que le rompen el corazón y que va a sufrir la pasión. Las dos cosas que le rompen el corazón es la traición de Judas y predice las la negación de Pedro, las tres negaciones de Pedro. Entonces, el martes santo, en el fondo vemos ese corazón de Jesús que está turbado, que sufre la traición de un ser querido. Muchos autores y algunos e

17:52 artistas representan a Jesús a veces con una llaga en la mejilla por el beso de Judas, como que fue una de las grandes heridas que Jesús sufrió. Cuántas veces lo que más nos hace sufrir a nosotros pues es la traición o que nos falle un ser querido, ¿verdad? Todos somos criaturas, todos fallamos, ¿no? El único que no falla es Dios. Pero Jesús sufrió que su amigo de confianza, la roca, el príncipe de los apóstoles, le negara tres veces y que Judas le traicionara y le vendiera por 30 monedas de plata. Qué impresionante, ¿verdad?, que el Hijo de Dios fuera vendido por 30 monedas de plata. Pero bueno, en cualquier caso, estos son dos maneras de alejarse de Jesús, por la traición, por la negación, pero a la vez nos enseñan dos maneras de arrepentimiento, cómo tú y yo tenemos

18:38 que vivir la Semana Santa. Y entonces en Semana Santa se nos fomenta ver el amor de Jesús por nosotros y también el dolernos por nuestros pecados, una contrición, un arrepentimiento por nuestros pecados. Pero hay dos formas de arrepentirse. Está la forma de arrepentirse de Judas, que Judas se arrepiente con un temor a Dios, sin esperanza y acaba ahorcándose, suicidándose, como dice el evangelio. Y en cambio Pedro se arrepiente, pero es un dolor de amor por haber ofendido a su Señor, pero con esperanza de que puede ser resucitado con Cristo, que puede restaurar esa relación con Cristo. Y por tanto, tú y yo esta Semana Santa estamos llamados al arrepentimiento, a a

19:24 dolernos de nuestros pecados, que han llevado a Cristo a la cruz, ha pagado por nuestros pecados, pero el arrepentimiento y el dolor de amor lleno de esperanza. Sigo adelante para no me detendría mucho más, pero sigo adelante. El miércoles santo leemos eh en el evangelio de Mateo 26 leemos la traición de Judas por un lado y también leemos esa preparación de la cena de la Pascua, que Jesús manda a preparar la Pascua. Y aquí hay dos detalles. Uno, que Jesús dice, le preguntan, ¿dónde quieres que te preparemos la cena de la Pascua? Entonces, fíjate qué hermosísimo la liturgia. El miércoles nos está diciendo "Oye prepárate. ¿Te estás preparando interiormente para lo que vamos a vivir ahora, que es el trido pascual?

20:10 Prepárate interiormente. Prepara tu corazón, prepara tu casa, porque Jesús quiere vivir estos días contigo. Y por eso Jesús dice en también en el miércoles santo, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos. Y eso es lo que nos dice a nosotros, a cada uno de nosotros. Yo quiero celebrar esta Pascua en tu casa con mis discípulos. Jesús quiere vivir esta Pascua contigo y que se haga realidad en tu casa, en tu familia, en tu comunidad. Y por tanto, el miércoles es prepárate y preparemos la casa y nuestro corazón para vivir estos días santos. Y muchas veces llega la Semana Santa y a veces estamos pensando, ¿verdad? A veces la gente se va a vacaciones, a veces aprovechan para ir a

20:57 ver a gente de la familia. Fenomenal. Ahora que podamos prepararnos porque son los días más importantes del año para un cristiano. Por eso ahí termina el miércoles santo y ahora comienza el jueves santo, el viernes santo y el domingo de resurrección. ¿Cómo se estructura esto? Entonces, primero hago un paréntesis y es que el jueves santo eh se celebra la misa crismal, ¿vale? Antes de hablar del trído pascual se celebra la misa crismal. La misa crismal es la misa que se celebra el jueves santo o se puede trasladar a otro día, a veces hace el martes, el lunes, porque para no dejar en diócesis que los sacerdotes están muy dispersos, si la celebras el jueves, no llegarían a celebrar los oficios a su parroquia. Entonces a veces se sitúa otro día, pues

