0:00 Pero Dios espera que tú irradies a Jesús, que tú lo mires cara a cara, que tú lo busques y seas un espejo de su gloria. Eso es lo que él está esperando. ¿Qué están viendo en ti? Wesley decía, "Ardan en fuego para Dios y los hombres vendrán para verte arder." Aleluya. Gracias, Señor. Amén. Amén. Tenemos un coro para hacer juntos una oración, una vasija nueva para Jesús. Aleluya. Segunda carta de Corintios, capítulo 3 y en el versículo 18.
0:49 Voy a leerlo en dos versiones. Aquí en la la pantalla está en una que que voy a usar, pero dice, "Por tanto, nosotros todos mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen como por el espíritu del Señor." Pero voy a leérselos ahora en la nueva versión internacional. Dice así el texto bíblico, así todos nosotros, ¿dónde están todos? Aleluya. Hablándole a los creyentes. Así todos nosotros que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria
1:35 del Señor. Somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor que es el Espíritu. Amén. Y amén. Aleluya. Reflejamos como en un espejo la gloria del Señor. Aleluya. Aleluya. Una frase muy singular de Charles Purion, ese avivador inglés, decía "Necesitamos hombres ardiendo al rojo vivo." Aleluya. Que irradien el fuego
2:23 con tan intenso calor que no podamos siquiera acercarnos sin sentir que nuestros corazones se están quemando. Hombres impulsados por la omnipotencia. Aleluya. Cuando te acerques hagan que tu corazón arda de pasión por Jesús. Yo creo que Charles Spurun estaba inspirado o o tomó esa frase de lo que le sucedió a Moisés cuando bajó del monte con las tablas de la ley. La escritura dice que él descendía del monte con las tablas de la ley en su
3:09 mano. Traía la palabra en su mano y al descender del monte no sabía que la piel de su rostro resplandecía después de que hubo hablado con Dios. Él venía con la palabra y acababa de hablar con Dios y su rostro reflejaba la gloria de Dios. Amén. El pueblo venía para mirarlo y venía para escucharlo. Yo creo que eso fue lo que inspiró a Spurion para decir que necesitamos hombres que ardiendo al rojo vivo, que irradien el fuego con tan intenso calor,
3:54 que no podamos siquiera acercarnos sin sentir que nuestros corazones se están quemando. Eso es lo que necesita la iglesia del Señor hoy. Aleluya. Aleluya. Venían a él porque reflejaba la gloria de Dios. Como en un espejo, él estaba mirando al Señor, pero él reflejaba la gloria de quien miraba. Es por eso que también la gente seguía a David. Yo yo eh entiendo en mi espíritu que la unción es un refugio.
4:39 Cuando hay alguien ungido, ponerse bajo esa sombrilla es es un escudo. David cuando vino al campo de batalla, en el campo de Ela, y vio a este gigante como amedrentaba y amenazaba al pueblo de Dios, sus palabras fueron diferentes. Dice que él decía, "¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo y quitare el oprobio de Israel? Porque, ¿quién es este incircunciso filisteo para que provoque los escuadrones del Dios viviente?" Así que yo veo dos reflejos. Uno, el pueblo diciendo cómo era Goliat.
