1 TAZA ANTES de ACOSTARTE: Limpia tu HÍGADO y Duerme PROFUNDO

Médico Vegano www.youtube.com

Resumen Breve

El video proporciona información sobre una infusión que ayuda a mejorar la salud del hígado graso. Se centra en tres ingredientes clave: vinagre de sidra de manzana, jengibre fresco y canela de Ceilán. Además, destaca errores comunes al consumir vinagre y advierte a ciertas personas contra el uso de esta infusión.

  • El vinagre de sidra de manzana se puede consumir para ayudar a perder peso y reducir los triglicéridos.
  • El jengibre fresco mejora el manejo del azúcar en sangre.
  • La canela de Ceilán es recomendada por su sabor dulce y propiedades beneficiosas, evitando la canela cassia por su potencial daño al hígado.

Ingredientes para Mejorar el Hígado Graso

El video inicia hablando sobre el problema del hígado graso y cómo muchas personas buscan soluciones en infusiones. Se introducen los tres ingredientes principales que se usarán en la infusión: vinagre de sidra de manzana, jengibre fresco y canela. Se enfatiza la importancia de no agregar azúcares a la bebida.

Vinagre de Sidra de Manzana: Efectos y Precauciones

El docenta explica el uso del vinagre de sidra de manzana, que debe tomarse diluido en agua, específicamente una cucharada en una taza tibia para evitar daños en la garganta y los dientes. Se discuten los resultados de un estudio en Japón donde el vinagre mostró resultados positivos en la reducción de peso y triglicéridos, sugiriendo comenzar con una cucharadita y aumentar según se tolere.

Jengibre Fresco: Propiedades y Preparación

El jengibre fresco es el segundo ingrediente en la infusión. Se explica que debe ser rallado para maximizar sus propiedades beneficiosas y se sugiere congelarlo para facilitar su rallado. Un estudio confirma que el jengibre ayuda a mejorar el manejo del azúcar en sangre y presenta una preparación específica en la que se debe hervir a fuego lento para conservar los compuestos saludables.

Qué Evitar en la Infusión

Se aborda la importancia de evitar endulzar la infusión, ya que el azúcar y otros endulzantes pueden afectar negativamente al hígado. Se menciona que el hígado se puede sobrecargar por el consumo excesivo de azúcar líquido y se aclara la diferencia entre el azúcar de la fruta (cuando se consume entera) y el azúcar añadido, que se debe evitar.

Canela de Ceilán: Beneficios y Precauciones

La canela es el tercer ingrediente y se destaca su capacidad para aportar dulzor sin azúcares añadidos. Es importante utilizar canela de Ceilán en lugar de canela cassia, ya que esta última contiene cumarina, que puede ser perjudicial para el hígado en grandes cantidades. Se dan consejos sobre cómo identificar la canela de Ceilán y recomendaciones sobre su uso.

Recomendaciones Finales y Contraindicaciones

Se concluye que la infusión debe tomarse después de la cena y no en la cama, para evitar problemas con la vejiga. También se discuten las contraindicaciones, como en casos de piedras en la vesícula, diabetes, gastritis o si se toman anticoagulantes. Se aconseja consultar a un médico antes de incorporar la infusión en la dieta de personas con condiciones de salud específicas.

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Transcripción

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0:00 Si te han dicho que tienes el hígado graso, es probable que alguien te haya recomendado una infusión de noche. Abres la despensa y ves manzanilla, menta y te preguntas qué ingredientes debe llevar una buena infusión para el hígado. De modo que hoy vemos tres ingredientes que mezclados pueden ayudarte a eliminar esa grasa. También qué otras cosas no deben entrar en esa taza, aunque lleves años tomándolas. Y después veremos quién debe tener cuidado con esta infusión. De modo que ¿cuál es el primer ingrediente? Pues vinagre de sidra de manzana. El de la botella de ensalada. El aliñar. De las tres cosas que va a llevar la taza, esta es la única que se ha medido en personas disuelta en agua. Y de hecho sabemos la cantidad exacta, una cucharada. El estudio se hizo en Japón, en personas

0:45 con sobrepeso. Durante 12 semanas, cada una se bebió medio litro de una bebida al día. A un grupo le pusieron una cucharada de vinagre diluida dentro, a otro dos cucharadas y al otro nada. ¿Y qué pasó? Que los dos grupos del vinagre bajaron entre 1 y 2 kg. Perdieron algo de cintura y les bajaron un poco los triglicéridos, que están muy ligados al hígado graso. Ahora, yo no te recomiendo empezar por una cucharada. Lo ideal, si no estás acostumbrado, es comenzar con una cucharadita y subir poco a poco según veas cómo te sienta. Y hay tres errores con el vinagre que nos conviene aclarar antes. El primero, no tomarlo en la infusión, sino tomarlo a cucharadas, como se ve en internet. Esto quema la garganta. El segundo error, echarlo en un dedo de agua fría y beberlo de golpe.