21:44 el martes, el lunes y demás. Entonces, Jes Santos se celebra la mesa crismal, que es la misa del obispo con su presbiterio. Y tiene tres detalles que voy a pasar muy rápido. El primero es que es la renovación de las promesas sacerdotales. Es el día que los sacerdotes renovamos nuestras promesas sacerdotales. Renovamos nuestra sacerdocio, nuestra entrega a Dios, ¿no? Que nos encanta ser sacerdotes y por tanto damos gracias a Dios también. Y yo doy gracias por los sacerdotes que Dios ha puesto en mi vida, que me han acercado a Jesús, me dieron el bautismo y me acercan a Jesús, Eucaristía, perdonan los pecados y me acercan a Dios. Por tanto, esto es lo primero. Lo segundo es que se bendicen los óleos y se consagra el santo crisma.

22:30 Entonces, hay una ceremonia muy bonita en el que se bendicen los óleos, el óleo de los catecúmenos y el óleo de los enfermos. Y luego se consagra el santo crisma, que es muy bonita la celebración, que es un crisma perfumado, que son los óleos y el crisma que vamos a utilizar en los sacramentos, eh, en todos los sacramentos. Por ejemplo, el bautismo se utiliza el los catecúmenos al principio y el santo crisma cuando ungimos al ya bautizado. En la confirmación se nos unge, ¿verdad?, con el santo crisma. Cuando nos ordenan sacerdotes nos ungen las manos, ¿verdad?, con el santo crisma. eh el óleo de los enfermos, paración de los enfermos. Entonces, tenemos esos óleos que tien un significado muy importante y luego se celebra la misa concelebrada que manifiesta esa comunión, esa unión de todos los sacerdotes con el obispo y

23:17 el obispo con todo el colegio episcopal y con el primus interpares, el primero entre entre los que son iguales, que es el Papa Francisco. Entonces, la unidad de la Iglesia. Esto es el jueves santo, la la misa crismal. Y ahora sí entro en el tribo pascual y son los tres días más importantes del año. Ahora, me parece muy importante ver esta preparación de la Semana Santa que es maravillosa, ¿no? Entonces, el trido pascual consiste en tres celebraciones principales. Entonces, la primera que es el jueves santo, se celebra lo que se llama la misa inchena domini, que es la misa de la cena del Señor. Y lo que hacemos es renovar la última cena del Señor con sus discípulos. Y entonces la liturgia consiste principalmente en que se narra,

24:04 se lee el evangelio de la última cena, el comienzo de Juan 13, en el que Jesús eh habla de me dice, "Y los amó hasta el extremo. Y los amó hasta el extremo. Y en esa mala estela extremo es ahí donde Jesús se inclina y lava los pies a sus discípulos, que es un poco la kénosis de la que habla San Pablo en Filipenses 2, que todo un Dios no solo se hace hombre y se humilla y se hace uno de nosotros, el todopoderoso, el eterno, el increado, se hace una criatura, se hace temporal y no solo eso, sino que además se hace uno de nosotros igual y además se inclina para lavarnos los pies y se hace un servidor, ese oficio que solo hacían los esclavos. Bueno, y esto Jesús lo hace

24:50 ese día y por tanto tenemos en la en el jueves santo vais a ver que la liturgia de la iglesia tiene como varias partes. La primera es la entrada con la liturgia de de la palabra que se la última cena, el principio. Luego hay un lavatorio de los pies y entonces se lava los pies a 12 personas generalmente como ese recuerdo del servicio de Jesús a sus discípulos, a sus apóstoles y que nos invita a nosotros a ser servidores y al servicio. Y luego está la liturgia eucarística en el que termina dando la comunión y luego después de dar la comunión se deja la reserva encima del altar y se hace una procesión hasta un lugar que es un tabernáculo, se llama