5:27 Es increíble que hasta describen no solo su altura, sino el peso de su casco, su lanza, su malla, todo. Hay una descripción detallada con con centímetros acerca de este gigante, porque eso era lo que ellos estaban viendo. Pero David, que la pasaba adorando a Dios, veía al Dios omnipotente. Ellos veían al gigante, pero él veía a Dios. Así que cuando él vio al gigante, él no lo vio como un gigante, él lo vio como un miserable, incircunciso enemigo del pueblo de Dios. Aleluya. ¿Quién es este para que desafíe los escuadrones
6:13 del Dios viviente? Aleluya. Hablaba diferente, reflejaba la gloria de Dios. Y de eso es que quiero hablarles, espejos de su gloria. Eso era David. Lo seguían que reflejaba esa gloria. Se fue formando un ejército. La gente lo buscaba. De todas partes se unían hasta hacerse ejército como ejército de Dios. Juan Bautista dice la escritura que miles venían. La gente venía, dice el texto bíblico, bautizaba Juan en el desierto y predicaba y salía a él de toda provincia
7:01 de Judea y todos los de Jerusalén y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. Venían todos. ¿Por qué venían a él? Porque este hombre fue lleno del Espíritu Santo en el vientre de su madre y creció apartado. Dice, estaba en lugares apartados. No es que fuera en sí un ermitaño, sino que eran los tiempos en que buscaba a Dios, en que tenía esa intimidad con Dios, a solas con Dios. Y cuando venía y predicaba, reflejaba la gloria. Jesús dijo, "Vosotros vení se se refugian bajo ese fuego de Juan." Había un fuego
7:49 maravilloso. Eso es lo que dice el evangelio de Juan. Dice, "Él era antorcha que ardía y alumbraba y vosotros quisiste regocijaros por un tiempo bajo su luz." Esa que irradia la gloria hace que la gente venga y los escuche y sus corazones se queman de pasión por el Señor. Esos son los hombres que necesitamos. Es Eliseo. Eliseo era siervo de Elías y era parte de los profetas, pero era uno más entre ellos y no había nada singular en él sino hasta el día en que el segundo libro de
8:35 Reyes y capítulo 2 dice que el Espíritu de Dios vino, descendió sobre Eliseo, el espíritu que había estado en Elías. Y cuando los profetas vieron que el Espíritu Santo había venido sobre Eliseo, vinieron y se postraron, se pusieron bajo su cobertura porque es alguien que está irradiando la gloria, es alguien que ve la gloria y es como un espejo que tú puedes ver en él la gloria. Y lo fue tan impresionante el ministerio de él que hubo una multiplicación de profetas. de de hijos de Dios, de buscadores. La escritura dice que los hijos de los profetas vinieron a Eliseo y le dijeron,
9:20 "He aquí que el lugar en que moramos contigo nos es estrecho." O sea, había crecido tanto que ya no cabía. Eso es lo que yo oro, que pase en todas las iglesias en América Latina, que crezcan y no sirvan las templos ya no sirvan. Toca buscar grandes auditorios, grandes escenarios por causa de la gloria. Aleluya. Por la gloria de Dios se multiplicaron y ya no cabían. Aleluya. Él pasaba por Sunem y la Biblia dice que la tsunamita habló a su marido y le dijo, le dijo, "E aquí ahora yo entiendo que este que siempre que pasa por nuestra casa es un varón santo de Dios y radiaba la gloria." ¿Me están entendiendo lo que representa
10:07 esto? Naamán supo que él era profeta. El rey hablaba de sus milagros. Aún muriendo el rey Joas vino a buscarlo para que pedir oración de este hombre de Dios que reflejaba al Señor. Jesús mismo es un ejemplo. Él dijo, "El que me ha visto a mí ha visto al Padre." Yo me pregunto, ¿qué ve la gente cuando ve la iglesia? ¿Deberían ver a Jesús, cuando tú ves a Jesús, ves al Padre? Cuando la gente ve la iglesia, deberían ver a Jesús. Somos el cuerpo de Cristo.
10:55 Pero mi pregunta, ¿ven a Jesús o ven un grupo religioso, un grupo fanático? ¿Qué ven cuando ven hacia el interior de las iglesias? Están viendo a Jesús cuando ven a tu familia, cuando te ven a ti. Cuando los apóstoles hablaron al concilio de Jerusalén, dice que se notaba que habían estado con Jesús. Aún el día de la que lo aprezaron a Pedro lo descubrieron no solo porque lo vieron en el huerto, sino que decían,
11:43 "Su manera de hablar es como la de ellos." Reflejan la gloria. Eso es lo que Dios espera de nosotros. Esteban fue difamado, fue el primer mártir de la era cristiana y él fue difamado, que él estaba blasfemando contra Moisés y cuando vino el concilio y todos le miraban, dice que su rostro era como el de un ángel. No importa lo que digan de ti cuando te vean, digan, "No, no es posible, él no es así. Él refleja la gloria de Dios." Aleluya. Amén. Cuando uno lee la historia de los padres de la iglesia, uno entiende que