1:30 Y el tercero es añadirlo con el agua todavía hirviendo. El vinagre va al final, con la taza ya templada, con los otros dos ingredientes que vamos a ver. Otra precaución es con los dientes. El ácido del vinagre ablanda un poco el esmalte dental, esa capa dura que protege el diente. Por eso, no te cepilles justo después de tomar cualquier cosa con vinagre. Enjuágate con agua y media hora después ya te cepillas con normalidad. Y ahora, ¿qué vinagre compramos? En la tienda verás el normal, clarito, y también verás el que viene turbio, con un poso que se le llama la madre. Ojo con esto, lo que se ha medido concretamente para esto es el ácido acético. El ácido que lleva el vinagre. Nadie ha probado que la madre ayude más con el manejo de la grasa o la insulina.

2:16 ¿Y por qué tomamos esto a última hora? Porque mientras duermes, tu hígado sigue trabajando, hace su turno de noche, como un empleado más de tu fábrica. Y las herramientas que tú le dejas dentro, antes de acostarte, decide un poco a qué se va a dedicar. De modo que de los tres ingredientes ya tienes uno, una cucharada de vinagre de sidra de manzana. Pero no va solo, el siguiente ingrediente es el jengibre fresco. El rizoma, esa raíz con nudos que venden suelta en la frutería. Si puedes, cómpralo fresco y firme, con la piel lisa, porque lo que vamos a usar para echar en la taza es jengibre rallado. ¿Y por qué rallado? Porque así el jengibre toca mucha más agua que si fuera en un bloque. Así todos los compuestos que tiene dentro pasan mejor a la taza. Pero aquí algunos suele poner en comentarios lo [carraspeo] difícil que es rallarlo crudo. Si quieres, para rallarlo sin

3:02 pelearte con él, guardas un trozo en el congelador, porque frío se raya mucho mejor y no se deshace en esas hebras. Y el jengibre está en esta infusión por mérito propio, porque se ha estudiado en personas con grasa en el hígado. Eso sí, se analizó con cápsulas y mejoró el manejo del azúcar en sangre y también una de las transaminasas, las enzimas del hígado. Pero la preparación tiene su truco. Aquí muchos pensarán, "Esto son manías, el agua caliente es agua caliente." Pero el tema es que el jengibre debe entrar desde el principio, porque necesita mucho calor y es que aguanta muy bien el calor. De modo que pones el agua con la cucharada de jengibre rallado dentro, a fuego suave, entre 8 y 10 minutos. Es la tapa la que guarda los compuestos volátiles de la raíz en el agua. Piensa, si mientras cueces huele muchísimo en toda la casa a

3:49 jengibre, ese olor tan rico es que están yendo al techo todos los compuestos beneficiosos. De modo que llevan dos ingredientes, el jengibre fresco rallado, cocido suave y sobre todo tapado. Y dentro de esa taza al final y ya cuando esté templada, la cucharada de vinagre. Pero antes de ver el tercer ingrediente, tenemos que aclarar qué ingredientes le solemos echar a las infusiones y son completamente contraproducentes para el hígado, porque hay gente que lleva años poniéndole a esta taza o a otras justo lo que empeora el hígado graso. Y lo que más nos sobra es el dulce. Y claro que una infusión caliente de noche nos pide dulce y es lo que se ha hecho toda la vida. Pero fíjate en lo que pasa con el azúcar concentrado. Llega al hígado de golpe y cuando al hígado le sobra, guarda una

4:35 parte convertida en grasa. Eso sí, esto hay que decirlo completo. El hígado no se atasca por una cucharadita. Se atasca por el total del día. Lo que pasa es que esta cucharadita considero que es la más fácil de quitar de todas, porque no te alimenta y no la vas a echar de menos una vez acostumbrado el paladar. Por eso la taza debe ir sin nada, sin azúcar, sin panela, sin miel. Y el sirope de agave, que suena tan sano, es el que más fructosa lleva de todos. Pero fíjate porque aquí hay una pequeña confusión. Muchos cuando escuchan fructosa piensan en la fruta. Y es que hay quien cree que la fruta de noche carga el hígado, pero la fruta entera no es el problema. La grasa en el hígado se crea con azúcar líquido y con azúcares añadidos. Por eso, fruta con su fibra