25:37 reserva. En España lo llamamos el monumento. Y entonces llevamos el santísimo en procesión en una procesión eucarística de adoración y en el que se queda reservado toda la noche hasta que damos la comunión el viernes santo. Y entonces la Iglesia nos aconseja dedicar dedicar algún tiempo a la adoración ante el santísimo sacramento. Llega el viernes santo y el viernes santo que el sacerdote se viste de rojo, es lo que es el viernes santo la pasión del Señor. Y según una antiquísima tradición, en este día no se celebra ningún sacramento más que la unción de enfermos y la penitencia, pero no se celebra ningún sacramento, porque lo que se celebra litúrgicamente es lo que se llama la celebración de la pasión del Señor. Eso es lo que se celebra. Generalmente a las

26:24 3 de la tarde o aproximadamente a las 3 de la tarde vamos todos a la iglesia para celebrar la pasión del Señor. Y tiene tres partes. La primera parte que es la entrada y la liturgia a la palabra que es que el sacerdote entra con la iglesia en silencio y lo primero que hace es muy bonito, ¿no? Que cuando llega delante del altar se postra en el suelo y se queda en silencio. Y así comienza el viernes santo. Y adás recordamos que los sacerdotes el día de nuestra ordenación nos postramos, ¿no?, en el suelo. Y se dice, "Me postré consciente de mi nada y me levanté siendo sacerdote." Bueno, nosotros nos postramos también ese día delante de de del crucificado. Del crucificado. Y por tanto tenemos la

27:11 liturgia de la palabra. No hay misa, simplemente es la celebración de la pasión del Señor. Se lee y luego después de esto hay una homilía breve y se hace la oración universal, que son unas oraciones que se hacen pidiendo por todo el mundo y por muchas y por muchas necesidades. Después de la liturgia de la palabra, lo que viene es la adoración de la cruz. Y entonces vais a ver que el sacerdote trae una cruz que está tapada por una tela que suele ser morada y entonces trae la y va trayendo la cruz desde desde el final del templo y la pone en alto. Y la pone en alto y va y se para y dice, "Mirad el árbol de la cruz, eh, la que tuvo clavada la salvación del mundo." Y lo vas cantando la iglesia en silencio y vas acercándote

27:57 al altar. Entonces, sujetas la cruz en alto. A mí me encanta. Y di y adás se canta, se dice, "Mirad el árbol de la cruz, la en la que estuvo clavada la salvación del mundo, venid a adorarla." Y entonces se acerca, ¿no? Entonces, ¿qué se hace? Se pone la cruz, el sacerdote la sujeta y vienen todas las personas a hacer un acto de adoración a la cruz, recordando que no amamos la cruz por sí misma, no somos masoquistas, amamos la cruz porque está el Señor en la cruz, porque está Cristo en la cruz y por eso venimos a adorar la cruz de Cristo y al crucificado, nuestro Salvador. Y la gente viene y la gente va

28:47 meditando sobre la pasión y luego después de la adoración de la cruz es el rito de la sagrada comunión. Entonces, yo una invitación que te hago es que el viernes santo meditamos especialmente la pasión y muerte de Cristo. Y yo creo que que me gustaría destacar tres ideas fundamentales, que es la pasión de Cristo. La primera es que estamos contemplando y meditando la mayor demostración de amor de la historia. Yo la primera vez que vi la película de La Pasión de Cristo en Mel Gibson hace años, que fui al cine con mi familia, me dio me dio como mucha vergüenza estar ahí porque no paré de llorar porque lo que y lo que acabo de ver la mayor demostración de amor del mundo y yo no soy de ponerme a llorar en

29:33 cualquier lugar y me pareció algo tan íntimo, tan vulnerable, tan personal porque como decía Fultonin, hay una conexión entre mis pecados y el calvario y entonces ver esa demostración de amor de Jesús me impresiona. Entonces, lo contemplo para ver cuánto me ama Jesús y recordar su amor por mí. Entonces, esa es como la primera, ¿no? Y él paga el precio por nuestros pecados y demuestra su amor y por tanto nos inflama el corazón. Decía Santo Tomás que nada inflama tanto el corazón de los hombres de amor que meditar la pasión de Cristo. Si quiere, decía el venable Fulton Sinin, si quieres saber qué tipo de persona tienes delante, hazte dos preguntas. No le preguntes cuánto cuánto dinero tiene, cuántas posesiones,