12:30 fueron efectivos en su misión porque reflejaban la gloria. Antonio Abad, que es el padre del Monacato, la gente venía no solo por los milagros, resurrecciones y sanidades que habían, sino venían hasta un mes caminando para poder escucharlo, predicar. Eso es alguien que refleja la gloria. espejos de la gloria de Dios. Jerónimo Sabonarola, prereformador en el siglo XV, predicaba contra el pecado, la maldad. La gente reunía los libros de hechicería y de vanidades y creaban grandes montañas hasta de 20 m y las quemaban y la gente volviéndose al Señor, los ricos
13:16 ayudando a los pobres, eh todos tratando de de vivir una vida cristiana. Y dicen que en ocasiones cuando él estaba predicando quedaba en un éxtasis que duraba hasta 5 horas y su rostro resplandeciente. Todos sabían él está viendo al Señor. 5 horas y no se iban porque veían la gloria de Dios en el rostro de este hombre. Charles Finny, que es conocido como el padre de los avivamientos, no solo era en el púlpito. Un día entró a una fábrica de de hilos que estaba de tejido. Él entró a ese lugar y una joven lo reconoció que era
14:01 el predicador y apenas lo vio comenzó a temblar y él se acercó un poco más y ella ya no pudo seguir temblando solamente, sino que se soltó a llorar. Y luego la joven de al lado y la otra y la otra. Y ese mismo día tuvo que el dueño de la fábrica parar la producción porque dijo, "Es necesario atender primero la fe." 500 se convirtieron ese día en esa fábrica. En una semana 3,000 se convirtieron y se plantaron dos megaiglesias en aquel entonces. Amén. Eso es eso es lo que lo que quiero decirles ahora cuando les digo que irradien, que no podamos siquiera
14:48 acercarnos a ellos sin sentir que nos estamos quemando en nuestros corazones. Nosotros vimos cuando comenzó este avivamiento, jamás nos imaginamos esto. Nadie venía y eso pues debería hablarlo en 8 días que es el aniversario, pero nadie venía. Eso eran los servicios más tristes los miércoles. El domingo por lo menos sí habían un grupo cuando se llenaba eran 70, pero los miércoles que era la segunda reunión esperaba uno a 7:30, no llegaba nadie, se iba uno al frente, se tomaba un café esperando. Ya un cuarto para las 8, pues ya empecemos y empezaba por ahí a llegar uno y otro y el día de más asistencia eran 15. Pero una vez que el Espíritu Santo tocó mi vida y empecé a sumergirme en esa
15:35 presencia de Dios, esos tres meses, cuando hablé a la iglesia, lo que estaba pasando fue como una explosión, fue algo maravilloso. La gente estaba llorando, quebrantada, pero a los 8 días no cabían las personas en ese local. Y yo me acuerdo muy bien, me acuerdo que que la gente se empinaba, aunque el salón era pequeño, pero desde afuera se empinaban para tratar de vernos y y escuchar la palabra. Y uno dice, "Esto es posible. Dios quiere esto, que que seamos personas llenas del fuego del Espíritu Santo, que la gente no pueda resistir, sino que cuando hable contigo su corazón comience a arder por Jesucristo. Esa es la palabra de hoy. Así todos
16:21 nosotros que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, espejos de su gloria. por el Espíritu Santo, espejos de su gloria. Dirás, "¿Cómo hago? ¿Qué tengo que hacer?" Bueno, yo tomo los modelos bíblicos. Moisés bajaba con la palabra, iba y recibía la palabra de Dios y bajaba con el rostro resplandeciente. Qué bueno que la familia ve al papá que toma su Biblia y va y se encierra en una habitación y pasa allí una hora orando, leyendo y adorando. Y cuando sale su rostro es resplandeciente, alegre, lleno
17:06 de gozo y de bendición, que contagia a sus hijos del deseo de entrar a ese mismo cuarto. Aleluya. Daniel, dice la escritura, oraba tres veces al día. Por eso los hombres sabían, este es un hombre de Dios que tiene el Espíritu Santo. Son nuestros modelos. David dice, dice el el salmo, tarde y mañana y en mediodía oraré y clamaré y oirás mi voz. Todo el tiempo él buscaba al Señor. Él no entraba de pronto con la escritura, entraba con el arpa. Así que yo les digo, cuando entren al lugar secreto,
17:53 lléven, no se si metan solo a orar, orar, orar, orar. Entren la palabra de Dios, porque eso es un diálogo con Dios. Y entren con música de adoración. Adóenlo, exáltenlo, búsquenlo. Es el tiempo de intimidad con Dios. Cuando salgas, saldrás transformado. Todos mis problemas se resuelven siempre en el lugar secreto. Puedo entrar con una montaña de cargas, de aflicciones y noticias. Ustedes no tienen idea cómo el me borbandea todo el tiempo, pero entro al secreto hasta que encuentro la respuesta y salgo, ah, con la victoria en mis manos. He visto los ojos del rey. Aleluya, aleluya,