5:21 a bocados lentos, sin problema. Esto no tiene nada que ver con la misma fruta exprimida o triturada y colada. Aquí deja de comportarse igual, porque la fructosa sí va a llegar de golpe al hígado. Así que la regla queda clara. La taza caliente, aromática y sin nada de azúcar. Y puede que pienses, "¿Pero y si le quito todo el dulce, con qué le doy sabor?" Pues aquí entra el tercer ingrediente, la canela. La canela tiene su toque dulce propio sin llevar azúcar. Su trabajo en la taza es precisamente este, te da el dulce para que no eches de menos la cucharadita de miel. Me refiero a canela en rama y de una clase concreta que vamos a ver y sobre todo añadida al principio, calentada junto al jengibre. Entonces, aparte del dulzor que nos da la canela, la canela también se ha medido algo en personas y no en el

6:06 hígado como el jengibre, pero sí algo parecido. Se ha medido su efecto en el azúcar en sangre y en la insulina. Eso sí, es un efecto modesto y quizá te diría que la canela se justifica mucho más aquí por su sabor dulce, que no es poco, pero sobre todo la canela tiene una trampa, que es la parte más delicada de todo el vídeo. Si vas a la despensa y miras el bote y pone solo canela, casi seguro estás ante canela cassia, la canela corriente. Y la cassia lleva cumarina, una sustancia que tiene en la corteza y esta, tomada diario y tampoco en cantidades muy grandes, se ha visto que puede causarle un daño al hígado. Es más, hay un techo oficial en Europa y equivale más o menos a una cucharadita rasa de canela cassia. No es que sea un veneno pasarse un día de esta dosis o

6:52 unos días, no cuenta, lo que cuenta es la cantidad grande y sostenida. El bote de todos los días durante meses. Por eso la solución es muy sencilla, se cambia de bote y ya está. La canela que buscamos es la canela de Ceilán. ¿Y cómo la distingues? Pues en rama es más fácil, porque la de Ceilán se enrolla en capas finas y quebradizas, como un puro. La cassia es una corteza gruesa, tosca, de una sola pieza y muy dura. Pero, ¿y si no la encuentras? Pues aquí una vaina de cardamomo abierta puede hacerte el papel o simplemente si no te desagrada el sabor de los otros dos ingredientes, puedes dejarla así. No es que nuestra taza se vaya a caer porque falte la canela. Y aquí un aviso honesto, si tienes costumbre de añadir azúcar, las primeras tazas sin dulce te van a saber

7:37 a poco, es lo normal, no es que esté mal hecha, pero muchas personas cuentan que en dos a tres semanas acostumbran a su paladar. De modo que tenemos jengibre fresco rallado con la ramita de canela de Ceilán. Calentamos suave durante 10 minutos y retiramos del fuego. Y cuando ya esté todo templado, una cuchara de vinagre de sidra de manzana sin nada más. Ya hemos visto cómo funciona cada uno de los tres ingredientes, pero esto es importante, nadie ha estudiado esta taza entera como tal. Lo que se han medido son sus tres piezas por separado. Desde luego que lo que más evidencia tiene para el hígado graso no está en una taza, está en el plato que viene antes, en la cena. Verdura cocida en buena cantidad, una ración de legumbres o de cereal integral y grasa buena de unos frutos secos, unas

8:24 semillas, aguacate o aceite de oliva. ¿Y por qué? Porque la cena es el último encargo del día, la última tarea que le vas a mandar al hígado. Si el hígado recibe una buena cena con estos ingredientes, su turno de noche va a ser mucho más fácil. De modo que ¿a qué hora se toma la taza? Puedes usarla como marca, como recordatorio. Una vez has cenado y te preparas la taza, la cocina debe cerrarse. Ya no podemos volver a entrar para ese cuadradito de chocolate o esa galleta. Y si puedes, que sea una o dos horas antes de acostarte, nunca en la cama, porque si te la tomas en la cama, el problema deja de ser el hígado y acaba siendo la vejiga, que nos vamos a levantar de madrugada al baño. Y nos falta una última cosa, ¿quién no debería tomar esta infusión? Si tienes piedras en la vesícula, si tomas anticoagulantes, pastillas para la diabetes o si tienes gastritis, úlcera o

9:12 reflujo, esto va más por el vinagre, entonces esta infusión no es para ti. Y sobre todo, si tienes cualquier condición de salud o tomas medicación, conviene consultarle a tu médico antes de incorporarla a tu día a día. En definitiva, así se nos queda la noche entera. Jengibre fresco, canela de Ceilán en rama, el vinagre al final y nada dulce. Una taza que no le va a dar encargos al hígado, importante después de una cena que tampoco se los vaya dar. Y así conseguimos que el turno de noche de nuestro hígado pueda hacer por fin lo suyo. Ordenar, eliminar y sobre todo no acumular. Y si este vídeo te ha sido útil, tengo uno en el que te cuento cuál es el peor alimento para el hígado graso. Y no, no es el alcohol. Te lo dejo por aquí para que hagas clic y nos vemos ahora ahí. Cuídate mucho.

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