30:19 cuántas capacidades, no. Pregúntale cuánto está dispuesto a sufrir y a sacrificarse por las personas que ama. Dice, y decía Fultonin, "Y entonces me hago una idea del tipo de persona que tengo delante. Nosotros tenemos un Dios que murió en la cruz, el crucificado. Y tenemos la cruz en todas partes porque lo que nos demuestra es lo mucho que nos ama." Como decía San Pablo en Gálatas 2:20, "Porque me amó y se entregó por mí." Esto lo hizo por mí. Es una aplicación personal de la cruz. Y por tanto, esta es la primera idea, la pasión. La segunda es que también nos hace descubrir el sentido del sufrimiento, que Dios no quiso el sufrimiento, lo permitió y cómo nosotros le podemos dar un sentido. Porque el sufrimiento, como decía Madre Teresa Calcuta, es una oportunidad para un amor más grande y

31:05 para corredimir el mundo con Cristo. Y en tercer lugar, la cruz nos da un ejemplo de cómo vivir dando la vida por amor. Y es ese grano de trigo que cae en tierra y mura, ese perder la vida para encontrarla. Y por eso el viernes santo, además yo os quería invitar algo muy particular que creo que ayuda mucho el viernes santo y es que cuando tú vayas a los oficios, que es el trído pascual el viernes santo, cuando vayas caminando a adorar la cruz, yo te digo, ponle nombre a tu cruz para que puedas abrazarla con Cristo y ofrecerla por la salvación del mundo. Y entonces el viernes santo es ponle nombre a tu cruz. A lo mejor es el

31:51 carácter de una persona con la que vivo, a lo mejor es un trabajo que me cuesta, a lo mejor es una enfermedad que me cuesta aceptar, a lo mejor mi cruz es el nombre de una persona concreta, a lo mejor es una herida del pasado que no consigo superar, a lo mejor mi cruz es la muerte de un ser querido que me que que que me hace sufrir o una tribulación, un desamor, un fracaso profesional. No lo sé, ponle nombre a tu un desprecio, no lo sé. Pon ponle nombre a tu cruz. para que tú hoy poniéndole un nombre digas, "Señor, no voy a arrastrar mi cruz. No voy a dejar que destrocen mi vida y la vida de los que tenga alrededor. No voy a dejar que la cruz me llene de resentimiento o de odio, sino que contigo la voy a abrazar." Y cuando vayas de camino a adorar la cruz, ponle

32:37 nombre a tu cruz y besa la cruz de Cristo y a la vez besa tu propia cruz porque es camino de salvación. Por tanto, el viernes santo es un viernes es es un día muy importante en el que nosotros nos vamos acercando. Y el viernes santo, ¿no? A las 3 de la tarde es la hora en la que se murió Jesús. Yo adás suelo rezar el la coronilla de la Divina Misericordia, ¿no? Y entonces el el viernes santo después de la celebración de la pasión del Señor, que hemos leído la pasión, la oración universal, la adoración de la cruz y hemos recibido la comunión que está reservada en el monumento o en el tabernáculo desde el jueves santo, ¿vale? Termina todo con el templo todo desnudo, se quita todo. Nos quedamos tristes viendo ese momento de tristeza porque Cristo ha muerto por nosotros.

33:23 Así trataron al Hijo de Dios, pero expectantes y esperando. Y por eso el viernes santo generalmente por la tarde se reza el Viacrucis. Yo aquí nosotros sacamos un Viacrucis. Escribí como porque me encanta el Viacrucis, un librito que lo tenéis también en en Kindle y lo tenéis en que que vamos y luego os lo iba a poner por si alguien lo quiere de el viernes santo y está en vídeo para aplicar cada estación del viacrucis, como decía madre Teresa Calcuta, aplicar cada estación a tu propia vida y entonces el viernes santo es ir acompañando al Señor, meditando la pasión y dejar dejando que su amor por nosotros nos vaya enamorando, transformando y preparando para lo que tiene que venir. Y entonces el viernes santo, la verdad es que son sensaciones