18:39 aleluya. Eso decía Elías. Vive Jehová en cuya presencia estoy. Oh Isaías, con mi alma te he deseado en la noche y entre tanto dura el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte. Eso es lo que tienes que hacer, caminar con él. Cuando tú caminas con él, el espíritu hace esa transformación. Es lo que dice el texto. Él hace esa transformación. Tú caminas con él, hablas con él, le adoras a él y comienzas a parecerte a él cada día más. Cada día más. Y entonces cuando tú hablas y así como él te habló y tu
19:24 corazón comenzó a arder, así espera Dios que tú al hablar a otros el corazón de ellos arda. Mi pregunta es, ¿qué están viendo en ti? Porque hay uno que se acerca y uno dice, "Ay, este nos puede decir el resultado del fútbol, del deporte, quién es el jugador, quién es el portero, porque eso es lo que él ve, de eso vive, de eso habla todo el tiempo y eso es lo que irradia. Otra quizá es la novela. Ay, me perdí la novela de ayer, pero yo sé que la vecina, ella me dije, ¿qué fue lo que pasó ayer? ¿Qué pasó en el capítulo que me perdí? Porque solo habla de novelas, solo habla de televisión. Otros cuando quiero saber de tecnología, solo le
20:10 salen cables por todos lados. Solo habla de tecnología, tecnología, tecnología. Eso es lo que encuentran en ti. Otro quizás encuentra en ti redes sociales, toda la información, los chismes, lo que dicen, lo que las falsas noticias están al día en todo eso. Otros hablan de dinero, hablar con ellos despiertan los demás, codicia, ganas de más dinero, son insaciables, piensan en negocios, eso es su mundo. Pero Dios espera que tú irradies a Jesús, que tú lo mires cara a cara, que tú lo busques y seas un espejo de su gloria. Eso es lo que él está esperando. ¿Qué están viendo en ti? Wesley decía, "Ardan en fuego para Dios
20:55 y los hombres vendrán para verte arder." Sí. Si quieres hacerlo, dile, "Señor, yo voy a buscarte. Yo voy a buscarte. Yo voy a buscarte porque quiero ser un espejo de tu gloria. Espejo de la gloria de Dios. Aleluya aleluya. Jesús, mi alvaro, en tus manos soy. En tus manos soy. Hazme de nuevo y dame un corazón que te ame
21:44 y que te sirva. Jesús, mi almaro, en tus manos soy. En tus manos soy. Hazme de nuevo y dame un corazón que te ame, que te sirva. Jesús, mi alma. Villa en tus manos hoy. En tus manos soy. Hazme de nuevo
22:31 y dame un corazón que te hable y que te sirva. Señor, te damos gracias por una palabra tan desafiante. Te clamo, Señor, porque ejemplo tenemos aquí en la iglesia, en este lugar. Nuestro pastor es un hombre apasionado por ti, que te ama, Señor, y que te busca sin cansancio. Señor, enséñanos a deleitarnos en tu palabra, a deleitarnos, Señor, en tu presencia, a amarla más que a nuestra propia vida, a entregarlo todo, sabiendo que viene esa gran bendición,
23:19 esa retribución gigantesca. El hecho no es que yo quiero que me miren a mí, el hecho es que queremos que Cristo sea visto en nosotros, que tu Santo Espíritu nos dirija por ese camino recto, que nos lleves a las rodillas hasta las lágrimas, Señor. que nuestro tiempo no se pierda innecesariamente en tonterías, pero que podamos ir más profundo, más profundo contigo, Señor. Enséñanos encamínanos provócanos Señor, y permite que tengamos el corazón abierto para cuando tú nos llamas correr
24:04 a tu presencia y perdernos ahí en tu presencia. Señor, quiero que levantes tus manos al cielo y que le digas, "Señor, haz de mí un hombre apasionado por tu espíritu, un hombre apasionado por estar contigo y que tu gloria sea vista en tu pueblo. Que podamos ser, Señor, como ese espejo que refleja tu gloria, Padre. En el nombre de Cristo Jesús, yo te lo ruego. Levanta jóvenes, levanta niños, ancianos, levanta Señor políticos levanta Señor, mujeres comunes y corrientes,
24:51 todos nosotros, pero en los que en los cuales tú puedas reposar tu gloria. Queremos rendirnos a ti. Queremos seguirte y servirte. Y queremos que cada vez nos podamos parecer un poco más a ti. Díselo a él con todo tu corazón. Tómate unos minutos allí y declárale a Jesús la pasión que hay en tu corazón. Él va a recibir tu oración, él va a recibir tu pedido y él va a hacer la obra. Si sinceramente le estás pidiendo, Jesús va a hacer esa obra maravillosa. Ahora, clámale, clámale pídele.
25:46 Jesús, mi alfarero, haznos de nuevo. Hazme de nuevo. Quiebra esta vasija vieja, Señor. Quiebra esta vasija vieja. Jesús mio hazme nuevo. Quiebras vas vieja. Jesús mi alfarero, paz meu tierra está vieja. Jesús, mi alfarero, hazme de nuevo.
26:33 Quiebra vasca vieja. Jesús me alfarero, hazme de nuevo. Quiera estabas vieja. Jesús, mi alfarero, hazme de nuevo. Vamos, díselo a él. Quiebra esta vasca vieja. vasija vieja Jesús mi alfarero. Vamos, pide que él te haga de nuevo. Levanta tu voz a él y dile, "Señor, quiebra esta vasija esta vasija,
27:20 hazme de nuevo. Hazme de nuevo. Quiebra vas vieja. Qui esta vasija vieja. Jesús, mi alfarero, Jesús, mi alfarero, hazme de nuevo, nuevo corazón. Tierra está vacía. Jesús me alaré. Hazme de nuevo. Vamos, dice. Quiebra vacía, vieja. Jesús, mi alaro, vas tus manos hoy. En tus manos soy.
28:05 Hazme de nuevo. Y dame un corazón que te corazón que te ama y te sirva. que sirva. Jesús, mi alfarero, en tus manos soy. En tus manos soy. Haz de esta iglesia un espejo de tu gloria. Que cuando miren al interior te vean a ti, Señor Jesús. Que a cada uno de nosotros cuando nos miren te vean a ti, mi rey.
28:54 Ese barro en tus manos. Haznos de nuevo. Rómpenos en pedazos. Pero créanos de nuevo, Señor. Gracias, Jesús. Pídele al Señor y le transforma mi corazón, mi mente, mis pensamientos, mis deseos. Que mi tiempo sea efectivo en ti. Gracias, Jesús, porque yo sé que tú me oyes. Sé que tú me amas. Gracias Jesús. Sabemos que tú estás aquí y que eres la respuesta a todas nuestras oraciones, a nuestro clamor.
29:41 Eres esa bendición preciosa. Nada ni nadie nos puede separar de ese amor que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Aleluya. Gracias, Jesús. Jesús, mi alfarero, en tus manos soy. En tus manos soy. Hazme de nuevo y dame un corazón que te am.
30:30 Señor, hazme de nuevo. Aleluya. Gracias, Señor. Yo oro que el Señor haga de cada uno de ustedes un espejo de su gloria, un espejo de la gloria de Dios, de su fidelidad. de su misericordia, de su poder, de su favor, de su gracia, en el nombre de Jesús. Y que él haga una vasija nueva. Tómate la mano del de al lado y vamos a pedir juntos, haznos una vasija nueva.
31:15 Yo sí quiero esta esto con esto quiero terminar y luego la fiesta. Dos coros de alabanza bien alegres. Señor, yo te ruego que hagas de avivamiento un espejo de tu gloria, que vean a Jesús cuando miren hacia este lugar. Si están de acuerdo conmigo, pídanlo conmigo. Levanten sus manos. Señor, quiebra la vasija vieja y hazla de nuevo espejos de su gloria en el nombre de Jesús. Tócalos Señor. Tócalos. Ahora recibe, recibe,
32:01 imparte una unción fresca sobre cada uno que refleje esa gloria tuya en el nombre de Jesús. Tócalos ahora en el nombre de Jesús. Gracias. Amén. Vamos a darle un buen aplauso al Señor.