34:09 muy extrañas, ¿no? Porque te acuestas, bueno, por lo menos yo, ¿no? Te acuestas una sensación extraña, no ha habido misa, pero ha habido celebración del Señor. Hemos tenemos el corazón a flor de piel, ¿no? Hemos estado leyendo esta historia que es tremenda, la cruz de Cristo. Hace poco leía en un historiador que recomendaba Bishop Barron, que se llama Tom Holland, que no es cristiano, y él contaba en su libro, leí un libro que se llama Dominion, ¿no? Y él dice que la cruz era tan fuerte, este invento de los persas perfeccionado por los romanos que era tan salvaje, me dice, era tan fuerte en los primeros siglos que no se representa a Cristo crucificado hasta el siglo IIV, pero en el siglo se le representa coronado y sin sufrir. Ahora, no es hasta el siglo, es

34:56 que no me acuerdo si es 10 o 12, ahora tengo mis dudas, en el que se empieza a representar a un Cristo sufriente. tan fuerte durante más de 10 siglos la cruz que no nos atrevíamos a representarlo. Ahora tenemos cruces en todas partes, presiden nuestras iglesias, nuestras casas, ¿verdad? Yo tengo siempre una cruz conmigo, aquí tengo varias cruces, aquí detrás otra. ¿Por qué? Porque nos está recordando la muerte de Cristo y su amor por mí. Y por eso sí me da vergüenza la cruz y y odio la cruz, pero a la vez me enamora la cruz y beso la cruz de Cristo. Por tanto, el viernes santo rezamos el Viacrucis y el viernes santo es un es un día de ayuno y abstinencia carne, ¿vale? Entonces, ¿qué sucede? Termina el

35:41 viernes santo y aparece el día siguiente el sábado santo. El sábado santo es el día en el que la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor esperando su resurrección. Este es el día y es una mañana fría, es una mañana distinta a otras, es una mañana de soledad. Tanto es así que en muchos lugares el sábado santo se reza a veces los laudes, el oficio de lecturas, pero hay una tradición en la iglesia muy bonita del sábado santo, que es la meditación de la soledad de María. La soledad de María. ¿Y en qué consiste la soledad de María? es acompañar a nuestra madre santísima junto al sepulcro de su hijo. Y entonces

36:27 es es muy fuerte esta meditación. Yo la he hecho muchas veces y me ayuda y me encanta y es con todo el templo desnud el incluso el el altar sin ningún mantel ni velas ni nada se pone el cuerpo inerte yente de Jesús y entonces a veces se representa un sepulcro. Entonces se hace una meditación de acompañar a María junto al sepulcro. Tenemos el corazón pues muy impactado, ¿no? Muy sensible por lo que hemos vivido. Y entonces eh junto a María nos enfrentamos y aprendemos de ella a cómo vivir los momentos de sufrimiento, de tribulación y de muerte en nuestra vida. Y con María aprendemos a que cuando sucedan estas

37:14 cosas estas injusticias, no nos llenemos de resentimiento, de amargura o deseos de venganza, sino que aprendamos de María a responder con misericordia, con pasión, con esperanza y con caridad. Entonces es un es un momento importantísimo. Frente a una injusticia nos da tristeza y la tristeza muchas veces se convierte en odio y te envenena el corazón. Yo muchas veces me imagino a María cuando cuando bajan a Jesús de la cruz, lo depositan en manos de María el cuerpo de Jesús tan llagado, tan destrozado. Y cómo María le llevaría al sepulcro y diría, "¿Qué han hecho con mi hijo?" Como dice el evangelio, el que todo ha hecho bien, ¿cómo te han

38:01 tratado? Y muchas veces vosotras lo sabéis mejor que yo, ¿no? Las que sois madres, muchas veces se sufre más cuando es el sufrimiento de un hijo que que el propio sufrimiento de la madre. Yo ha habido madres que que me han podido contar tantos sufrimientos en su vida y me dicen, "Lo que más me hace sufrir pues es que mi hijo está en la cárcel, que mi hijo está en las drogas, que mi hijo ha tenido un problema matrimonial, pero es no es tanto nuestro sufrimiento, sino el sufrimiento de los tuyos, especialmente tus hijos. María sufre esto. Entonces te pones junto a María y entonces esta meditación de la soledad de María es aprender de ella a enfrentarte a tus miedos. Porque la tú la la palabra

38:47 última que llena de miedo a la historia de humanidad es tumba, es sepulcro, es muerte porque no tenía solución. Y entonces como con María uno medita, se va junto al sepulcro, yo invito a la gente a tocar el frío mármol o la fría roca del sepulcro de la tumba de Jesús y ahí enfrentarse a sus miedos y dejarlos en el sepulcro y aprender de María a vivirlos con esperanza y a vivir la muerte y la tumba con esperanza. Porque en el corazón de María solo había unas palabras de Jesús que repetían y la tía en su corazón, que era, "A los tres días resucitaré." Y por tanto es el momento

39:34 de esperanza, de superar nuestros vencer nuestros miedos con la esperanza de la resurrección. También María es la que nos enseña a responder con serenidad a las injusticias, a los sufrimientos y a la muerte. y que el día de la muerte de un ser querido, pues no estemos llorando en la esquina, desconsolados, hundidos, sino que a pesar de las lágrimas podamos estar consolando a los demás. Y es lo que nos enseña la tercera lección de María junto al sepulcro. Y es que en medio del dolor y del sufrimiento, María encuentra un motivo por el que levantarse y es el cuidar de los discípulos, de esa primitiva comunidad que Jesús había

40:20 establecido. Y por tanto es el día para preguntarte, si tú sufres, has pasado injusticias, pero ¿quién ha puesto eh qué persona ha puesto Dios en tu vida para que cuides? ¿Quién hay en tu vida que tú tienes que cuidar? Y eso te da un sentido y te hace superar tus sufrimientos y la muerte. Y con todo esto, el sábado por la mañana nos quedamos junto al sepulcro y junto a María, la Virgen Dolorosa, expectantes, porque se viene el momento grande y es que el sábado por la noche ya comenzamos a vivir el tiempo de Pascua y se viene el domingo de la resurrección del Señor. Pero como no queremos esperar el domingo, ya el el por la noche celebramos la vigilia pascual en la

41:07 noche santa, que es la mayor y la más noble de todas las solemnidades. Y entonces el el sábado por la noche suele ser a las 12 de la noche, se puede adelantar por motivos pastorales, a las 11, a las 10, etcétera. Y entonces la vigilia pascual lo que viene es a celebrar si que Cristo ha muerto, que ha sufrido, pero ha resucitado y lo ha hecho todo nuevo. Y entonces el domingo de resurrección comienza con la sagrada vigilia pascual de la noche santa. se celebra por la noche. Hay muchas personas que no conocen esta celebración, que es la misa por excelencia del año y es la que se celebra por la noche. Es una misa larga pero espectacular en la que comienza con un lucernario, se enciende un fuego a a a afuera del templo, a veces en el atrio

41:54 un poquito más apartado. Se enciende el se bendice el cirio y se enciende el cirio como que es la luz de Cristo y entras en el templo con todo apagado y solo está la luz del cirio porque Jesús es la luz del mundo y vas entrando diciendo, "Luz de Cristo, luz de Cristo. Demos gracias a Dios." Y la gente va encendiendo sus velas y se va encendiendo el templo porque es la luz de Cristo que se está extendiendo en su resurrección y hay una procesión. Y entonces en ese momento se canta el pregón pascual. Y el pregón pascual es un canto de alabanza, de acción de gracias y y de adoración al Señor, porque sí, a pesar de todo lo que ha sucedido, su amor es más grande. Y en el centro de todo se canta y se dice,

42:40 "Félix culpa, feliz pecado que mereció tan gran redentor." Y lo que se recuerda es toda la historia de salvación y y y se llega a decir feliz pecado original que causó el sufrimiento, la muerte, las guerras, los campos de concentración, el drama del aborto, todo eso lo causó el pecado original y llegamos a decir feliz pecado que mereció descubrir a un Dios tan grande y a un salvador como Jesucristo. Es una barbaridad lo que cantamos, pero sobre todo es reconocer la grandeza del amor de Jesucristo por nosotros que lo hace todo nuevo. Por tanto, tenemos el el lucernario, la la ceremonia de la luz con la procesión y el pregón pascual. Luego tenemos la liturgia, la palabra. Se leen siete lecturas con salmos y una oración, la

43:26 epístola de San Pablo y el evangelio. Y es Se leen todas las lecturas, bueno, se pueden quitar algunas, pero yo siempre leo todas. y en el que se hace un recorrido de los momentos más importantes de la historia de salvación. Queremos recordar lo esencial. Y entonces, y terminamos leyendo uno de los episodios de la resurrección del Señor. Por tanto, tenemos la liturgia a la palabra que se medita. Cada lectura tiene para una hora solo para hablar y no, obviamente no voy a hacer ahora, no, pero es brillante, es maravilloso. Luego es la liturgia bautismal y ese día se suelen bautizar a los adultos que han hecho el rito del catecumado de adultos de iniciación cristiana. Entonces, ese es el día que se suele bautizar a los adultos y es se bendice el agua de la pila bautismal con

44:12 el cirio que se sumerge tres veces y demás y se y se bautiza y luego se celebra la liturgia eucarística con toda la solemnidad del mundo y terminamos celebrando y dando gracias a Dios porque Cristo sí ha muerto pero ha resucitado. Y lo que queremos es vivir el misterio pascual. La Semana Santa es acompañar a Jesús en todo este proceso. Y nos vamos en hay tradición de comer el cordero pascual. Yo le digo, por la noche hará un buen cordero se come como católicos y se celebra. ¿Por qué? Porque no hay ningún motivo tanta alegría como la resurrección de Jesucristo, que él es vencedor. Y por eso toda la Semana Santa la meditamos y contemplamos. Se se hizo

44:57 así técnicamente, ¿no?, en teología, con perspectiva pascual, es decir, sabiendo que ya somos victoriosos, sabiendo que Jesús va a resucitar. Entonces, lo miramos todo con ojos de victoria y de resurrección. El que más, yo creo el que más se significa de esta manera es San Juan, que le presenta como un rey desde la cruz, pero porque es vencedor y lo ha hecho todo nuevo. Y luego se continúa el domingo con la misa del domingo de resurrección, que es una misa de domingo, pero más solemne, pero no tiene toda esa la la parte del lucernario, la liturgia del pregón pascual, etcétera, ni la liturgia bautismal. Muchas veces hay personas que no conocen la vigilia pascual, católicos que a lo mejor van a misa el domingo y bueno, pues toca

45:43 domingo de resurrección, pero es vigilia pascual. Incluso a veces yo me ha tocado en alguna parroquia venir una señora el sábado santo decir, "Pero hoy no hay misa." "Pero padre, ¿cómo que no hay misa?" Y le digo, "Pero hoy es sábado santo. Hoy no hay hoy hay la vigilia pascual. Hoy es la vigilia pascual por la noche. Claro que no hay misa de de víspera a las 7, sino es por la noche, ¿no? Porque es la gran celebración de las celebraciones litúrgicas. Y luego el domingo están estas misas y se celebra la octava de Pascua, que son 8 días que se celebra como un gran domingo de Pascua, como un solo domingo. Y así comienza el tiempo de la Pascua de Resurrección. Y el siguiente domingo es mi domingo favorito, que es el domingo de la Divina Misericordia. Y aquí yo ya me detengo porque si no

46:31 estaríamos hablando de tod de todos los días litúrgicos. Solo quería destacar una idea y es cómo creo que podemos vivir la Semana Santa y es participar del misterio pascual de Cristo. ¿Qué significa esto? Participar de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo quiere decir que quiero renovar ese acto de amor de Cristo que lo hace todo nuevo, pero a la vez yo quiero morir a mí mismo para resucitar con Cristo una vida nueva el domingo de resurrección. Esto es lo que se llama esa participación. Yo no sé si he contado aquí, pero hace años eh estaba en en una misión en Nicaragua y me tocaba ir a a dar la comunión a enfermos y entonces yo llevaba un evangelio, llevaba llevaba la comunión. Entonces fui a una casa en el

47:17 que en el que había una mujer enferma con cáncer, llevaba la comunión y su hermano estaba ahí lejos y muchas veces lo que sucede que frente al sufrimiento te acercas mucho a Dios o te alejas mucho de Dios, ¿no? Pero no te quedas igual. y su hermano me miraba así como de una forma un poco extraña y entonces yo le dije, "Bueno, ¿y tú cómo estás?" "Bueno, aquí estoy, padre." Y entonces le digo, "¿Y tú no rezas?" Me dice, "Yo no, yo no, yo no sé qué hacer." Y le digo, "Pero, pero no quieres estar cerca a Dios." Dice, "Sí, pero ¿cómo puedo hacer?" Y le digo, "Bueno, pues si quieres estar cerca de Dios, conoce a Dios." Entonces le dejé un evangelio. Le dije, "Toma, te dejo mi evangelio." Entonces me dice, "Vale y le digo, la próxima semana hablamos." Entonces cuando volví la próxima semana vi que fui a atender a su hermana que estaba

48:03 enfermita, entonces le vi que decía, le vi con el evangelio en la mano, así que lo movía y le dije, "Bueno, ¿y tú qué has leído?" Y me dice, "Sí, padre, he leído, he leído." Digo, "Bueno, ¿y qué tal?" y me dice, "Impresionante este Jesús, impresionante la vida de Jesús." Y le digo, "Bueno, ¿y qué conclusión has sacado a leer el evangelio?" Y entonces él se quedó pensando y me dijo, "He sacado la conclusión de que Dios está empeñado en matarme." Y entonces yo le miré y le dije, "¿Cómo? ¿Cómo que Dios está empeñado en matarte?" Dice, "No entendía nada." Dije, "Esto no me han preparado en el seminario para esto. ¿Cómo que Dios está empeñado en matarte?" Yo cuando leo el evangelio lo que pienso es, "Qué grande es Jesús, qué sabiduría, qué amor a los pobres, cuánto es amor por nosotros que dio su vida en la cruz

48:50 y cómo lo hizo todo nuevo. No se me enamoro de Jesucristo, qué bueno es Dios." Me dice, "No, no, padre, no", me dice, "Está clarísimo, Jesús lo dice en el evangelio. Dice, "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y me siga." Dice, "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no puede dar fruto. El que pierda su vida por mí, la salvará." Está clarísimo. Dios quiere matarme. Y dije, este tipo me ha citado tres veces el evangelio. Y entonces se quedó pensando y me dijo, "Sí, es que Jesús está empeñado en matar mi egoísmo, en matar mi lujuria, en matar mi soberbia, en matar mi vanidad. Jesús quiere que yo muera mi hombre viejo, como diría San Pablo, para que pueda resucitar con él a

49:38 una vida nueva de amor, de entrega, de gozo, de esperanza. Y por eso había algún seminarista, amigo mío, me acuerdo brasileño, que me decía, "¿Por qué todo el día hablamos de morir, de morir?" Digo, "Bueno, morir para resucitar. Queremos participar de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Y por tanto, tú y yo esta Semana Santa que podamos entrar ya este domingo de Ramos que hemos que hemos pasado, entrar en el trído pascual y decir, "Jesús, yo abrazo mi cruz. Ponle nombre a tu cruz y yo quiero morir hoy conmigo a mi pecado, mi hombre viejo, porque deseo resucitar contigo a una vida nueva de amor, de entrega y así participar de la naturaleza divina, como diría San Pedro. Así que bueno, esto es un recorrido, una

50:26 hora completita de la Semana Santa que he preparado con mucho cariño para vosotros porque me parece unos días muy especiales y espero que podáis vivir pues cada cada ceremonia, participar de los ritos litúrgicos, pero bien metidos en lo que significa cada celebración y acompañando a Jesús M.

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